Lleva Netanyahu allí y a donde vaya el hedor de miles de muertes y llantos, lo lleva inmundo en su discurso y en ese pelo cano, de apariencia pulcro como nada en él.
Viajó con el empresario de origen judío Gabriel Gilinski y Víctor Muñoz mano derecha en su mandato y ahora aliado en su Fundación Innovación para el Desarrollo