A sus 48 años el título dice 49, debe unificarse, Shakira desafía el paso del tiempo en su gira mundial 'Las mujeres ya no lloran'. Detrás de su envidiado abdomen y su cuerpo en perfecta forma hay una disciplina diaria dirigida por Anna Kaiser. Exbailarina de la estrella y su entrenadora personal, es la estratega detrás del método que la mantiene en máxima capacidad física.
Para esculpir un torso de hierro, Kaiser desmitifica por completo la idea de las palizas esporádicas en el gimnasio. El pilar fundamental de la barranquillera es la constancia diaria absoluta. “Es vital incorporar algo de actividad física cada jornada en lugar de alternar periodos de inactividad con entrenamientos intensivos y aislados”, recalca la entrenadora estadounidense.
El plan no da espacio para el aburrimiento: la rutina de la artista es un híbrido dinámico que fusiona ejercicios pliométricos de cuerpo completo y la mezcla de la fuerza en pilates y barre. La estimulación le evita a la artista el estancamiento y desafía su cuerpo desde todos los ángulos posibles.
Las dos mujeres no se conocieron en un gimnasio, sino en la pista de baile. Fue en 2009, durante la preparación del videoclip de "She Wolf". En ese proyecto, Anna trabajó como bailarina principal y asistente de coreografía de la cantante colombiana. De hecho, si se mira con atención el video, se le puede ver bailando de fondo junto a Shakira.
Durante las jornadas de ensayos en el escenario junto a Shakira, Anna Kaiser se dio cuenta de que quería dar un giro a su carrera y construir un concepto propio de fitness, combinando la diversión de la danza con el entrenamiento de intervalos de alta intensidad (HIIT). Luego pasaron de ser compañeras de baile a entrenadora y alumna.
Kasier, entonces, empezó a capacitarse a fondo en kinesiología y medicina deportiva, luego fundó su propio método y Shakira se convirtió en una de sus primeras y más fieles clientas, iniciando una exitosa relación de entrenamiento personalizado que ya supera los 14 años.
Con esa experiencia y conociendo muy bien a Shakira, Kasier armó una coreografía del entrenamiento para la artista y de dividió en circuitos. Las jornadas dedicadas al peso libre buscan definir y hacer visible la fibra muscular. La acción comienza con una plancha sobre butaca, extendiendo las piernas hacia el suelo o alternando el apoyo de antebrazos con balanceos hacia adelante.
Una de las variantes más exigentes consiste en apoyar los antebrazos en el piso y colocar las piernas en la butaca para subir y bajar las rodillas al tiempo. El objetivo de este primer bloque es activar piernas y abdomen en series de 10 a 20 repeticiones. El segundo y tercer circuito se concentran en giros de oblicuos, elevaciones laterales, abdominales con piernas suspendidas y rotaciones de tronco.
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Es una mezcla de movimientos que Shakira adora, pues prefiere pasar a pilates u otros ejercicios que la reten, antes que someterse a una rutina monótona.
El esfuerzo físico en el gimnasio se apagaría sin el combustible correcto. La nutrición de Shakira es estratégica y fragmentada: prefiere distribuir varias comidas ligeras a lo largo del día. En sus platos abundan las ensaladas, verduras y sopas calientes. Además, tiene una regla inquebrantable justo al terminar de entrenar: tiene 45 minutos para consumir proteínas.
Según Kaiser, este paso es crucial para desarrollar masa muscular magra. "Tu cuerpo no quemará grasa si no la ingieres", advierte rompiendo el mito de que comer proteína ensancha la figura.
El círculo del bienestar de 'La Loba' se cierra al caer la noche. Para Kaiser, el descanso es tan sagrado como el entrenamiento. Mover el cuerpo con intensidad durante el día gasta el exceso de energía acumulada, garantizando un sueño profundo. “Si no haces ejercicio, esa energía extra seguirá fluyendo toda la noche y tu mente no parará de pensar”, explica la entrenadora.
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Para quienes miran a Shakira y sueñan con un cuerpo como el de ella -incluyendo su disciplina-, Kaiser ofrece un salvavidas realista. No intentar entrenar dos horas desde el primer día, empezar con 15 minutos diarios, tres veces por semana. En el segundo mes, subir a 30 minutos. Con el tiempo, el cuerpo pedirá los cinco días semanales que hoy sostienen a la estrella de la música latina en el centro del escenario pop mundial.
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