Desde cuando recién graduado Juan Daniel Oviedo llegó a estudiar economía en la Universidad del Rosario, brilló como estudiante. Tenía 18 años y así lo había sido en el colegio Mayor del Rosario, fundado por los rosaristas y que ya no existe cuando enfrentaba el bullying por la voz aguda y su amaneramiento con buenas notas.
Lo recibió en la facultad de Economía, la decana María del Rosario Guerra quien antes de dar el paso a la política al lado del expresidente Álvaro Uribe estaba aplicada a la academia en la Universidad del Rosario, su alma mater donde sobresalió como ´Colegial de Número´, lo que significaba un reconocimiento a los mejores estudiantes, una tradición en esta antigua universidad fundada en 1653 con licencia del rey Felipe IV. Además de profesora de economía y decana, también fue vicerrectora, pero fue como maestra en la cátedra de econometría donde identificó el talento matemático y analítico de su alumno Juan Daniel Oviedo.
La respuesta académica de Oviedo fue recíproca al interés docente de Maria del Rosario Guerra con lo cual se allanó un camino que le resultaría muy provechoso. Fue ella quien lo apoyó para poder continuar sus estudios en el exterior, primero en España donde completó una maestría en economía matemática y se mudó a Francia para continuar con un doctorado en economía en la Universidad de Toulouse en la ciudad con ese mismo nombre.
Una maestra convertida en política
De regreso a Colombia Oviedo se encontró con el cambio de rumbo que había tomado su mentora María del Rosario Guerra. Había retomado una vocación presente durante dos generaciones en su familia en Sucre: la política. Sus dos hermanos Joselito y Antonio Guerra habían seguido el camino de su padre Jose Guerra Tulena y su tio Julio Guerra quienes continuaron la dinastía iniciada por el abuelo Antonio Guerra Chadid, perteneciente a una familia de inmigrantes sirio libanés que aterrizó como muchos en la Costa Atlántica a finales de siglo XIX. Desembarcaron con una mano adelante y otra atrás pero con la herencia fenicia de los buenos comerciantes que les dio para hacer fortuna, adquirir tierras, iniciar ganaderías y entrar en la política.
Jose Guerra Tulena fue senador por el Partido Liberal durante varias legislaturas mientras que su hermano Julio tuvo un final triste como Alcalde de Sincelejo, cargo al que llegó ya siendo septuagenario y con dificultades de salud.
Mientras sus hermanos construían un vasto electorado en las sabanas de Sucre que los llevaría al Congreso, Joselito por el Partido Liberal y Antonio por Cambió Radical, Maria del Rosario se cultivaba en la academia hasta que la llegada de Alvaro Uribe Velez a la Presidencia le cambió su destino profesional.
Cercano a la familia por la ganadería pero también por la política, y especialmente de Joselito Guerra con quien, junto a Ernesto Samper fundaron en los años 70 el Poder Popular -una disidencia dentro del Partido Liberal-, Alvaro Uribe tentó a Maria del Rosario Guerra con un atractivo ofrecimiento para que dejara las aulas del Rosario e ingresara al sector público: ser Ministra de comunicaciones en su segundo período presidencial, el 7 de agosto del 2006.

Recién desempacado de Francia, su pupilo Juan Daniel Oviedo encontró en el Ministerio un lugar ideal para aterrizar y la recién nombrada ministras lo nombró asesor suyo. Desde entonces, hace ya casi 20 años sus vidas laborales han estado cruzado hasta terminar en la sorpresiva alianza electoral para la Presidencia en la fórmula con Paloma Valencia, de quien Guerra fue la gerente de su campaña para la consulta.

