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Opinión

Los inamovibles, el rompecabezas de Santos

Ahora le toca al presidente lograr el texto de un Acuerdo Modificado que, sopesando los respectivos respaldos, concilie todos los inamovibles

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Noviembre 09, 2016
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Más de 460 propuestas de ajustes, más de 60 reuniones, y conversaciones con más de 20 grupos, son más que prueba que el No tenía todas las razones para ganar: la disyuntiva no era la paz sí o la paz no, y el problema no era de una simple confrontación entre los inamovibles de las Farc y los del Gobierno, sino de muchos inamovibles.

Ahora toca estudiar quién puede exigir ‘inamovibles’ y quién no, cuáles son posibles y cuáles no, y con qué respaldo cuentan.

Por supuesto puede hacerlo el conjunto de toda la población colombiana, y su inamovible es muy claro: el resultado tiene que ser la desmovilización y desarme de la Farc. Con la aclaración de que ni eso es la paz, ni puede ser ella un inamovible por ser un tema mucho más complejo y que depende de muchos otros factores ajenos al conflicto con ese grupo (parte de lo que propició el triunfo del No fue el rechazo al sentir que se intentaba un engaño al confundir estos dos propósitos).

También lo puede hacer la guerrilla puesto que es la contraparte en la negociación. Y obvios como inamovibles para ellos son el no ir a la cárcel (su lucha no fue para terminar entregándose para quedar detrás de unos barrotes); el poder defender sus ideas en los escenarios políticos (renuncian a las armas para luchar en las urnas, lo cual es lo que se busca); y esperan que su reconocimiento de las leyes del Estado se acompañe de la garantía de la protección y el cumplimiento por parte del mismo.

Igual de claro es que quien debería estar no solo inhibido sino incapacitado para hacerlo es el Dr. Uribe Vélez, porque tuvo ocho años de gobierno para dar resultados y no los logró, y porque bajo su mandato hizo las mismas propuestas que hoy plantea como inaceptables. En cuanto a su vocería, ni todos los uribistas siguieron su posición de no votar por el SÍ, ni mucho menos todos lo que tomaron esa decisión son representados por él. El uribismo fue contado en las elecciones del Congreso y fueron dos millones de seguidores.

 

Como Uribe hay quienes pretenden que el inamovible
es una rendición en la que los insurgentes paguen cárcel,
no puedan hacer política, y no le cueste nada al Estado ese proceso

 

 

Claro que hay quienes como él no aceptan que lo que se busca es el fin de un conflicto armado y pretenden que el inamovible es una rendición en la que los insurgentes paguen cárcel, no puedan hacer política, y no le cueste nada al Estado ese proceso. Estos pueden legítimamente lo que él no puede, pero a su turno no pueden imponer su posición que no representa ni una cuarta parte de los del No a una mayoría por lo menos diez veces mayor que anhela no continuar la guerra.

De las víctimas, a quienes sin lugar a dudas también le vale el derecho de incluir inamovibles, muy pocas pertenecen a la categoría anterior. Por el contrario, la inmensa mayoría son promotoras y soporte de los acuerdos, proponiendo perdón y reconciliación, justamente porque conocieron los males de la guerra. Su inamovible que es la Verdad será atendido; lo que sí es un error o una manipulación demagógica es asumir que la reparación dependa del acuerdo: esto porque no solo es todas maneras una obligación del Estado, sino porque no hay forma que una organización que deja de existir responda por ello.

El Dr. Pastrana y el Dr. Ordóñez fueron reconocidos por Santos para exigir inamovibles a nombre de quién representan. Bajo este criterio el peso del primero sería un porcentaje insignificante de los votos del No, y no se sabe de nadie a quien el exprocurador represente.

Una razón y una participación importante tuvieron los cristianos, pero su inamovible parece haber sido más un malentendido que un motivo cierto y, según las informaciones, ya desapareció después de las aclaraciones pertinentes.

Marta Lucía Ramírez, la otra vocera aceptada por Santos para hablar a nombre de una fracción del Partido Conservador tuvo vocería parcial y doctrinariamente válida, pero hasta donde se conoce no plantea ‘inamovibles’ sino rangos de negociación (por ejemplo colonias penales en vez cárcel).

Faltó y en qué forma la vocería de los abstencionistas; de los que deliberada y motivadamente escogieron la opción del No (estadísticamente tantos o más que quienes votaron por el Sí o por el No) por considerar que el principal inamovible es el respeto por el Estado de Derecho y la institucionalidad, los cuales fueron violentados con los mecanismos inventados para sacar adelante ese Acuerdo (desde una ley para el caso de un único plebiscito, hasta la insensatez de comprometerse a reconocer lo acordado como parte del Bloque de Constitucionalidad para incluirlo en el texto de la Carta Magna).

Y también de aquellos que por indiferencia se abstuvieron de votar y que con ello expresan implícitamente un inamovible que es la necesidad de cambios que legitimen nuestro sistema ‘democrático’ para que motive su participación.

El inamovible de las Cortes es que se cumpla la Constitución, por tanto acepta cualquier ajuste o cambio que se someta y se tramite según sus normas.

La Iglesia, siguiendo las directrices del papa Francisco, no tiene ya como inamovible la imposición de su credo sino el propósito superior de la convivencia basada en la tolerancia; sirven para nuestro caso sus manifestaciones respecto a la comunidad gay o sus contactos ecuménicos con otras Iglesias.

El Congreso había renunciado a su propia función al delegar ella en un plebiscito insólito (por nacer de una ley expedida como caso excepcional). El triunfo del No y las alternativas de refrendación (por otro plebiscito o del absurdo de la ratificación por cabildos) posibilita su redención pues su único inamovible es que lo que se acuerde debe ser procesado en su seno.

Al presidente Santos, quien no tiene —ni probablemente tenía— inamovibles propios diferentes de no tocar el modelo económico y político que él simboliza, le corresponde ahora con  70 % de desaprobación de su gestión (aunque con el Nobel de Paz) lograr con estos criterios armar el rompecabezas de un Acuerdo Modificado que, sopesando los respectivos respaldos, concilie todos estos inamovibles.

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