La iniciativa del Alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, de construir una cárcel en El Carmen, predio de la Empresa de Teléfonos de Bogotá, fracasó y se convirtió en uno de los lunares de su administración. El proyecto no se concretó al parecer porque no es el predio que necesita la Alcaldía para construir el nuevo centro especial de reclusión.
En la actualidad, es un elefante blanco con un presunto detrimento patrimonial de más de $45.000 millones, según los entes de control, debido a que las obras quedaron inconclusas. Hoy, el predio está abandonado y es uno de los activos inmobiliarios de la ETB que se encuentra en venta.
Una iniciativa destinada al fracaso
El 28 de diciembre de 2024, la Secretaría de Seguridad de Bogotá, en cabeza de Cesar Restrepo, y la Empresa de Renovación y Desarrollo Urbano de la capital (Renobo), en cabeza de Carlos Felipe Reyes, firmaron un convenio interadministrativo con Paula Andrea Rincón González como contratista, cuyo objeto era realizar la gerencia integral de la adquisición de un predio para la ampliación de equipamientos de justicia de enfoque territorial, para la garantía y protección de derechos en Bogotá, por valor inicial de $21.337.130.617 millones, con un tiempo de ejecución de 22 meses.

El acta de inicio fue firmada el 30 de enero de 2025 y debía terminar el 29 de noviembre de 2026. El 18 de marzo de 2025 debía adquirirse el predio donde se construiría un centro carcelario con el fin de mitigar el hacinamiento de los presos y detenidos en Bogotá.
Sin embargo, la compra no se llevó a cabo. Por el contrario, se hizo una adición presupuestal al valor del contrato por la suma de $7.576.995.924 el 31 de diciembre de 2025 para un valor final que se encuentra en ejecución, de $28.914.126.541 millones.
Sin embargo y a pesar de que la Secretaría de Seguridad de Bogotá autorizó la compra del predio y adicionó los dineros necesarios no se realizó. Después de haber hecho estudios, avalúos y trámites contractuales, la adquisición se detuvo. Al parecer, ese no es el predio que se requiere para la construcción del Centro Especial de Reclusión (CER II) y los involucrados en el proyecto se percataron del error después de llevar más de un año de gestiones.
Según el Concejal de Bogotá por el partido Centro Democrático Julián Uscátegui, el proceso para la compra de los terrenos fue abandonado, el contrato está a unos tres meses de terminar y no cumplió con el objetivo para el cual fue suscrito.
Este es el tercer tropiezo fallido que tiene el Alcalde Galán en su intento de materializar una política penitenciaria en la ciudad, según el concejal. Primero fue la ampliación de la Cárcel Distrital; luego, los problemas que ha tenido con la construcción de la fase dos del CER I y ahora la compra de los predios para la construcción del CER II.
De acuerdo con Uscátegui, la improvisación y la falta de planeación están poniendo en riesgo los recursos de los ciudadanos y no se ejecutan las soluciones que requiere la ciudad para enfrentar la crisis carcelaria actual
El predio fue descartado después de haber realizado la adición presupuestal para la compra, al darse cuenta que la construcción que existe en los terrenos tendría que ser demolida, lo que probablemente aumentaría los costos para el distrito. Lo preocupante del asunto es que la Secretaría de Seguridad no tuvo en cuenta dicha información cuando se realizó el avalúo y los estudios previos. Además, está el agravante de que ya invirtieron más de $500 millones en gastos administrativos.

Predio El Carmen de la ETB
Son unos terrenos de propiedad de la Empresa de Telecomunicaciones de Bogotá (ETB), ubicados en la zona centro occidental de la ciudad, en la carrera 33 # 12 – 26 de la localidad de Puente Aranda. Tienen más de 11 años de existencia.
El predio ha sido utilizado por la compañía como un centro de mantenimiento e infraestructura técnica, pero también es ampliamente conocido porque está catalogado como un elefante blanco, teniendo en cuenta que en mayo de 2015 la ETB contrató a la forma brasilera Aceco TI S.A. para la adecuación y construcción de un centro de datos (Data Center Alma) y que en septiembre de ese mismo año firmó otro contrato, con la empresa Compufácil, para poner en funcionamiento y estabilizar el nuevo y moderno centro de datos.
Anuncios.


