Opinión

Decálogo del cambambero

El cambambero así esté en la rumba más bacana, pasándola chévere, siempre se pregunta, ¿nojoda… será que habrá algún plan más bacano que este?

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Febrero 20, 2019
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Decálogo del cambambero
"Compa, si es un decálogo de cambambero tiene que tener más de diez reglas… " Foto: David Lara Ramos

La reina del Carnaval de Barraquilla, Carolina Segebre promueve el espíritu cambambero en su fiesta. Una actitud humana que se caracteriza por la disposición al goce eterno y que durante el carnaval se exacerba. Uno de esos cambamberos que acompaña a Carolina me dejó este decálogo, el cual reproduzco, como aporte a la promoción y propagación del espíritu cambambero.

 

  1. La primera y única máxima, la consigna, el eslogan es: “Un cambambero jamás está desprogramado”.

 

  1. En un cambambero, no hay término medio, no se puede ser ni medio cambambero, ni cambambero mediocre. Se vive intensamente, y no es algo que se quita o se pone, no es que el viernes soy cambambero y el domingo me relajo, esos no son de los nuestros.

 

  1. Un cambambero conjuga el verbo cambambear solo en presente, yo cambambeo, y en futuro, yo cambambearé… el pasado ya es pasado.

 

  1. El cambambero así esté en la rumba más bacana, pasándola chévere, siempre se pregunta, ¿nojoda… será que habrá algún plan más bacano que este?

 

  1. La palabra que más repite un verdadero cambambero, es ¡vamos!… tiene sus variantes… la primera, es suave y con un dejo de súplica: ¡vaamoos! y la segunda es más larga y con absoluta seguridad: vaaaaaaamooossss… (Ahí está todo, apue, tú que crees que me la voy a perder, yo voy pa’ esa, apue, cueste lo que cueste)

 

  1. Si el cambambero está en el carnaval de 2019, ya está pensando: “Nojoda, ya me pinto en la guacherna de 2020…”

 

  1. Un cambambero siempre está dispuesto, no importa si es un baile, una conferencia sobre la música del carnaval, le jala hasta ir a dar un pésame, porque sabe que después de ahí: ¡Ay papi… algo sale, algo se inventa!

 

  1. Un cambambero jamás dirá NO, así no sepa para dónde va, él enseguida se pega… y luego pregunta, ¿pa’ onde es que vamos loco? Una variante de este punto se da cuando el cambambero se entera que alguien está comprando unas boletas. Enseguida pide que le compren una, que acá repone la plata: Luego pregunta: ¿Esas boletas son pa’ qué evento?

 

  1. Cambambero que se respete, debe tener el sonido CA o KA en alguna parte de su nombre o apellido… son cambamberas las Karen, nojoda, las propias, las Camilas, los Carlos… nojoda. ¿Karly que si quieres ir al Carnaval de Sabanalarga? Ya el man está ensombrerao hace una hora… Y si no tiene Ka… esta regla se la pasa por manteca.

 

  1. Un cambambero siempre tiene una idea adicional o una pregunta, ¿Qué tal si vamos todos uniformados? O ¿Cómo vamos a ir vestidos? ¿Qué tal si mandamos a estampar unas camisetas? Y si alguien pregunta, ¿y eso cuándo costará? Ya el cambambero ha hecho tres cotizaciones, y te saca de la mochila la camiseta de muestra: ¿Qué tal esta? Bacana, ¿sí o no?

 

  1. El buen cambambero sabe dónde conseguir billete, sabe dónde fían, quién presta plata, sabe dónde está la comida más barata, se hace amigo de los meseros, del barman, de la pelaita que trae el hielo, su amabilidad está al servicio del goce.

 

  1. El cambambero vive para que el otro la pase de maravilla, carga dolex, mareol, lomotil, hojitas de llantén, cristales de sábila, curitas de todos los tamaños, flores de manzanilla… todo aquello que pueda neutralizar un bajón de ánimo individual o colectivo. “No te preocupes que eso te lo soluciono yo”. Dice.

 

Le digo a este cambambero, que un decálogo está compuesto por diez consignas y que este “decálogo” tiene doce. Al instante responde: “Compa, si es un decálogo de cambambero tiene que tener más de diez reglas…

 

 

 

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