Mientras derecha e izquierda se enfrentan por la Presidencia, el Grupo, liderado por Manuel Romero entra al mercado de productos de consumo con marcas reconocidas

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Las mil estaciones de gasolina Primax fueron el referente de los peruanos que conforman el  conglomerado familar Grupo Romero para los colombianos durante siete años. Hasta agosto de 2025   cuando la cuarta generación del enorme conglomerado peruano vendió el negocio de combustible a la hondureña UNO.del empresario  Freddy Nasser Selman. Se quedaron sin embargo en Colombia con una importante presencia Credicorp capital  un holding financiero que  con sus servicios financieros compite con Valores Bancolombia y que está liderado  Manuel Romero Valdez.

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Su presencia en el Perú es significativa no solo por su tradición sino por su constante crecimiento que la ha llevado a realizar una de las transformaciones estratégicas relevantes entre los grandes holdings latinoamericanos. Aunque siguen anclados en el sector financiero en su país, el giro empresaria está marcado por la salida progresiva del negocio de combustibles y la expansión agresiva en bienes de consumo.

Desde enero de este año está al frente del grupo y de los cambios, un miembro de la quinta generación de la familia, Manuel Romero Valdez, quien sucedió a su tío Dionisio Romero Paoletti. Ingeniero mecánico de MIT con MBA en Stanford, Manuel es hijo de Luis Enrique Romero Belismelis presidente del Consejo de Administración de Credicorp, empresa que llegó al país inicialmente con la adquisición de la mayoría de Correval en 2012 y la amplió con la compra de Ultraserfinco en 2019 y hoy es uno de los líderes del sector.  En los comienzos de su carrera, fue CFO de Primax Colombia en 2019.

El nuevo escenario: los productos de consumo familiar 

El buque insignia del grupo Grupo Romero para entrar al negocio de consumo es Alicorp es fundamental. A través de esta compañía, el conglomerado ha ejecutado adquisiciones clave en Colombia, incorporando marcas con fuerte presencia en los hogares. Uno de los movimientos más relevantes fue la adquisición a mediados de enero, del negocio de cuidado del hogar de Unilever en Colombia, cuyo emporio opera desde Palmira, en el Valle del Cauca.

Esta operación incluye marcas ampliamente reconocidas como Fab, Suavitel, 3D, Aromatel, Deja, que cuentan con alta rotación y fuerte posicionamiento en el mercado. Su incorporación permite al grupo entrar directamente en millones de hogares colombianos con productos de uso cotidiano.

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Ya los ingleses de Unilever que llevan más de 60 años en el país, había hecho una importante movida aliándose con Mercado Libre para darle un impulso a la comercialización de sus productos.

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Una oferta de productos y marcas muy reconocidas y apreciadas por los colombianos

El grupo también  avanza en la adquisición de las operaciones regionales de Flora Food Group. Esta transacción incluye Colombia y refuerza la presencia del grupo en el sector alimentario. El portafolio adquirido incorpora marcas tradicionales como Rama, Flora y Becel. Estas marcas tienen una fuerte presencia en el mercado colombiano. Su valor radica tanto en su trayectoria como en su capacidad de adaptación a nuevas tendencias. De hecho, Flora y Becel están alineadas con tendencias globales como la alimentación saludable y los productos de origen vegetal.

A estas inversiones ligadas a Alicorp y que requieren la aprobación de las autoridades, se suman otras en Colomba como Ransa en logística, Tramasa en infraestructura portuaria, Inversiones Centenario, Samay, Energuate Ocensa y la que hicieron al finalizar año pasado con la chilena Gtd para desarrollar nuevos centros de datos en Colombia, también en Chile y Perú.

Más de un siglo en los negocios

Pero detrás de esta transformación hay una historia empresarial de más de un siglo. El origen del Grupo Romero se remonta a finales del siglo XIX, cuando Calixto Romero Hernández, un inmigrante español con raíces en Logroño, que al llegar a Perú enamoró al arte de tejer sombreros y empezó la exportación de ellos, fabricados con paja toquilla.

Así empezaron las actividades comerciales en el norte del Perú. Su hijo, Alejandro Romero Iglesias, expandió el negocio hacia la agricultura y el comercio de algodón. Pero el verdadero salto ocurrió con Dionisio Romero Seminario,  transformó el negocio familiar en un conglomerado diversificado. Bajo su liderazgo, el grupo ingresó a sectores clave como la banca —con la creación de Credicorp— y la industria alimentaria, sentando las bases de lo que hoy es Alicorp.

En 1928 se constituyó la sociedad C Romero y Cía, con el objetivo de instalar una fábrica de aceites, jabones y mantecas. En los siguientes años se constituyen otras sociedades como el Banco Continental o Universal Textil S.A.

El camino ha tenido obstáculos. En 1965 con la tercera generación, conducida por Calixto, Dionisio, Manuel Romero Seminario y José Antonio Onrubiase enfrentó los momentos más difíciles. En 1970 perdió hasta el 50 % de sus activos, luego de que Juan Velasco Alvarado pusiera en marcha la Reforma Agraria y terminara expropiando sus tierras. Con los bonos recibidos por la reforma, el Grupo Romero decidió  potenciar sus negocios agrícolas y dar el salto a la industria, no solo con la fabricación de aceites sino con Textil Piura, el ingreso al sector portuario en 1990 con la concesión del Puerto de Matarani a través de su empresa Terminal Internacional del Sur S.A. (Tisr).

 El intento de estatización de la banca en 1987 durante el primer gobierno de Alan García y la hiperinflación fueron otros obstáculos a los que tuvieron que hacer frente.

Cuando se inició este siglo llegó al grupo una generación la cuarta, con Dionisrio Romero Paoletti, en la dirección, y con Luis Romero Belismelis, Manuel y Fernando Romero, con quienes no solo se adecuaron las empresas a las nuevas tendencias, sino que también se da inicio al proceso de internacionalización del Grupo Romero. Con Primax ingresó en Colombia en 2018, adquirió la principal productora de aceite en Bolivia, Fino, y ganó la concesión del Puerto Salaverry, en La libertad, en la que invirtió USD 280 millones.

El mercado regional,  la apuesta mayor de los Romero

Bajo el  liderazgo de Romero Paoletti, el conglomerado pasó de ser un actor centrado en Perú a convertirse en un jugador regional con presencia en seis países y 27.000 empleados.

La decisión de salir parcialmente del negocio de combustibles refleja una visión de largo plazo, migrando hacia sectores menos expuestos a la volatilidad de los commodities y más conectados con las tendencias del consumidor.

Este cambio también responde a una dinámica mundial donde los grandes conglomerados están priorizando negocios resilientes, con capacidad de innovación y cercanía al cliente final. En este contexto, el Grupo Romero no solo se adapta, sino que se adelanta a las tendencias.. La integración de marcas líderes en limpieza y alimentos le permite al grupo construir una plataforma con potencial de expansión en nuevas categorías.

La presencia de la Familia Romero sigue siendo determinante. A diferencia de otros conglomerados, el grupo mantiene un control familiar fuerte, lo que facilita la toma de decisiones estratégicas de largo plazo y asegura coherencia en la visión empresarial de la familia que ha sabido reinventarse. Hoy tiene entre manos convertirse en líder del consumo masivo, confirmando el contraste de la realidad de Perú, un país que en medio de la inestabilidad política, se prepara para la segunda vuelta electoral entre la derecha de Keiko Fujimori y la izquierda de Roberto Sánchez, y su dinámica empresarial productiva sigue imparable.

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Por Elisa Pastrana

Fundadora y editora de la sección de opinión