Es otro mundo, señores
Cerrar este desdichado ciclo con economía sana en una sociedad destrozada y con la mayor crueldad contra los más débiles, sería una monstruosidad que llorarìamos siempre
Cerrar este desdichado ciclo con economía sana en una sociedad destrozada y con la mayor crueldad contra los más débiles, sería una monstruosidad que llorarìamos siempre
Esta pandemia cambiará nuestra forma de vida, y afectará la economía de maneras no previstas: el desempleo se disparará, y con él, el hambre. Aquí lo que podemos hacer
¿Qué impulsa actitudes como las del alcalde de Popayán, la de quienes se atiborran de papel higiénico y bienes básicos, los que se van de vacaciones eludiendo cuarentena?
Más que nunca, la intervención del Estado en la economía es indispensable, destinando recursos hacia el sistema de salud y garantizando las necesidades básicas de los ciudadanos
La mayoría de los trabajadores viven de la informalidad, para quienes el encierro para salvar su vida atenta contra su supervivencia económica y la de sus familias
Más que el encierro, lo que nos está desquiciando es haber tenido que parar así, de un momento a otro, la velocidad delirante en que nos acostumbramos a vivir
Estoico se define hoy como “fuerte, ecuánime ante la desgracia”. Miremos unas ideas elementales que sintetizan principios básicos del estoicismo útiles en esta y cualquier otra desgracia
La peste solo nos impone dos condiciones: la muerte y la solidaridad