Todas las historias, todas las miradas, desde todos los rincones
Fernando Londoño Hoyos

Fernando Londoño Hoyos

Abogado y economista de la Universidad Javeriana. Más de treinta años profesor universitario en Colombia y en el exterior. Dieciocho años secretario de la Federación Latinoamericana de Bancos. Ministro de Interior y de Justicia del presidente Álvaro Uribe Vélez. Dirige “La hora de la verdad”. Columnista de varios periódicos hace más de 35 años.

Farc: ya lo tienen todo

“Nos acusaban de exagerados cuando decíamos que el plan de Santos y De la Calle era entregarle el país a las Farc”

Odebrecht, apenas el principio

Más temprano que tarde descubriremos el costo real del millón de dólares que pagó Odebrecht . ¿Cuánto más costará la Ruta del Sol II que hoy debería estar terminada?

Tapen, tapen, tapen

Mientras resuena la algarabía en la comedia de la desmovilización que quieren volver epopeya, se tapa la corrupción funesta

Milagros de Trump en Colombia

Donald Trump no está dispuesto a tener buenas migas con el que quintuplica la producción de cocaína para envenenar la juventud de su país

Se robaron a Colombia

Frente a 170 000 millones de dólares embolatados, los 11,5 de Odebrecht no dan sino para empezar a preguntar. A Colombia se la robaron este Gobierno y sus amigos

Cuéntenos, General Naranjo

“Antes de que tome posesión de la Vicepresidencia de la República, cuéntenos ciertas cosas que los colombianos tenemos derecho a saber”

La guerra que se acabó

Por un tortuoso sendero se llega a la paz, para ponerle fin a la guerra que nunca existió

Y llegaron los impuestos

El ministro Cárdenas la emprendió contra la clase media, siempre tan indefensa, siempre tan sumisa, siempre tan callada para sufrir y esperar. De los pobres, que ni se hable

El reino de la farsa

Santos usa el “Nuevo Acuerdo” con las Farc para encubrir las peladuras que esconde debajo de la enjalma y para distraer la audiencia

Chávez, dieciocho años

La herencia maldita de Chávez, la conoce el mundo. Hace más de tres lustros empezó esta tragedia. ¡Y saber que nos quieren repetir la dosis!