¿El neoliberalismo es el culpable de la expansión del Coronavirus?

"El sistema neoliberal ha superpuesto las ganancias económicas por encima del bienestar social, la salud, el medio ambiente. Se puede ver en EE.UU, Brasil, entre otros"

Por: Alvaro Julian Diaz
marzo 26, 2020
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¿El neoliberalismo es el culpable de la expansión del Coronavirus?
Foto: Via Twitter

En los últimos días nos ha estallado en la cara una crisis que comenzó varios meses atrás con la gestación de la variante número 19 del corona-virus, que fue detectada a tiempo por las autoridades chinas, logrando mantenerlo contenido por varias semanas, hasta que apareció en Europa, para luego casi de inmediato esparcirse por América.

Pero ¿cuál fue la causa de la rápida expansión de este virus? ¿Por qué en países como Italia,  España y Estados Unidos crece a un ritmo casi exponencial? ¿Por qué varios países de América latina se tardaron y otros se siguen negando a tomar las medidas necesarias para frenar la expansión del virus, aun conociendo las estrategias que dieron resultado en las dos Coreas, Países bajos y Rusia? Creo que gran parte de la respuesta yace en que en los países más afectados fuera de China, existe con gran fuerza una maquina cuyas ruedas no pueden dejar de girar, aún a costa de la salud, el bienestar y la vida de sus habitantes; esta máquina se llama, “Capitalismo neoliberal”.

Es así como vemos que aparentemente las cifras de las bolsas de valores son tan importantes como las cifras de muertos y enfermos. Esto sin percibir que la economía no es más que un constructo humano y que no está regida por las leyes naturales. En otras palabras, si lo quisiéramos, podríamos hacer de ella algo totalmente diferente de lo que es.

De hecho, aunque los gobiernos y los gobernados se muestren reticentes a replantear este modelo económico, depredador del hombre y del medio ambiente. Aunque continúen privilegiando los intereses de unos pocos sobre el general, y las personas crean que su aparente estabilidad se ve amenazada si el bienestar de todos está en el foco. Coyunturas como la que vive el mundo en este momento nos muestran la falla fundamental y esa falla radica en que el sistema no trabaja para el hombre. Es el hombre quien trabaja para el sistema.

Este modelo de rapiña está en la base de todo el problema. Porque él implica que si existe un recurso que sirva a los intereses del sistema, este debe ser explotado y acaparado. Así haya que arrancarlo de las mismas entrañas de la selva, el mar, el río, el bosque, el desierto. Siendo ahí cuando despertamos a monstruos dormidos como el que ahora nos acecha.

En conclusión y debemos decir esto sin ambages, este modelo de desarrollo está equivocado. Y lo está por muchas razones, pero entre las principales está el que este que se basa en la miseria de muchos para la dicha de unos pocos y esa miseria incluye a la de la tierra misma. Es un modelo que plantea el crecimiento económico constante como clave del progreso. Mostrando un imposible fáctico crecimiento infinito en un territorio finito.

Ahora, esa realidad que nos golpea en la cara se hace más tangible. Las políticas de sanidad pública y bienestar social que muchas veces nos dijeron que eran imposibles de aplicar y que llevarían al país al fracaso, se hacen urgentes. Dejar de ver al ciudadano como un cliente o simple usuario del sistema se hace imperativo.

Infelizmente esta coyuntura por mucho que sea un fuerte campanazo de alerta sobre la forma en que nos comportamos como administradores de este planeta. No va a hacer que los gobiernos abanderados del neoliberalismo depredador, y sus áulicos, dejen de defenderlo. Duque no va a dejar de ser Duque , Trump no va a dejar de ser Trump y Bolsonaro no va a dejar de ser Bolsonaro. Ellos seguirán privilegiando los intereses que siempre han privilegiado.

El cambio real pasa por un despertar de conciencia que no puede venir de otra parte que de las mayorías ciudadanas y son esas mayorías las que deben ponerse de pie y adoptar de una buena vez una posición. La apatía es más peligrosa que el extremismo. Debemos darnos cuenta que no es otra cosa que nuestra supervivencia en este planeta lo que nos estamos jugando.

Hoy podemos contener esta pandemia. Pero si seguimos creyendo que la tierra y que el otro están únicamente ahí para ser explotados, si seguimos actuando basados en el egoísmo y no en la empatía hacia las demás criaturas sin darnos cuenta que venimos exactamente del mismo polvo de estrellas que un árbol, un insecto o un ave. Si la arrogancia y la codicia siguen en la cabeza del trono. Lo que nos va a preparar el planeta dentro de los próximos 30 años será algo de lo que no nos podremos recuperar.

Es de esta forma como el foco del sistema debe cambiar y dejar de estar en la ganancia inmediata enfocándose en la sustentabilidad y vida digna de todos y cada uno de los seres que pueblan la tierra. Qué tal si todos juntos movemos el foco de este sistema que llamamos capitalista hacia uno que podamos llamar humanista.

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