La ruptura de la senadora María Fernanda Cabal y de su esposo José Félix Lafaurie, presidente de Fedegán, poniendo en duda la elección de Paloma Valencia como la candidata presidencial del partido Centro Democrático, puso en evidencia las ya conocidas tensiones internas del Partido liderado por el expresidente Álvaro Uribe.
Un dirigente político innato, con una vocación de poder que le da la fuerza parar no bajar la guardia ni en los momentos de mayor adversidad. Algo que no ocurre con quienes lo acompañaron a fundar el Partido hace doce años –han participado en tres elecciones- con un puñado de dirigentes provenientes de distintos sectores quienes veían en Uribe el gran líder que es.
Al menos 15 nombres quedaron asociados de manera directa al nacimiento del partido: Álvaro Uribe, José Obdulio Gaviria, Francisco Santos, Óscar Iván Zuluaga, Juan Carlos Vélez, Fabio Valencia Cossio, Alfredo Ramos, Alfredo Rangel, Ever Bustamente, Rafael Guarín, Andrés Felipe Arias, Fernando Londoño, Fernando Alameda, Alicia Arango, María del Rosario Guerra y el fallecido durante la pandemia del Covid-19, el exministro Carlos Holmes Trujullo.
De este grupo de fundadores solo el ex Presidente Uribe continúa en la actividad política, jugándose con la candidaata Paloma Valencia en el propósito de atajar la continuidad de Gustavo Petro y el Pacto Histórico.
El Centro Democrático no surgió de la nada. Sus antecedentes se remontan al final del primer gobierno de Uribe, cuando un grupo de aliados cercanos comenzó a organizarse para defender y proyectar lo que consideraban un cuerpo doctrinario propio, que veían perdido, con el liderazgo de Juan Manuel Santos como candidato del partido de la U. En 2006 apareció la Fundación Centro de Pensamiento Primero Colombia, impulsada por figuras del uribismo duro y liderada en la práctica por José Obdulio Gaviria, uno de los hombres más cercanos a Álvaro Uribe. Allí se incubó la idea de un movimiento político capaz de sostener el legado del expresidente y de enfrentarse, años después, al giro que tomó el gobierno de Santos con el proceso de paz con las FARC.
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La ruptura con Santos, el rechazo frontal a las negociaciones de La Habana y el objetivo de impedir su reelección en 2014 terminaron de acelerar la creación del partido. En enero de 2013, Uribe se reunió en Bogotá con un grupo reducido de dirigentes que se convertirían en los fundadores del Centro Democrático. Entre ellos estaban Francisco Santos, Óscar Iván Zuluaga y Juan Carlos Vélez, además de Marta Lucía Ramírez, quien se apartó cuando quedó claro que el nuevo partido no sería una fuerza de centro derecha, como ella lo había propuesto, sino una organización alrededor de un solo nombre.
Hoy, más de diez años después, sus trayectorias políticas muestran un contraste marcado. Uribe, con 73 años, es el único que sigue dando la pelea en la plaza, en la calle, comprometido no solo con la candidatura Paloma Valencia sino desafiando su liderazgo colocándose en el numero 25 de la lista cerrada al Senado que encabeza Andrés Forero seguido por Rafael Nieto.
Además de su aspiración al Congreso, Uribe, en medio de renuncias, reproches internos y disputas públicas, sigue siendo el eje alrededor del cual se organiza la estrategia política del uribismo.
Muy distinta es la situación de Francisco Pacho Santos. Vicepresidente durante el gobierno de Uribe y luego embajdor en Washington, en la administración de Iván Duque, Pacho Santos nunca regresó a probarse en las urnas. Retomó la pluma y es ante todo un líder de opinión.
al igual que José Obdulio Gaviria, el ideólogo y escudero más fiel de Uribe en los años de mayor confrontación política, también dejó la primera línea. Se mantiene activo como columnista, aunque mantuvo una línea de oposición a la candidatura de María Fernanda Cabal.
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¿En que están otros de los fundadores del Centro Democrático?
De las filas del Partido Conservador se retiraron figuras tan reconocidas como el ex senador y exministro Fabio Valencia Cossio quien aceptó integrar la mesa de la fallida negociacion con las disidencias de Mordisco en el arranque del gobierno Petro, ahora impulsa las candidaturas, como la de Juan Diego Gómez y la de su hijo, el senador Santiago Valencia. Alfredo Ramos, quien fue derrotado por Daniel Quintero en las elecciones para la Alcaldia de Medellin a la que aspiro con el aval del CD, rompió con el partido en febrero de 2024.
Fernando Londoño Hoyos, otro de los referentes iniciales, dejó la política activa y se concentró en el oficio periodístico desde su espacio radial La Hora de la Verdad.
La cartagenera Alicia Arango, de origen liberal quien dio los primeros pinitos enel sector publico de la mano del alcalde Enrique Peñalosa le apostó muy desde el comienzo a la aspiración presidencial de la periodista Vicky Davila. Rafael Guarín, otro de los nombres asociados al arranque del partido, se apartó de la política y s reflectores y dejó de tener protagonismo en la dinámica partidista.
Una figura clave en el nacimiento y consolidación del partido fue Carlos Holmes Trujillo, quien pesó en el triunfo de Iván Duque y lo nombró primero canciller y luego ministro de defensa, cargo que ocupaba cuando se lo llevó el Covid.
María Fernanda Cabal y José Félix Lafaurie formaban parte de la vieja guardia del Centro Democrático que a juzgar por la composición de las listas al Senado y la Cámara el activismo político está en cabeza de cuadros renovados con liderazgos regionales, una apuesta hecha por Alvaro Uribe con su bolígrafo que se dejará contar este próximo 4 de marzo.
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