José Pékerman y Ramón Jesurum: matrimonio por conveniencia

Los desplantes entre el argentino y el barranquillero ya no los disimulan, como los del último partido en La Arenosa, pero están unidos por un contrato de US$ 4 millones

Por:
Septiembre 06, 2016
José Pékerman y Ramón Jesurum: matrimonio por conveniencia

Desde que Luis Bedoya fue retirado de su cargo como Presidente de la Federación, José Néstor Pékerman ya no habla con ningún dirigente colombiano. Fue con el exvicepresidente de la FIFA con quien pactó el proceso, el contrato, el trabajo que realizaría en la Selección Colombia. Una vez las puertas se cierran, Pékerman establece un solo puente de comunicación: su yerno y representante, Pascual Lezcano, quien habla directamente con la Federación. Esta situación enfureció a Ramón Jesurum quien ya no quiere ver más a Lezcano y si fuera por él rescindiría el contrato del técnico argentino inmediatamente, pero le sería muy duro pagar los cuatro millones de dólares de su indemnización.

Las quejas de la dirigencia tienen que ver con el hermetismo que ronda a la Selección. El ejemplo claro se vio el pasado jueves en Barranquilla. Después de ganarle a Venezuela, el público esperaba ver en las afueras del estadio a sus ídolos. Pero una vez más Pékerman se salía con la suya y sacaba a los jugadores en buses de vidrios polarizados. Se esfumaron como lo hacen cada vez que llegan a un aeropuerto, donde siempre los saca por puertas traseras, como sucede cada vez que hay un entrenamiento. Desde que Don José llegó la Selección no sólo pasó de ser un equipo del montón al tercero en el ranking de la FIFA, sino que también se transformó en un equipo invisible para sus hinchas.

Atrás quedaron los años en donde el lobby de los hoteles, donde se concentraba la Selección, se poblaba de fanáticos. Ya nadie manosea el equipo. Ese ostracismo le ha granjeado enemigos en el periodismo. Carlos Antonio Vélez, acostumbrado a acceder libremente en el camerino mientras mandaba Hernán Darío Gómez, ahora se debe conformar con ver el equipo solo el día que juega. Los directivos también se han visto afectados por los caprichos del técnico. Si José Néstor Pékerman aceptó ser técnico de la Selección Colombia fue por la gestión que hizo Luis Bedoya mientras era el presidente de la Federación. Después de su renuncia, Pékerman a sabiendas de la resistencia que tenía en el seno de la Dimayor, corta la comunicación con Ramón Jesurum y con el resto de miembros dejándole esa responsabilidad a su yerno y representante Pascual Lezcano.

El descontento entre ambas partes quedó evidenciado con las declaraciones que hizo el técnico argentino horas antes del partido contra Venezuela. El deplorable estado de la cancha hizo que explotara. Pékerman alegó que en caso de que lloviera, el terreno de juego inevitablemente se anegaría ya que los desagües estaban completamente obstruidos. El descuido de la cancha se debía a que la Federación le prestaba el Metropolitano a quien se lo pidiera. La primera reacción del cuerpo técnico fue pedir un nuevo cambio de sede y llevar la Selección a jugar a Medellín. Después, la pelea fue subiendo decibeles hasta el punto de que Don José estaría pensando en renunciar después del juego en Manaos contra Brasil.

A Jesurum la idea le suena. La Federación está cansada de pagar ocho pasajes en primera clase cada vez que se mueve el equipo. Jesurum no está de acuerdo con ciertas convocatorias, como la de Berrio del Atlético Nacional o la de Marlos Moreno, a pesar de que el propio técnico del Deportivo La Coruña no entendió el llamado ya que el jugador estaría en pésimas condiciones físicas. Esa posición de Jesurum hizo que Pékerman interpretara estas críticas como si el directivo se estuviera metiendo en la confección de la nómina, algo que al argentino le resulta inadmisible. Jesurum, además, no está de acuerdo con ciertas condiciones del contrato que, considera, favorecen al argentino en cualquier circunstancia o conflicto. Pero lo cierto es que no tienen más remedio que soportarse, como un matrimonio por conveniencia, unidos por un contrato millonario que, de romperse, la Federación no tendría cómo asumir y el país, que tiene las esperanzas puestas en la selección de Pékerman, no se lo perdonaría a Jersurum.

-Publicidad-
0
8388
Los comentarios son realizados por los usuarios del portal y no representan la opinión ni el pensamiento de Las2Orillas.CO
Lo invitamos a leer y a debatir de forma respetuosa.
-
comments powered by Disqus
El lado oscuro de Juan Carlos Osorio

El lado oscuro de Juan Carlos Osorio

Nota Ciudadana
La Selección Colombia no merece ir al Mundial de Rusia 2018

La Selección Colombia no merece ir al Mundial de Rusia 2018

Te queremos tanto René Higuita !

Te queremos tanto René Higuita !

Cachetada de Yerry Mina al técnico del Barcelona

Cachetada de Yerry Mina al técnico del Barcelona