Pintor, dibujante y grabador sin límites. Mil veces superior que Alejandro Obregón, con el transcurso del tiempo y la vida, se transformó en el mejor abstracto de su generación.
Miguel Ángel Rojas muestra sus “Tardes suspendidas”, en la Galería Casas Reigner, una difícil tarea que comenzó en el 1979, cuando ser homosexual era un tabú profundo
Los Cuadros Vivos de Sucre, una maravilla en la que artistas naifs proponen escenas estáticas donde se mezclan la imaginación creativa con el realismo mágico