Así se entiende el mito de Álvaro Uribe
Lo primero es que Uribe se creó una imagen bonachona, campechana y simplista, en un país de políticos ególatras y arrogantes
Lo primero es que Uribe se creó una imagen bonachona, campechana y simplista, en un país de políticos ególatras y arrogantes
Se puede ser ciego, testarudo y terco, pero no tonto para no entender lo que está ocurriendo en el país. El pueblo habló en las calles
Se exige que quienes han cometido algún delito deben ser castigados con todo el peso de la Ley y aplauden a tipejos como Trump, Netanyahu, Bukele y Milei
Tenemos que movilizarnos el 1 de mayo para defender el gobierno progresista de la arremetida oligárquica y, a la vez, exigir más a la dirigencia del Pacto Histórico
Sin querer demeritar las demostraciones de quienes salieron el domingo 21 a mostrar su oposición al Gobierno Petro, me permito hacer el siguiente análisis
Algo notorio en la pasada marcha de la derecha, fue ver pobres peleando contra pobres, enloquecidos por un odio "inyectado" como poderoso veneno en sus venas
Gobernando o en la oposición, los líderes políticos colombianos parecieran haber renunciado al esmero y al esfuerzo que sus responsabilidades les demandan
En la política como en la guerra las decisiones racionales siempre van a derrotar a cualquier vanidad por grande y numerosa que parezca