El discurso y los candidatos
"Los límites de mi mundo son los límites de mis palabras" escribió el genio austriaco Ludwig Wittgenstein, a quien seguro desconoce la mayoría de candidatos del país
"Los límites de mi mundo son los límites de mis palabras" escribió el genio austriaco Ludwig Wittgenstein, a quien seguro desconoce la mayoría de candidatos del país
Digamos las cosas como son: no seríamos seres humanos sin las palabras. Y ellas transforman, modifican y hasta crean la realidad
La verdad depende de quién la diga (magos, dioses, autoridades, cómo la certifica (confiable) y a quiénes va dirigida (ciudadanía o grupos explícitos).
Esta es una de las grandes preguntas (y preguntos) ahora que vivimos un tiempo en el que todo parece ceñirse a la equidad de género ¿o será de génera?
Le han declarado la guerra a las fuerzas productivas cuando el problema no está en la generación de riquezas sino en la forma cómo estas se distribuyen...
Para que un texto logre ser convincente; es decir, conforme a la verdad, tiene que haber correspondencia entre lo que uno piensa y dice y hace
Es un oxímoron que crea una nueva narrativa desde la ignorancia, el prejuicio y la misoginia
¿A qué horas nos volvimos tan susceptibles que si no se feminizan las palabras nos vemos ofendidas? Alguien propuso calendariA, así llegaremos a febrerA o marzA