Desde el domingo en la noche el ministro del Interior, cuya tarea prioritaria antes de posesionarse era asegurar los votos para que el senador Alfredo Deluque fuera elegido presidente de la colectividad, sabía no solo que la pelea era cabeza a cabeza sino que las posibilidades de cumplirle al presidente podían esfumarse a última hora. Como sucedió.
Se había conformado una alianza impensable entre los dos mayores contrincantes de la historia política reciente del país: el expresidente Álvaro Uribe Vélez como cabeza del Centro Histórico con la bancada mayor dentro de la coalición de gobierno y el presidente Gustavo Petro como líder del Pacto Histórico con la más grande representación de senadores en el Congreso, 26.
La unión que se materializaría el 20 de julio, una vez instalado el Congreso, tenía un único propósito: derrotar al guajiro Alfredo de Luque quien contaba con el guiño presidencial y por cuya elección había trabajado incansablemente el nominado ministro del interior Rodrigo Lara con los compromisarios de todos los partidos durante toda la semana en reuniones en el Hotel Hyatt en Bogotá.
Se buscaba llegar a la elección de las mesas directivas con un consenso, como había sido la tradición durante décadas. El esfuerzo no dio frutos y el expresidente Uribe y el mayor defensor de la candidatura de su pupilo samario Honorio Henríquez no iba a dar el brazo a torcer. Así que la elección se daría a voto limpio en el recinto del Congreso tras la instalación de las sesiones ordinarias por parte del presidente Petro.
Para asegurar los 25 votos del Pacto Histórico, Petro en su último discurso público en Ciudad Bolívar le dio la orden a la bancada de cantar el voto, que en principio es secreto, como lo hicieron todos, empezando por el excandidato Iván Cepeda.

Sin embargo, la suma de las dos bancadas mayoritarias no era suficientes para asegurar la presidencia de Honorio Henríquez. Las cuentas del equipo del presidente electo encabezado por el ministro Lara eran optimistas pero al final le fallaron, y el candidato Deluque perdió por 9 votos.
Aunque el voto es secreto estos fueron los movimientos de última hora de quienes se pasaron del bando de De la Espriella / De Luque al de Petro y Uribe que apoyaban al samario Honorio Henríquez.
Del Partido Liberal : María Eugenia Lopera, la ficha de Julián Bedoya y el cordobés Fabio Amin
Del Partido Conservador : El tolimense Miguel Ángel Barreto y el antioqueño Daniel Restrepo del grupo del exsenador Carlos Andrés Trujillo y la nariñense Liliana Benavides
Del Partido de la U: Antonio Correa
De Cambio Radical: Carlos Farelo Daza, senador del Magdalena del clan del Mello Cotes
De los Verdes: Ariel Ávila, quien fue el jefe de debate de la campaña de Iván Cepeda
De Mais: Martha Peralta quien forma parte del Pacto Histórico,
Estos serían los senadores que en unas horas cambiaron las cuentas a favor de Honorio Henríquez. Porque todo había iniciado con los 17 votos del CD y los 26 del Pacto Histórico que sumaban los insuficientes 43 votos pero que fueron el punto de partido de la impensable alianza Petro-Uribe.
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