Le dieron dos puñaladas en las piernas, se rompió los dientes y se levantó: El despegue de Superman López

Con 24 años se convirtió en el quinto colombiano en subirse al podio del Giro de Italia. Los golpes y las caídas no lo frenearon y ahora se corona entre los grandes del ciclismo

Por:
Agosto 30, 2017
Le dieron dos puñaladas en las piernas, se rompió los dientes y se levantó: El despegue de Superman López

Con tan sólo 22 años, Miguel Ángel López partía como líder del Astana en la Vuelta a España del 2016. Su triunfo inobjetable en la Vuelta a Suiza y los pergaminos que lo acompañaban desde que ganó el Tour de L’ Avenir 2014, lo ubicaban como una de las posibles sorpresas de la Vuelta. Sin embargo, en los tres días en los que alcanzó a estar, todo fue una pesadilla. En la primera etapa, una contrarreloj por equipos, se enredó con uno de sus compañeros, se fue al piso y se lesionó un hombro. En la tercera etapa ocurrió lo peor: a 7 kilómetros de meta besó el asfalto, perdió los tres dientes delanteros, se rompió un hueso de la cara y casi se fractura la rodilla. El dolor no lo hizo inmutar. Tomó su bicicleta y, reventado, llegó a meta. Quería seguir pero las lesiones lo hicieron retirar. Entonces tomó aire y se tranquilizó. No era la primera vez que estaba en la lona.

En el 2010, con apenas 16 años, se preparaba en Sogamoso para debutar en la Vuelta a la Juventud, cuando tres asaltantes le clavaron dos puñaladas en su pierna derecha. López, acostumbrado al dolor, se bajó de la cicla y desarmó a los asaltantes que no pudieron robarle la bicicleta de carreras que con tanto esfuerzo le habían comprado sus papás, sencillos campesinos de Pesca, el pueblito de Boyacá donde nació. Desde ese momento le pusieron el apodo con el que hoy hizo ver pequeñito a Froome: Superman.

Su primer entrenamiento, como el de Nairo, fue ir a la escuela en una Monareta casi oxidada: Ocho kilómetros de inclemente subida a más de 2.000 metros sobre el nivel del mar. No pensaba en el ciclismo hasta que organizaron una competencia en el pueblo y López le sacó dos vueltas al segundo. La vida le cambió cuando Alexander Sánchez, el dueño de la Bicicletería el sol de Pesca, lo llevó a trabajar a su taller. No quería que fuera un mecánico sino darle todo el material para explotar su talento ciclístico. Con el equipo de bicicletería El Sol ganó una contrarreloj en Boyacá y el entrenador Rafael Acevedo, quien, como gregario, le ayudó a ganar La Vuelta a España a Lucho Herrera en 1987, se fijó en él.

Después de que los atracadores acuchillaran su pierna, Acevedo se lo llevó a una finca que tenía en la vereda Gotua del municipio de Firatova, Boyacá. Superman, con el ataque, se hizo más fuerte. Acevedo le enseñó los secretos con los que en el 2014 se ganó el Tour de L’Avenir, la misma competencia que ganó Nairo, Chávez y Egan Bernal. La competencia que marca a los campeones del futuro. El poderoso equipo Astana se lo llevó y en el 2015 casi se gana la Vuelta a Burgos. Un año después venció en Suiza y, cuando esperaba dar el golpe en la Vuelta a España, la maldita caída lo sacó de competencia.

Miguel Ángel entró en una racha horrible. En noviembre del 2016, mientras se entrenaba, se fracturó la tibia. Cuatro meses duró su recuperación. Estaba listo para debutar en el Tour del siguiente año en donde tendría cierta autonomía con respecto a su líder Fabio Aru, pero en La Vuelta a Suiza, la misma en donde en un accidente casi muere Mauricio Soler, Superman se volvió a caer. Perdió otra vez sus tres dientes frontales y se fracturó el dedo pulgar. Creían que había terminado la temporada para él pero volvió a levantarse. Superó el trago amargo de perderse el Tour de Francia y entrenó para llegar a punto a la Vuelta a España. En la primera semana acusaba la falta de competición, perdió 4 minutos pero en la primera llegada en alto seria, López resistió el ataque de Froome y Nibali y se impuso en su primera victoria en una gran Vuelta.

El 2018 lo arrancó tímidamente. Se preparó desde el inicio de temporada para llegar a tope en el Giro de Italia. Los primeros días no le sentaron bien y perdió varios minutos en la general; sin embargo, nunca quedó por fuera de la pelea y en la segunda semana le arrebató la camiseta blanca de la juventud al ecuatoriano Richard Carapaz. Las dos últimas etapas antes de llegar a Roma fueron toda una fiesta. Simon Yates, el líder durante casi tres semanas, se quedó colgado apenas apareció la montaña y Chris Froome hizo un ataque para la historia: 80 kilómetros en solitario. Se subió al podio con la camiseta rosa y Superman López fue uno de los pocos ciclistas del pelotón que logró aguantar los duros embates del británico. Pero el joven pedalista de Pesca quería más, la camiseta blanca no era suficiente y el podio del Giro era una necesidad. La suerte estaba jugada y en la penúltima etapa dejó, sin mucho esfuerzo, al francés Pinot a más de 7 minutos. Superman, con 24, levantó los brazos porque supo ganarse un puesto entre la élite del ciclismo mundial.

 

Publicidad
0
37076
Los comentarios son realizados por los usuarios del portal y no representan la opinión ni el pensamiento de Las2Orillas.CO
Lo invitamos a leer y a debatir de forma respetuosa.
-
comments powered by Disqus
Fernando Gaviria, el líder del Giro de Italia al que la Federación de Ciclismo le quedó mal

Fernando Gaviria, el líder del Giro de Italia al que la Federación de Ciclismo le quedó mal

La aparatosa caída de Nairo Quintana

La aparatosa caída de Nairo Quintana

La caída de Nairo Quintana, el ciclista más grande de Colombia

La caída de Nairo Quintana, el ciclista más grande de Colombia

Nairo, Chris Froome es tu papá

Nairo, Chris Froome es tu papá