Como un baldado de agua fría recibieron tres universidades bogotanas las cifras del Sistema Nacional de Información de la Educación Superior (SNIES), en las que se evidencia que, desde 2020 y a lo largo de cuatro años, estas instituciones han registrado resultados desfavorables en el número de estudiantes matriculados.
El caso más crítico del podio se lo lleva la Fundación Universidad Autónoma de Colombia, encabezada por Luis Carlos Guzmán, la cual tiene al Ministerio de Educación pisándole los talones desde el 2019 porque no les alcanza la plata para cubrir todos los gastos del recinto académico.
Pero la situación no es nueva, la Autónoma, fundada en 1971, lleva más de una década desangrándose lentamente. Luego de vivir momentos de furor con más de 10 mil estudiantes matriculados y presentar una oferta académica de 95 programas, para 2024 solo contaba con 563 alumnos inscritos y 24 programas activos que se dictan en edificios que parecen abandonados.

El segundo lugar de las universidades con menos estudiantes inscritos durante los últimos años se lo lleva la Universidad Central: pasó de tener 10.118 alumnos activos en 2020 a 6.883 en 2024, registrando una caída de un 31,97 % en sus matrículas. A pesar de esta caída, la Central ha conservado los estándares de calidad necesarios para mantener la Acreditación de Alta Calidad que otorga el Ministerio de Educación.

El tercer puesto lo ocupa la Universidad Cooperativa de Colombia, con Maritza Rondón Rangel quien ya lleva 11 años al frente de la institución que fundada en 1958 bajo el nombre de Instituto Moses Michael Coady. Tiene presencia en 18 ciudades del país, aunque solo tres de sus sedes cuentan con acreditación de alta calidad. Aun así, se ha mantenido como la quinta universidad con mayor población estudiantil en Colombia.

En los últimos años, la institución ha registrado una disminución en el número de inscritos: pasó de 38.672 estudiantes en 2021 a 35.454 en 2024, lo que equivale a una pérdida de 3.218 matrículas, es decir, una caída del 8,3 %.
Por el contrario las tres universidades más atractivas para los bachilleres, por ser las que tuvieron el mayor número de matriculados fueron la UNAD, en cabeza de Jaime Alberto Leal Afanador; la Uniminuto liderada por el padre Harold Castilla y la Corporación Unificada Nacional de Educación Superior (CUN), dirigida por Jaime Alberto Rincón.
Por otra parte, la Fundación de Educación Superior San José, envuelta en polémicas por la presunta expedición de diplomas sin el cumplimiento de los requisitos académicos, registró en 2024 una caída de 4.147 estudiantes frente a 2023.
Esta disminución marcó un punto de quiebre en la trayectoria de crecimiento acelerado que venía mostrando la institución, la cual pasó de tener 2.198 estudiantes matriculados en 2021 a 5.656 en 2023, lo que representó un incremento del 157 % en apenas dos años.
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