Las dos caras de la cuarentena
Mientras unos viven holgadamente el aislamiento, otros no tienen dinero con qué comer, ni mucho menos pagar las multas por salir a rebuscar. Se viene un estallido social
Mientras unos viven holgadamente el aislamiento, otros no tienen dinero con qué comer, ni mucho menos pagar las multas por salir a rebuscar. Se viene un estallido social
¿Qué y cómo enseñar a unos niños y jóvenes que han venido acostumbrados a ver, escuchar, compartir, abrazar y jugar con sus compañeros y profesores diariamente?
¿Cómo es eso de quedarse encerrado con alguien que ya no amas, o con alguien que amas, pero que ya no te ama, o que te engaña?
"La crisis actual revela la fragilidad e incapacidad de los gobiernos neoliberales para enfrentarla y ha roto el hechizo ideológico de más de 40 años de vigencia del modelo"
El agente sacó el arma y estuvo a punto de disparar. La golpiza le dio la vuelta al mundo
Muy difícilmente nos imaginábamos que el mayor interés en estos días iba a ser uno bien particular: encontrarle sentido a la vida en un encierro
La cuarentena de nuestros días no es más que un purgatorio que pone en evidencia lo equivocados que estábamos a la hora de definir qué y cómo amábamos
“Ahora me irrito más que antes, peleo con mis vecinos, hasta golpes nos hemos dado y en la casa estoy que le doy a un hijo que me contradice todo”