El estadio El Campín se convirtió en uno de los temas más comentados de los últimos días, no por un clásico capitalino ni por un concierto multitudinario, sino por el evidente deterioro de su gramilla. El debate estalló y el foco terminó puesto sobre Sencia, la empresa encargada de la operación del escenario, que quedó en el ojo del huracán por el estado del césped en uno de los estadios más importantes del país.

La discusión abrió una pregunta de fondo: ¿cómo equilibrar un escenario que hoy es sede de partidos profesionales y, al mismo tiempo, epicentro de grandes eventos musicales? El reto recae ahora en Mauricio Hoyos, CEO de Sencia, quien ha salido a dar la cara en medio de las críticas y a explicar cuáles serán los pasos para recuperar la cancha y garantizar el funcionamiento del estadio.
Tanto Sencia como Corficolombiana, uno de los actores detrás de la concesión, tienen sobre la mesa una tarea urgente: devolverle a El Campín condiciones óptimas para los compromisos deportivos que vienen y para los eventos que seguirán llegando. Hoyos ya dejó claro que la solución no será menor ni rápida, pero sí estructural.
Los planes de Sencia y Mauricio Hoyos para que El Campín vuelva al ruedo
Según lo que se ha conocido, la inversión inicial para intervenir la gramilla rondará los $1.700 millones, la cifra más alta destinada a este fin desde 2016. Para ejecutar los trabajos, Sencia contará con el acompañamiento de una de las compañías líderes a nivel mundial en hibridación de canchas, la misma que actualmente participa en la adecuación del Estadio Azteca, de cara al próximo Mundial de fútbol.
Esta intervención, sin embargo, es apenas una parte de un plan mucho más ambicioso. El Campín está proyectado para una transformación integral que incluiría, entre otros elementos, un techo retráctil, lo que cambiaría por completo la lógica de uso del escenario. En ese contexto, la grama deja de ser un asunto aislado y pasa a ser una pieza clave dentro del rediseño del estadio.
|Le puede interesar El empresario opita que se quedó el Atlético Huila y ahora quiere hacer un estadio privado para el equipo
De hecho, el costo total de las obras proyectadas estaría entre $2,4 y $2,6 billones, con una hoja de ruta que se extendería hasta 2029. En el corto plazo, los primeros trabajos de hibridación de la cancha se espera que concluyan durante el primer semestre de 2026, un plazo que marcará el punto de partida de la renovación.
Mauricio Hoyos ha reconocido públicamente la magnitud del problema y ha asumido el desgaste que ha generado la situación. Aunque una empresa externa estaba encargada del manejo de la gramilla, hoy Sencia deberá asumir de lleno la responsabilidad para sacar adelante una cancha que ha quedado en entredicho ante jugadores, técnicos y aficionados.
Lo que ocurra en los próximos meses será determinante. El Campín no solo es la casa de varios equipos del fútbol profesional, sino uno de los escenarios más emblemáticos del país. Recuperar su gramilla es el primer paso para sostener un modelo que apuesta por convertirlo en un espacio multipropósito, sin sacrificar el deporte que le dio sentido desde su origen.
Vea también:
Anuncios.
Anuncios.


