Opinión

Jubilarse: un estigma

Los jubilados serán los feos de la feria, para tapar el déficit fiscal ahora pretenden gravar lo poco que les queda con impuesto de renta y más IVA

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noviembre 16, 2018
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Jubilarse: un estigma
Al carrusel de reformas tributarias en serie hay que ponerle contención. Foto: Twitter/Minhacienda

En un artículo sobre el libro de Roberto Junguito intitulado Cien episodios de la historia económica colombiana, el columnista y también economista Carlos Caballero Argáez sostiene que nuestro karma en materia tributaria y fiscal arrancó en el Congreso Constituyente de Cúcuta. No solo no ha cesado dicho karma, ni se ha suavizado, sino que se agrava dramáticamente en medio de un desorden administrativo que involucra desgreño y corrupción con indolencia e impunidad. Dos siglos de vigencia y amarguras para los contribuyentes.

En efecto, dice Caballero Argáez: “El desequilibrio fiscal ha sido un factor predominante en la economía colombiana: lo fue durante el siglo XIX, en el siglo XX y continúa siéndolo en el XXI”. Y remacha afirmando: “Los colombianos no hemos sido capaces de resolver nuestro problema fiscal. E, infortunadamente, el proyecto de ley de financiamiento que se presentó al Congreso no ha tenido el manejo político que se merecía”.

No es la opinión de un terrorista, ni de un marxista leninista ortodoxo. Es la de un exministro del establecimiento colombiano que habla con honradez intelectual y respeto por la historia.

Como el Gobierno es consciente de que el averiado ministro Carrasquilla no debe dar mucho la cara para que no le caiga el agua sucia de sus bonos, foguean en la palestra a su viceministro, Alberto Rodríguez, quien en una entrevista para el Canal Caracol nos dio una primicia para admirar o espantar: que “la ley de financiamiento nos beneficiará a todos los colombianos”. Permaneció tan campante como cuando agradeció la invitación a explicar los pormenores del proyecto.

Ni siquiera el senador Uribe se tragó ese cuento, porque, pensándolo bien, se apartó de la extensión del IVA al 80 % de la canasta familiar y le pidió al Gobierno, con su fingida suavidad de usanza, buscar otras alternativas. En un viraje muy propio de su personalidad, se lanzó a desenredar los hilos de un déficit que taparemos los que no tenemos arte ni parte en su origen y tamaño, con aplausos como los que suscitó al reunirse con sus enemigos para atrapar dividendos políticos con un cambio en la estructura de la JEP. Dios le guarde esa velocidad para sacarle jugo electoral a la sequía fiscal. La jugada coincidió con la proclamación de Paloma Valencia y Samuel Hoyos para la Alcaldía de Bogotá, y casi con la Constituyente del bachiller apócrifo.

De nuevo los jubilados serán los feos de la feria. Aparte de que a ochocientos y tantos econgresistas y exmagistrados les redujeron la mesada con una sentencia prevaricadora, ahora pretenden gravarles el saldo que dejaron ese fallo y la no reducción del 12 % que les descuentan para la salud con impuesto de renta y más IVA. Todos esos pensionados cotizaron y les retuvieron en la fuente el tributo sobre la renta de trabajo. Ojo, Nicaragua está revuelto por un abuso del señor Ortega con el derecho de los jubilados.

 

 

 Sin rubor y sin sonrojo, Santiago Montenegro, presidente de Asofondos
propone que solo se excluya del gravamen concebido
a quienes aportan a los fondos de pensiones

 

 

Para el casposo Santiago Montenegro jubilarse es un estigma. Sin rubor y sin sonrojo, el dirigente gremial propone que solo se excluya del gravamen concebido a quienes aportan a los fondos de pensiones, o sea, a los que nutren de recursos a los empresarios que le pagan el sueldo, las prestaciones y las bonificaciones. Pero pregúntenles a los aportantes qué tan contentos están con el régimen interno de sus presuntos protectores. Allí sí que no hay vigilancia ni regulación que valgan ante el poderío de los cacaos.

Al carrusel de reformas tributarias en serie hay que ponerle contención. ¿Cuánto le costaron al país los 416 consejos comunitarios de Uribe para conseguir su reelección y la que le frustró la CC? ¿Cuánto costarán los 208 “Construyendo país” de Duque hasta el 2022? ¿Cuánto es el desplome de la propaganda gubernamental que vemos en la TV, oímos en la radio y leemos en la prensa, más vanidosa que necesaria?

Claro, si fuera cierta y no egocéntrica el 80 % de la población no viviría en los estratos 1, 2, y 3. La lista de interrogantes que convidan a mejorar recaudos y bajar gastos sería interminable. A los tecnócratas no les costará trabajo reelaborarla para que no esquilmen a los jubilados y a los colombianos que viven de un sueldo que cada día que pasa se vuelve más esquivo a los ahorros.

 

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