Colombia es el escenario en el que se disputa la imagen y la obra artística de la importante artista Frida Kahlo. Y es que a la Secretaría de Industria y Comercio le correspondió dirimir una disputa legal sobre quién está autorizado para comercializar productos con la imagen de Frida y de sus cuadros.
La historia de un negocio
Aunque la pintora mexicana Frida Kahlo murió hace 72 años, su trabajo e imagen representan una rica fuente de dinero. Sin ir muy lejos, la pintura “El sueño (La cama)” se vendió por USD 54,7 millones el año pasado en los Estados Unidos. El problema es que Frida no tuvo hijos, por lo que su herencia no está libre de disputas e intereses cruzados.
Luego de la muerte de la artista en 1954, una sobrina suya, Isolda, hija de Cristina Kahlo, adquirió los derechos sobre el arte de su tía junto a otros familiares. Fruto de esa operación fue el pacto que terminó en la constitución legal de Frida Kahlo Corporation, encabezada por el empresario venezolano Carlos Dorado. Los detalles del acuerdo nunca se han hecho públicos y, aunque no ha sido confirmado, Dorado tendría alrededor de 51% de las acciones de la compañía. Lo cierto es que, desde 2005, FKCo. ha usado en galerías, ferias y exposiciones, entre otros eventos, la imagen y los cuadros de Frida Kahlo, sacando provecho de la propiedad intelectual de la artista.
Sin embargo, el arreglo no ha sido satisfactorio para todos. Algunos familiares de Frida, como Mara Cristina Teresa Romeo, hija de Isolda y sobrina nieta de la pintora, se han hecho sentir. También Mara de Anda Romeo, la hija de Mara Cristina.
En 2017 la familia Khalo decidió romper los acuerdos con FKCo., argumentando que la compañía incumplió con sus deberes contractuales. Los desencuentros han llegado varias veces a los estrados judiciales, como cuando un juez de Ciudad de México ordenó el embargo de un millón de dólares pertenecientes a Mara Cristina y Mara de Anda por una demanda iniciada por FKCo.
Llegada a Colombia
En Colombia, FKCo. ha intentado registrar la marca Frida Khalo desde 2016 para vender productos alusivos; no obstante, los abogados contratados por Mara de Anda y Mara Cristina insisten ante la Secretaría de Industria y Comercio en que la petición es inviable debido a que ese nombre ya ha sido usado por otras compañías de la familia como Estación de Moda S.A.S. y Frikahlo. En respuesta a los argumentos, los juristas usados por FKCo. señalan la titularidad de la marca en varios países como Australia, Canadá, Guatemala y Mexico. Todo por los acuerdos hechos en 2005.


La decisión de la SIC, que en 2016 estaba dirigida por Pablo Felipe Robledo Del Castillo, fue darle la razón a la familia Khalo; sin embargo, la compañía dirigida por el venezolano impugnó la decisión por considerar arbitraria la decisión de la SIC. El problema escaló al Consejo de Estado.
El alto tribunal escuchó a las partes y decidió darles la razón a los representantes en Colombia de Mara Cristina Teresa Romeo. En conclusión, la corporación FKCo. no tiene permiso ni autorización para usar el trabajo de la artista mexicana en Colombia.
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