Opinión

La Policía de Bogotá: ¡más, imposible!

De los 20.000 delincuentes capturados, 15.766 fueron dejados en libertad: infructuoso esfuerzo de la Policía, y su sacrificio expuesto a la burla del delincuente

Por:
septiembre 24, 2021
Este es un espacio de expresión libre e independiente que refleja exclusivamente los puntos de vista de los autores y no compromete el pensamiento ni la opinión de Las2Orillas.
La Policía de Bogotá: ¡más, imposible!
Bogotá está sobrediagnosticada en seguridad, las estrategias y métodos inventados y comprobados, el conocimiento y la tecnología al alcance de todos, y es evidente el compromiso de las autoridades

La Policía Metropolitana de Bogotá no para. Ha capturado durante el año casi 20.000 delincuentes, y muestra de su capacidad son los 17.000 detenidos en flagrancia, cifra muy significativa que demuestra una actitud reactiva, proactiva y efectiva en la captura oportuna de infractores en el lugar de los hechos. Los 3.000 restantes son delincuentes que en el pasado se les profirió orden de captura por múltiples delitos, muchos de ellos peligrosos criminales que viven de delinquir, reincidir, entrar y salir de las cárceles, y  de escabullirse de las autoridades.

El 80 % de los capturados, es decir 15.766 delincuentes fueron dejados en libertad por los jueces. Indicador muy preocupante. 4.843 de estos, el 25 % recibieron el privilegio de libertad provisional, el 21% (4.076) son favorecidos con la medida por que la conducta infringida contempla penas inferiores a 4 años; el 11 % (2.171) quedan libres por que los delitos son querellables, comúnmente hurtos de menor cuantía que incluye a los cerca de 80 celulares que se roban cada día en la ciudad. Tan solo el 15 %, es decir 2.897 capturados de los 20.000, fueron a las cárceles y el 2 % (377) con detención domiciliaria. Resulta entonces, muy infructuoso el esfuerzo de la Policía, su sacrificio queda expuesto a la burla del delincuente, al escrutinio del ciudadano, a la crítica de los medios de comunicación. El policía se desincentiva al ver cotidiamente a las URI convertirse en puertas giratorias para regresar al delito.

Nueva York con casi igual población a Bogotá, duplica la cantidad de policías, 35.000  aproximadamente, dispone de patrullas inteligentes, tecnología de seguridad y videovigilancia, integrada y automatizada, que facilita la prevención y control del delito. Nueva York, al lado de Washington y Chicago se ubican por encima del promedio de ciudades seguras del mundo, de acuerdo con el índice que realiza anualmente la unidad de inteligencia del The Economist. Solo en infraestructura de seguridad doblan a Bogotá.

________________________________________________________________________________

Este año, Nueva York registra un incremento del 43 % en los delitos (Bogotá el 22 %)  el homicidio subió el 30 %, (Bogotá el 15 % )

________________________________________________________________________________

Sin embargo, este año, Nueva York registra un incremento del 43 % en los delitos (Bogotá el 22 %)  el homicidio subió el 30 %,(Bogotá el 15 % ) y cada mes hay un promedio de 90.000 raponazos, cifra casi igual  al total de robos en todo un año en el Distrito Capital, que en 2021 presenta una reducción del 22 ,%. Chicago por ejemplo, aumentó en 50% los indicadores de criminalidad, siendo una ciudad 3 veces mas pequeña que Bogotá y con 462 policías por cada 100 mil habitantes, frente a 248 de la Policía de Bogotá.

En las ciudades estadounidenses los beneficios de “libertad vigilada y libertad condicional” para el infractor tienen cada vez en aprietos a las autoridades. En 2017 el 43 % de la población reclusa correspondía a recapturados por infringir la medida, mientras en Colombia hay delincuentes que han reincidido hasta 63 veces en conductas ilícitas e irónicamente siguen recobrando su libertad.

