Hoy, Orly es el único hombre que está en la casa de Amdae. Es desplazado de Boyacá, le gusta la moda y la danza. Montar su propia línea de corsetería es su sueño y también, diseñar ropa inteligente. No entiende por qué a la sociedad le cuesta tanto respetar la memoria y la cultura ancestral. “Llegué a Bogotá y no sabía qué hacer, me ignoraba el Estado y me ignoraba yo mismo. Pero intento cuidar mi espíritu, eso es lo más importante”. Su mayor orgullo es que no está pendiente del dinero y le hace feliz saber que no le hace daño a la gente. “Lo importante es no perder la ilusión, lo esencial del alma. No quiero ignorarme”. Anuncios. Anuncios..
Hoy, Orly es el único hombre que está en la casa de Amdae. Es desplazado de Boyacá, le gusta la moda y la danza. Montar su propia línea de corsetería es su sueño y también, diseñar ropa inteligente. No entiende por qué a la sociedad le cuesta tanto respetar la memoria y la cultura ancestral. “Llegué a Bogotá y no sabía qué hacer, me ignoraba el Estado y me ignoraba yo mismo. Pero intento cuidar mi espíritu, eso es lo más importante”. Su mayor orgullo es que no está pendiente del dinero y le hace feliz saber que no le hace daño a la gente. “Lo importante es no perder la ilusión, lo esencial del alma. No quiero ignorarme”.