La compañía minero-industrial Cerro Matoso, de la cual el empresario de origen turco Robert Yüksel es propietario mayoritario a través de su conglomerado CoreX, ha registrado una reducción del 25% en sus operaciones habituales. Esta afectación es el resultado directo de una restricción en el suministro de gas natural impuesta por Canacol Energy, la cual limitó el flujo a 7.000 MBTU, cifra que equivale a apenas el 55% del volumen que se encuentra contractualmente pactado entre ambas firmas.
A pesar de que Cerro Matoso cuenta con un acuerdo comercial vigente con la empresa gasífera hasta el año 2029, a comienzos de mayo Canacol presentó una solicitud ante una corte de Alberta (Canadá), para terminar de forma anticipada sus contratos de suministro en Colombia, una instancia judicial que ya otorgó el aval inicial al proceso.
La gravedad de la situación radica en que Canacol Energy abastecía el 82% del gas natural requerido para el funcionamiento del complejo minero, consolidándose como un insumo irreemplazable dentro del proceso de producción de ferroníquel. El presidente ejecutivo de la minera, Ricardo Gaviria Jansa, advirtió que la operación de la planta podría tornarse completamente inviable si el desabastecimiento persiste, dado que es técnicamente imposible mantener la maquinaria en marcha sin este recurso.
De continuar o agudizarse la falta de gas, Cerro Matoso se vería obligada en los próximos días a apagar una de sus dos líneas de producción, disminuyendo su rendimiento a la mitad. En el peor de los escenarios, la falta del hidrocarburo forzaría un cese total de actividades y el apagado de sus dos hornos principales, lo que causaría daños estructurales irreversibles en equipos críticos.
La eventual reconstrucción y recuperación de estos activos industriales tomaría más de 10 meses de inactividad forzada y exigiría inversiones masivas estimadas entre $550.000 millones y $730.000 millones de pesos por cada horno.
Efecto dominó en la cadena productiva, el carbón y el empleo
Las consecuencias económicas de esta parálisis operativa amenazan con desencadenar un efecto dominó sobre otros eslabones productivos de la región. Se proyecta que la reducción de actividades en los hornos de calcinación de la planta generaría una caída de hasta el 50% en la demanda de carbón térmico regional, lo que significa que cerca de 90.000 toneladas de este mineral dejarían de comercializarse cada año. Cabe precisar que, para sus procesos térmicos, la empresa se abastece principalmente de yacimientos mineros localizados en los departamentos de Antioquia, Córdoba y Norte de Santander.
Ante esta coyuntura, gremios del sector como la Asociación Colombiana de Minería (ACM) y la Federación Colombiana del Carbón (Fenalcarbón) expresaron su profunda preocupación debido a que la decisión compromete la estabilidad laboral de la zona y vulnera toda la cadena de valor, afectando de forma inmediata a los puestos de trabajo directos, contratos vigentes, proveedores, contratistas y las transferencias fiscales hacia la Nación.
Cerro Matoso ha operado durante cuatro décadas como el principal motor de desarrollo para el departamento de Córdoba, por lo que la crisis actual pone en riesgo directo más de 2.000 empleos directos y el sustento de unas 50.000 personas en el sur de dicho departamento. Asimismo, se afectaría el flujo de regalías, impuestos y compras locales que actualmente le representan al país e ingresos cercanos a los $3.000 millones de pesos diarios.
Acciones legales y el rol de Cerro Matoso en la estrategia de CoreX
Con el propósito de salvaguardar la continuidad de la operación y mitigar el impacto socioeconómico en la región, la administración de Cerro Matoso anunció que agotará todos los mecanismos legales disponibles. Además, solicitó formalmente la intervención de la Superintendencia de Sociedades, la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios y el Ministerio de Minas y Energía.
El control operativo del complejo minero fue asumido formalmente por el holding internacional CoreX Holding B.V., el 1 de diciembre de 2024, tras culminar el proceso de transferencia de activos por parte de la multinacional South32. CoreX Holding B.V., fundada ese mismo año por el empresario Robert Yüksel Yildirim, posee operaciones en 55 países y participa en 10 sectores económicos clave, entre los que figuran metales y minería, infraestructura portuaria, energías renovables y transporte marítimo.
La adquisición de este activo en el norte de Colombia representaba una pieza fundamental dentro de la estrategia global de la corporación turca para consolidarse como un proveedor integrado y confiable en el mercado internacional del níquel. Este metal se cataloga hoy como una materia prima indispensable para el avance de la transición energética global debido a su uso intensivo en la fabricación de tecnologías limpias, tales como aerogeneradores, paneles solares y componentes de vehículos eléctricos.
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