Los religiosos continúan aterrizando en las instituciones educativas del país. El último nombramiento corrió por cuenta de Rodolfo Londoño de la Espriella, abogado y sacerdote de la orden de Siervos del Espíritu Santo. Aunque se decía que era primo del presidente, a quien, supuestamente, conocía desde cuando eran niños, rapidamente la Presidencia salió a desmentir el vínculo familiar entre ambos.
Abelardo nombró al cura del Palacio como el delegado presidencial en los Consejos Superiores Universitarios (CSU) de: la Nacional, la Pedagógica, la de Antioquia (UdeA), la del Valle y la de Atlántico.
Desde el asiento que ocupará Londoño tendrá voz y voto en las decisiones académicas, administrativas y financieras de los recintos académicos. Así como las elecciones de rectores.

En la Universidad Nacional, que calienta motores para empezar el segundo semestre académico del año, el cura Londoño estará acompañado por el doctor en física nuclear Diego Torres, debido a que el presidente puede tener dos delegados en la universidad pública más grande del país.
Tanto Londoño como Torres llegan al Consejo Superior Universitario a reemplazar a María Alejandra Rojas Ordóñez y Danna Nataly Garzón, las delegadas del expresidente Petro. Ambas estrechamente ligadas a los movimientos estudiantiles y a las banderas del Pacto Histórico.
Por otra parte, esta no es la primera vez que Torres ocupa una silla dentro del Consejo Superior de la Nacional. En la última ocasión lo hizo como representante de los profesores, donde le llovieron críticas por votar por Ismael Peña, contrario al de la mayoría de los profesores que habían respaldado a Leopoldo Múnera en la consulta.

La otra silla dentro del Consejo Superior de la Nacional estará ocupada por Viviane Morales, actual ministra de Educación, quien es cristiana perteneciente a la iglesia Casa de la Roca. Con la llegada de Londoño se completó la cuota de religiosos representando al gobierno en la Nacional.
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Otras designaciones presidenciales en las universidades públicas
Dentro de los otros delegados del presidente se encuentra Víctor Hugo Malagón en la Universidad Abierta y Distancia (UNAD), liderada por Jaime Alberto Leal, quien lleva 22 años en la Rectoría.
Esta institución fue una de las más beneficiadas durante el programa de gratuidad del gobierno Petro, quien en los cuatro años de gobierno les dio el dinero para financiar 1.272.096 matriculas. A pesar de esto, la UNAD tuvo 26.500 estudiantes retirados, la cifra más alta de deserción en todo el país.

La otra de las designaciones fue en la Universidad Popular del Cesar, donde se nombró a Cenaida Galvis, docente e investigadora que fue candidata a la Rectoría de esa universidad en las pasadas elecciones.
Galvis llega a reemplazar a Juliana Guerrero, la delegada presidencial de Gustavo Petro que se encuentra envuelta en un escándalo judicial por, supuestamente, haber falsificado sus diplomas académicos en la Fundación Universitaria San José.

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