El peso de Maria del Rosario Guerra en la carrera de Juan Daniel Oviedo
Concluido el gobierno Uribe, la ministra de Comunicaciones dejó definitivamente atrás su historial académico para entrar al circulo de confianza del expresidente Uribe. Se convirtió en su mano derecha y viajó por el país, con agenda en mano, al lado suyo fortaleciendo las bases de lo que pasaría a ser el Centro Democrático, una alternativa política para tomar distancia del gobierno de Juan Manuel Santos., a quien Uribe siempre calificó como traidor. La nueva organización política en cabeza del expresidente tomaría forma el 20 de enero del 2013, lista para intentar atajar la reelección de Santos y oponerse a la negociación de paz con la guerrilla de las Farc.
El expresidente se propuso también estrenarse con una lista cerrada para el Senado en donde con bolígrafo en mano la conformó logrando una gran votación que le dio para obtener 20 curules, incluida la suya.
En esta camada entraron tanto Iván Duque, Paloma Valencia como Maria del Rosario Guerra que se estrenó como congresistas y nuevamente vinculó a Oviedo como parte de su Unidad de trabajo legislativo desde su primera legislatura en el 2014. La apoyó técnicamente en la Comisión tercera, una de las dos comisiones económicas, en donde nuevamente la sólida formación de su pupilo fue la base de la preparación de sus debates.
De la misma comisión formaba parte Iván Duque y fue en ese escenario de asesoría técnica en el congreso donde conoció a Juan Daniel Oviedo. No resultó entonces una decisión extraña, su nombramiento como director Departamento Administrativo Nacional de Estadística –DANE- cuando fue elegido Presidente. Oviedo entraba además por la puerta grande con la recomendación, con conocimiento de causa, de su copartidaria Maria del Rosario Guerra, quien fue reelegida senadora en el 2018. Ahora es su sobrina Maria Angelica Guerra Lopez –hija de su hermano Joselito – quien ostenta la curul, elegida en la lista del Centro Democrático.

El también hasta entonces académico, quedó picado por el sector público tras su paso por el DANE. Logró darle un carácter especial al cargo y volver públicos, presentados de manera pedagógica los informes, con lo cual, sumados sus características personales, lo pusieron en el radar de la opinión pública. Fue uno de los funcionarios estrella del gobierno Duque marcando independencia de la Presidencia y mostrando mucha originalidad en la presentación de datos y cifras. Su gestión se convirtió en el punto de partida para volar más alto.
Fue tal su proyección que la llegada de Gustavo Petro a la Presidencia no parecía cambiarle su rumbo. Con la bendición presidencial, el recién nombrado ministro de Hacienda José Antonio Ocampo le pidió permanecer en el cargo, pero sin duda los planes de Oviedo eran otros.
Tentado por el poder, Oviedo toma vuelo propio
La vara con la que se quiso medir Oviedo después de sus cuatro años en el DANE, donde pudo conocer a fondo la realidad del país, fue alta. Entró a la carrera por la Alcaldía de Bogota apostándole al carisma con el que rompe estereotipos, una gran capacidad comunicativa salpicada de su espíritu pedagógico y la fuerza de sus ideas. Sin aparato político ni mayores recursos económicos se trasladó a vivir a la localidad de Bosa en el sur de Bogotá, como se cuenta en esta nota, recorrió calles en bicicleta y a pie enfrentado a la maquinaria de un curtido político con mucho recorrido como Carlos Fernando Galán y al exsenador Gustavo Bolívar, el candidato ungido de Gustavo Petro.
Oviedo terminó con una sorprendente votación que superó los 600 mil sufragios, derrotando al Petrismo y dándole automáticamente una curul en el consejo.

En esta conversación Oviedo explica cómo logró derrotar los prejuicios por su personalidad, su opción sexual y su voz de gomelo.
En esta campaña Oviedo marcó distancia con su mentora, tal como lo explicó en una entrevista con el periódico El Tiempo: “Uno no piensa como la mamá, uno no hace lo mismo que ella”, le dijo a CNN refiriéndose a la diferencia de criterios en algunos temas. “Que haya trabajado en el gobierno Uribe y en el gobierno Duque; y que quiera como una mamá a María del Rosario Guerra no me hace uribista”,
Y así parecería iba a ser su camino hacia la Presidencia cuando destapó sus cartas con la renuncia al Concejo de Bogotá el 28 de mayo de 2025 a través de una carta para así no inhabilitarse para las elecciones presidenciales de 2026. A mediados de diciembre del año pasado se reunieron Mauricio Cárdenas, Vicky Dávila, Juan Manuel Galán, Aníbal Gaviria, David Luna y Juan Daniel Oviedo, para conformar lo que terminó siendo la Gran Consulta por Colombia y a la que se sumó más adelante en el 2026 Paloma Valencia por el Centro Democrático con Maria del Rosario Guerra como gerente de campaña. Y después ocurrió lo ya sabido: como ganadores de la consulta Valencia y Oviedo se convirtieron en una fórmula presidencial promisoria, una decisión en la que nuevamente la querida profesora de la Universidad del Rosario, la mentora y la madrina pesó y su poder dentro del Centro Democrático contó. Y para completar es ella quien tiene las riendas de los recursos y la logística en sus manos: es la gerente.
Le puede interesar:
El apartamento de Luis Carlos Galán que hoy está en manos de Paloma Valencia donde se cocinó la alianza con Oviedo
Anuncios.


