Durante más de dos décadas, Tuboleta ha sido uno de los principales actores de la industria del entretenimiento en Colombia. Tras dos años de funcionar sin quejas de sus clientes, la compañía enfrenta de nuevo una investigación de la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) relacionada con posibles incumplimientos en la información suministrada a los consumidores, presuntas fallas en el sistema de devolución, posible existencia de cláusulas abusivas e incumplimiento de órdenes de la SIC.
La historia de la empresa se remonta al año 2000. Fue creada por Eduardo Olea, Hernando Sánchez y Germán Gómez. En esos días, adquirir una boleta para un concierto o espectáculo implicaba largas filas, tiempos de espera prolongados y procesos de pago engorrosos. Los fundadores identificaron la situación y decidieron crear una plataforma digital que facilitara la compra de las entradas y eliminara las incomodidades asociadas a los métodos tradicionales como estar horas en una fila.
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El proyecto nació bajo el nombre de Ticket Fast S.A.S., en un contexto en el que el acceso a internet y los pagos electrónicos aún no estaban masificados en Colombia. La apuesta resultó exitosa. La compañía introdujo uno de los primeros modelos de boletería centralizada y comercio electrónico para espectáculos en el país, convirtiéndose en la pionera de la transformación de su sector comercial.
Con el paso de los años, el negocio creció impulsado por la llegada de grandes conciertos internacionales. Marc Anthony, Fito Páez, The Offspring, entre otros, aparecen en su selecto catálogo. Además la evolución tecnológica y la creciente digitalización de la vida cotidiana incidieron en su éxito. En ese proceso, la marca evolucionó hasta convertirse en Tuboleta, nombre con el que alcanzó una posición dominante dentro del país.
Su liderazgo en el sector del entretenimiento, en gran parte, se explica por la capacidad tecnológica que posee. La compañía asegura que sus sistemas pueden gestionar hasta 300.000 usuarios por hora y ha incorporado innovaciones como Tuboleta Pass, una solución basada en tecnología blockchain, que le permite una contabilidad transparente.
Uno de los principales hitos de su historia fue convertirse en operador oficial de la boletería del Movistar Arena de Bogotá. Esto le ha permitido comercializar entradas para espectáculos de artistas como Andrés Calamaro, Kany García y Hozier, entre muchos otros.
No obstante, con el protagonismo han llegado también las investigaciones de las autoridades. La SIC investiga si la plataforma presenta deficiencias en la información suministrada a los usuarios. Según la entidad, existirían quejas relacionadas con la falta de claridad sobre aspectos esenciales como el municipio donde se realiza el evento, la identificación del promotor, los horarios y los canales de venta autorizados.
Las posibles irregularidades habrían sido detectadas en eventos como Todos Juntos, Luis Alberto Posada, Myriam Hernández, Danny Marín y sus Amigos, y La Vida de un Ícono con Juan Gabriel.
La investigación también busca establecer si los mecanismos de devolución de dinero, en casos de cancelación o modificación de fechas, son suficientemente claros para los consumidores. Asimismo, la Superintendencia analiza si existen cláusulas que puedan considerarse abusivas y determinar de forma clara cómo funciona el sistema de atención de peticiones, quejas, reclamos y sugerencias (PQRS).
Frente a este proceso, Jorge Alberto Ríos, gerente y representante legal de la compañía, deberá entregar las explicaciones correspondientes. El caso adquiere relevancia porque coincide con un periodo de sólidos resultados para la empresa. Durante 2025, Tuboleta reportó la venta de más de cuatro millones de entradas y un crecimiento del 230 % en el primer semestre de su plataforma Pásala.
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