Si en Bogotá llueve, en otras ciudades del mundo no escampa, y entre estas las más rankeadas en términos de seguridad. Nueva York y Chicago son referentes apropiados y la criminalidad post pandemia se les salió de las manos. El hurto de celulares y bicicletas, y “el raponazo” en todas sus modalidades tiene en extrema angustia y zozobra a autoridades y ciudadanos en las metrópolis del mundo; y si usted viaja a Estocolmo, para citar un ejemplo, la policía le recomienda no usar su celular en la vía pública.

Bogotá cuenta con un equipo de lujo al frente de la seguridad. La alcaldesa es investigadora social, escritora y analista experta en asuntos de violencia y criminalidad, el secretario de Seguridad fue viceministro de Defensa, está educado y es reconocido ampliamente por su experiencia y conocimiento en temas de paz, conflictos sociales, convivencia y seguridad ciudadana. Y los comandantes de la Región de Policía No.1 y de la Policía Metropolitana de Bogotá, tienen comprobada credibilidad y trayectoria superior a los 30 años de servicio, son respetados por sus policías y destacados por sus logros en Investigación Criminal y Seguridad Ciudadana. Más imposible.

Hoy vemos, como debe ser, a las autoridades remando con igual esfuerzo y en la misma dirección. Hay un cambio de actitud positivo y necesario en la alcaldesa mayor, que junto con el Ministerio de Defensa y la Policía Nacional, avanzan integrados para conjurar las preocupaciones de seguridad del Distrito Capital. Se han desplegado múltiples capacidades de inteligencia, investigación, tecnología, procedimientos preventivos y de control; sumado al apoyo de 360 soldados entrenados en Policía Militar con experiencia en control urbano. Hay razones para ser optimistas.

Bogotá está sobrediagnosticada en asuntos de seguridad, las estrategias y métodos están inventados y comprobados, el conocimiento y la tecnología está al alcance de todos, y es evidente el profesionalismo, la vocación y el compromiso de las autoridades.  La Policía Nacional, muchas veces solitaria en esta tarea, hace esfuerzos sobrehumanos para administrar con eficiencia los escasos recursos asignados, e intenta reinventarse cada día para mejorar su servicio al ciudadano. Actualmente avanza en un proceso de revisión y ajuste con expertos del más alto nivel liderados por el Ministro de Defensa Nacional, que indudablemente arrojará significativos resultados.

Como lo hemos descrito, son grandes los desafíos para contener la criminalidad en Bogotá, y es claro que la percepción negativa es muy superior a la realidad, que en nuestro caso es mejor que la de otras ciudades del mundo. Por fortuna, la seguridad está de primera en la agenda de las autoridades y se trabaja para superar la brecha de 52 policías que faltan por cada 100.000 habitantes y elevar ostensiblemente la capacidad en infraestructura de seguridad; es apremiante además la automatización inteligente de toda la operación de seguridad ciudadana en el país, aún muy débil. Y finalmente, nada de lo anterior tendrá sentido, sino se despierta mayor solidaridad y apoyo ciudadano, y sin que la justicia y las autoridades migratorias hagan el trabajo, de ordenar cárcel para los delincuentes, y solucionar la grave incidencia en la inseguridad de los ciudadanos venezolanos.

LPNSN: El libro Los principios NO se negocian desarrolla en su capítulo III, el mundo de los invisibles. Se sumergirán en las profundas mafias de la corrupción y del contrabando, y sus tentáculos con el poder.

-.
0
3300
Los comentarios son realizados por los usuarios del portal y no representan la opinión ni el pensamiento de Las2Orillas.CO
Lo invitamos a leer y a debatir de forma respetuosa.
-
comments powered by Disqus
Tres alfiles en Estados Unidos contra el régimen de Maduro

Tres alfiles en Estados Unidos contra el régimen de Maduro

El silencio de los inocentes

El silencio de los inocentes

Quién es quién en el “juego del calamar”, a propósito de los Pandora Papers

Quién es quién en el “juego del calamar”, a propósito de los Pandora Papers

El acuerdo de La Habana

El acuerdo de La Habana

Los desafíos de la Inteligencia Nacional

Los desafíos de la Inteligencia Nacional

Seguridad huérfana

Seguridad huérfana

Los principios NO se negocian

Los principios NO se negocian

No a la marihuana recreativa

No a la marihuana recreativa