En la madrugada del 3 de febrero de 2026 fue extraditado Andrés Felipe Marín, alias "Pipe Tuluá". El plan estaba organizado milimétricamente hasta su último detalle, y se hizo imposible no pensar que esta operación hizo parte de la coreografia que permitió que el presidente Petro y su homologo Donald Trump llegaran a buenos términos.
Luego de que el presidente Petro ordenara la extradición de alias “Pipe Tuluá”, la calurosa y reseca Tuluá vivió horas de espanto, al punto que el alcalde Gustavo Adolfo Vélez mandó cerrar las estaciones de gasolina y decretó el toque de queda en su intento por apaciguar la quema de carros y la violencia que se desató en el municipio.
A primera vista, Marín no aparenta ser uno de los criminales más peligrosos del país, sin embargo, su carrera delictiva inicio cuando apenas era un niño. Nació en el barrio La Inmaculada, uno de los más marginados y violentos de Tuluá, en una familia que tuvo siete hijos, tres de los cuales escogieron la vida de bandidos: Andrés Felipe, Edison y Mauricio.
¿Quién es alias ‘Pipe Tuluá’ y por qué su extradición es un éxito para Colombia?
— Policía de Colombia (@PoliciaColombia) February 3, 2026
1️⃣ Fundador del grupo ‘MAGO’ y cabecilla de ‘La Inmaculada’.
2️⃣ Vinculado con el ‘Cartel de Sinaloa’ y el ‘Clan del Golfo’.
3️⃣ Responsable de coordinar el envío de toneladas de cocaína.
4️⃣… pic.twitter.com/qFLX6Oksz2
Entrada a Los Rastrojos
El propio Andrés Felipe dice que se inició en actividades delictivas a los 13 años. Con la dicción de alguien que aprendió a hablar en medio de la violenta pobreza de las calles de su barrio, reconoce que ordenó más de 46 homicidios, y que se siente arrepentido cuando mira a su hijo y piensa que él pudo ser uno de los tantos niños que se quedaron sin papá como resultado de sus órdenes.
A los 18 años se animó a robar un banco en Buga, pero fue capturado y pisó una cárcel por primera vez. Fue así como entró en el grupo Los Rastrojos, las grandes ligas del mundo criminal, liderado por Eduardo Castro Rivera, alias “Ballena”, quien ayudó a Marín a escapar de la cárcel, lo convirtió en su guardaespaldas y lo puso al frente de un ejercito de sicarios y extorsionistas en Quindío.
La Inmaculada
Años más tarde, a causa de sus diferencias con Ballena, Andrés Felipe Marín se salió de Los Rastrojos y regresó a su Tuluá natal para encontrase con un viejo amigo de infancia: alias “El cabo”, segundo al frente del grupo armado La Inmaculada, la organización criminal comandada por Óscar Dario Restrepo Rosero, alias “Porrón”.
En diciembre de 2014, alias “Porrón” fue capturado en una lujosa finca en Jamundí, Valle del Cauca, luego del escándalo mediático desatado tras las amenazas que La Inmaculada le hizo al exfutbolista Faustino Asprilla. Un mes después, fue capturado alias Pipe Tuluá. A partir de ese momento, Andrés Felipe Marín empezó a ser trasladado por todas las cárceles del país en un peregrinaje durante el que se fue ganando el respeto y la lealtad de cuanto bandido se fue encontrando. Lejos de reformarlo, ese tour carcelario lo convirtió en uno de los capos más poderosos del país.
Desde la cárcel, Marín desbancó a “Porrón” y se convirtió en el máximo y único cabecilla de La Inmaculada y consiguió meter los tentaculos de su banda dentro de la Alcaldía de Tuluá bajo la administración de John Jairo Gómez, quien fue enviado a la cárcel en 2024 por las irregularidades de su mandato.
Para 2020 no se movía un solo gramo de cocaína sin que Pipe Tuluá estuviera al tanto, y no había un solo comerciante que pudiera zafarse de las garras de La Inmaculada o de la Oficina de Tuluá, los dos nombres con los que se firmaban los panfletos que aterrorizaban a los tulueños.
La situación se le enredó a Andrés Felipe Marín con las elecciones para la alcaldía del municipio cuando no pudo negociar con Gustavo Vélez, uno de los diez candidatos. Se libró una guerra de frente luego de que Pipe Tuluá acusara a Veléz de ser el autor intelectual de un atentado que le hicieron en la cárcel de Valledupar. Desde ese momento, Veléz no tuvo más opción que enviar a su familia fuera del país y hacer campaña desde su casa. Hoy, ya convertido en alcalde, ha tenido que hacer frente a los violentos sucesos desatados por la extradición de su peor enemigo.
NOTA: Horas después de que se hiciera efectiva su extradición, un audio en el que Pipe Tuluá afirmaba haberle dado dinero a Juan Fernando Petro, hermano del presidente Petro, para la campaña del 2022 fue revelado por Vicky Dávila. En su momento, Juan Fernando Petro fue señalado de realizar supuestas ofertas a los narcos y paramilitares presos para que apoyaran al Pacto Histórico. En entrevista con Caracol Radio, Gustavo Petro salió a defender a su hermano, agregando que él no se hizo elegir por asesinos.

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