El género que quiere desplazar a las narconovelas en Medellín

El género que quiere desplazar a las narconovelas en Medellín

El escritor Emilio Restrepo, con su novela Gamberros S.A, quiere sacar el género negro en Colombia de la sicaresca y plantear la picaresca

Por: Jhon Fredy Vásquez Montoya
diciembre 04, 2016
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El género que quiere desplazar a las narconovelas en Medellín

(A modo de reflexión sobre la vigencia del género clave en el Siglo de Oro español, y el libro GAMBERROS S.A. de Emilio Alberto Restrepo Baena, todo un inventario de relatos en homenaje al género del Lazarillo de Tormes, pero en el contexto social de nuestros tiempos).

El libro, ganador de los estímulos de Presupuesto participativo de Medellín 2016, publicado recientemente por Hilo de Plata editores, es una propuesta según el autor, por sacar el género negro en Colombia de la sicaresca y plantear la picaresca como otra alternativa estética a la pornomiseria y mercado de las narconovelas con las que pretenden hacernos ver nuestra propia realidad.

En este libro nos deleitamos con el timo del día a día, en cabeza de familiares cercanos que aprovechan la confianza y la cercanía para asestar el sablazo y dejar sin blanca al pobre ingenuo que les “da papaya”, o el fantasma que regresa de su tumba para seguir enseñoreado de su rol de asesino en serie, o el bandido aficionado que tiene que matar, muy a su pesar, para sobrevivir en la selva de concreto, o el estafador que se hizo célebre por elaborar CocaCola artesanal , o las chicas que aprovecharon el amor para engrosar su cuenta de ahorros, o el “pato” barrial que a punta de labia y oportunismo se las arregla para vivir sin trabajar, o los graciosos y no tan graciosos estragos del narcotráfico en las pequeñas conciencias de unos muchachos de barrio. 18 historias que no dan tregua y nos hacen sonreír mientras nos pintan algunos rincones oscuros de una ciudad casi desconocida en sus laberintos y recovecos que ni siquiera sabíamos que existían, todo en el lenguaje propio de la picaresca, pero descrito en la realidad de nuestros días.

¿Pero tiene la picaresca quehacer en nuestros días?

En contraposición a la excesiva literatura nobilizante del Renacimiento, la Península Ibérica hubo de contemplar el origen de un nuevo género literario con la obra El Lazarillo de Tormes en 1554. Atrás quedaron las inmaculadas armaduras de los aventureros que cargaban orgullosos los estandartes de la nobleza y la cruz, para dar paso a un nuevo tipo de héroe más humano, menos decoroso y casi siempre víctima de un poder social injusto que lo lleva a la acción.

Cuando nos hablan del género de la picaresca, nos remontamos al Siglo de Oro Español, tiempo de historias y relatos donde los personajes, los héroes, son gente del común, sujetos sin fortuna ni grey, inmersos en un drama donde lo trágico se mezcla todo el tiempo con la comicidad de las acciones del héroe, quien gracias a su ingenio logra imponerse ante una figura de poder injusta que lo acosa. Esta es la esencia de un buen conflicto en todo drama, protagonista interesante-antagonista fuerte, y es la clave del éxito en el libro de Emilio Restrepo.
Así mismo, el enorme aceptación de la picaresca entre las clases populares del Siglo de Oro, obedecía al anhelo popular de revancha contra el orden social establecido; confrontar al poder, al dinero, gracias a las travesuras en que los protagonistas sometían a los grandes señorones que terminaban burlados y timados para la delicia del lector. Era, por así decirlo, su propia reivindicación, su pequeña venganza. A grandes rasgos, obras cargadas de gran crítica social.

Este género literario vivió su esplendor y decadencia con un tímido resurgimiento en España a principios del siglo XX; finalmente, otras corrientes y el curso de la historia lo relegaron a un más que injusto olvido, quedando con un enmohecido prestigio de literatura arcaica y un tanto anacrónica. De pronto la literatura costumbrista, algunos en brotes dentro de la literatura urbana, ciertos referentes del “pulp”, han tomado elementos propios de ella y han tratado de reivindicar al “pícaro”, pero como elemento aislado, no como movimiento literario.

GAMBERROS S.A., una rara avis en el panorama de la literatura colombiana, surge en tiempos en que los escritores locales están metidos de lleno en la novela histórica, psicológica o negra (género que el autor también ha cultivado con acierto), pero en esta obra, Restrepo sale con una recopilación de historias de “pícaros, pillos y malevos” extraídos de las profundidades del barrio, de la esquina, de la cuadra, pero no de los escenarios del Siglo de Oro, sino del dramático presente de la sociedad colombiana, material presente, en la gran mayoría de sus creaciones literarias.

Según el autor, “el gamberro es un antihéroe literario, equivalente moderno del protagonista del género de la “picaresca”. En ese orden de ideas, el gamberro es un pícaro, actúa y se expresa como tal y su proceder está marcado por acciones teñidas de astucia, falta de escrúpulos y desvergüenza; todo en su vida está determinado por el sino nefasto de su baja condición, que lleva a cuestas como un lastre que carga y le pesa de manera permanente y que caracteriza todos sus actos, negándole de plano toda posibilidad de redención.
El gamberro es un resentido ante el mundo, pues siente que sin ninguna razón, éste ha sido cruel e injusto con él. El gamberro piensa que la sociedad tiene una deuda con él, que no tiene por qué respetarla, que los demás tienen que compensarlo, que de alguna manera ellos tienen la culpa de lo que le sucede en el día a día. El gamberro actúa con encono y envidia, se expresa con burla, su tono es venenoso e irónico, mantiene afilado el sarcasmo y es feliz ante el tropezón y el fracaso de su semejante.”

Restrepo enfatiza que su propuesta trata de anteponer la “picaresca a la sicaresca”, tan en boga en las publicaciones de las ‘últimas dos décadas, llenas de narcomiserias, capos y silicona. Esta deliciosa compilación de pilatunas y andanzas de una horda de pícaros y camajanes que hacen de las suyas en los barrios de Medellín, queda demostrado en principio que al género le queda mucha tiempo para el pillaje, y que hay opciones, formas diferentes, más creativas de contar la eterna lucha del bien contra el mal.

Muy recomendado este libro de Emilio Alberto Restrepo. Es una bocanada de aire fresco que nos arrebata una sonrisa, nos pone a pensar y nos recuerda que las buenas lecturas nos entretienen mientras nos ayuda a ser mejores seres humanos, o al menos, a mirar la realidad que nos toca desde otras perspectivas.

 

@FREDYVASQUEZ09

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