En Colombia ya ruedan cerca de 40.000 vehículos eléctricos y el negocio de la carga de las baterías eléctricas comienza a consolidarse en manos de dos compañías tradicionales del país. Por un lado, está Terpel, con su marca Voltex, y por el otro EPM, que le sigue de cerca. Ambas concentran hoy cerca del 40 % de los puntos de carga eléctrica disponibles a nivel nacional.

En el caso de Terpel, la estrategia es liderada por su presidente Óscar Bravo, quien asumió el cargo a comienzos de 2022 tras haber sido vicepresidente financiero y completar más de 15 años dentro de la compañía. A su lado está Juan Daniel Rueda, gerente de Nuevos Negocios, Energía y Electromovilidad, quien ha encabezado la expansión de Terpel Voltex en el país.

La empresa, cuyo accionista mayoritario es el grupo chileno Empresas Copec, ya cuenta con más de 50 puntos de carga en Colombia, varios de ellos con tecnología de recarga ultrarrápida. Su ubicación estratégica permite que los propietarios de vehículos eléctricos realicen trayectos largos, conectando a Bogotá con la Costa Caribe, el Eje Cafetero, Cali, Bucaramanga e incluso Medellín.

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El segundo lugar en este negocio lo ocupa la empresa paisa EPM, liderada por John Maya Salazar, ingeniero eléctrico posesionado para el periodo 2024–2027. EPM apostó por la movilidad eléctrica desde 2012, cuando habilitó sus primeras dos estaciones en Antioquia. Hoy suma 41 estaciones de carga distribuidas en departamentos como Antioquia, Caldas, Santander, Quindío y Norte de Santander.

Dentro de los planes del Grupo EPM está continuar con la expansión de esta infraestructura, aunque, según ha reconocido el propio Maya, el volumen de consumo que generan actualmente estas estaciones todavía no representa un rubro significativo dentro de los ingresos de la empresa.
Celsia, la empresa que le cedió el negocio a Terpel Voltex y EPM
Otra de las grandes competidoras del segmento fue Celsia, la compañía de energía del Grupo Argos. Al igual que EPM, llegó a contar con más de 40 estaciones de carga. Sin embargo, decidió ceder este negocio a una de sus filiales, Atera, empresa de eficiencia energética desarrollada por Brookfield.
Los puntos de carga de Celsia pasaron a enfocarse exclusivamente en infraestructura de carga industrial, lo que marcó su salida del mercado de carga para vehículos eléctricos particulares. Con este movimiento, el negocio quedó prácticamente en manos de Terpel Voltex y Grupo EPM.
Aun así, empiezan a asomarse nuevos jugadores. Uno de ellos es Evinka Connect, empresa peruana especializada en infraestructura de carga eléctrica. Otro caso es Dielco, firma fundada por la familia Ospina en 1992, que ha establecido alianzas para instalar puntos de carga en centros comerciales de Bogotá y que hoy combina este negocio con su liderazgo en la importación y comercialización de material eléctrico de alta, media y baja tensión.
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