A cinco años del Acuerdo de paz. Una mirada desde Jean Paul Sartre

Finalmente, el filósofo francés también expresó una frase muy interesante y reveladora: “Somos lo que hacemos con lo que han hecho con nosotros”

Por: Luis Acosta Villarreal
diciembre 12, 2021
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A cinco años del Acuerdo de paz. Una mirada desde Jean Paul Sartre
Foto: Pixabay

A propósito de la rememoración de la firma del acuerdo final de paz entre el grupo beligerante de ese momento, FARC-EP y el Gobierno Santos, es importante realizar algunas reflexiones. En primera instancia la perspectiva como un joven ciudadano es percibida en dos sentidos. En el primero es que, pase de ver en los noticieros lamentables sucesos sobre soldados motilados, bombardeos a campos de las FARC con niños y secuestrados asesinados a manos del gobierno, así como también deje de ver noticias sobre ejecuciones extrajudiciales a manos de miembros del ejército.

En cambio en mi juventud en estos 5 años he visto en los noticieros sucesos referentes a disculpas de excombatientes, declaraciones de verdad sobre el conflicto armado de exmilitares, militares activos y también de los excombatientes ante la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP). He visto gente condenada por estos delitos e investigaciones adelantadas. Se podría decir que esto es un aspecto ampliamente positivo. Los colombianos que son militares o alzados en armas ilegalmente dejaron de sufrir los estragos de esa pasada guerra.

Pero, es también obvio el lado negativo. Existe una clara tendencia de asesinatos a excombatientes de las FARC. Desde la firma del acuerdo final, hasta este año, 2021, han sido asesinados 270 ex combatientes de esta antigua guerrilla según informes del partido político COMUNES, (https://www.aa.com.tr/es/mundo/en-colombia-han-sido-asesinados-270-excombatientes-de-las-farc-desde-el-acuerdo-de-paz/2218371) es decir, la guerra no ha cesado. Solo se ha disminuido y lastimosamente manos oscuras han buscado, aprovechando el desarme de estos ciudadanos, para perseguirlos y asesinarlos, aspecto que preocupa a la comunidad internacional y a los países garantes de este proceso de paz y reconciliación en Colombia.

Podemos decir, que lastimosamente existen muchos sectores sociales y políticos en Colombia que se han dedicado entonces a entorpecer el cumplimiento del acuerdo y la reconstrucción del tejido social golpeado por este conflicto en este país. A través de la violencia buscan, de manera legal (Haciendo propaganda difamatoria) o ilegal (A través de los asesinatos). Quieren, esta parte de ciudadanos atar al pasado violento a este país. Cambiar la relativa calma de viajar y no vivir con constantes paros armados, detonaciones en oleoductos y contaminaciones de ríos, ni tampoco de constantes muertes (oficiales, extrajudiciales, derivadas de secuestros de las antiguas FARC, o de tomas armadas de municipios en el país por parte de los mismos). Aunque cueste creer si, existen personas que viven de la guerra y el dolor ajeno.

Es por eso que la pregunta es ¿Qué hacer con este acuerdo de paz en donde se vive un constante saboteo para su implementación? Pues como diría Rodrigo Londoño, líder del partido político COMUNES, partido político compuesto por miembros de las antiguas FARC-EP en una reciente nota al Espectador “El mismo Gobierno está haciendo actos sobre el quinto aniversario del acuerdo, eso demuestra que hay un reimpulso a esa posibilidad de reconciliación en los colombianos” (https://www.youtube.com/watch?v=CdTv7CSjRjM)

Es decir, hay que seguir luchando por la preservación de este acuerdo que ayuda en gran medida al orden y la sana convivencia en nuestro país.
Es entonces cuando Jean Paul Sartre, filósofo representante del denominado existencialismo ateo, que nos puede ayudar con una de sus célebres frases y que puede ser interpretada como aliento ante esta causa. Lejos de las posturas pasivas de atribuirle todas las decisiones a un ser divino, este filósofo planteó que: “No hay otro universo que este universo humano, el universo de la subjetividad humana. Esta unión de la trascendencia, como constitutiva del hombre no en el sentido en que Dios es trascendente, sino en el sentido de rebasamiento y de la subjetividad en el sentido de que el hombre no está encerrado en sí mismo sino presente siempre en un universo humano, es lo que llamamos humanismo existencialista” (Sartre. 2006. Pág. 19)

Es decir, que en este universo, en donde ya existe este acuerdo, con todo y sus complicaciones, trabas y artimañas de ciertos ciudadanos de no ayudar a cumplirlo, hay que seguir intentando realizar. No estamos encerrados en religiones, ni en nuestras propias convicciones, sino en una sociedad que necesita trascender de una violencia impregnada y hasta aceptada por muchos y muchas ciudadanas, esta situación es un claro ejemplo a lo que Sartre define como humanismo existencialista.

Y es “Humanismo porque recordamos al hombre que no hay otro legislador que él mismo, y que es en el desamparo donde decidirá de sí mismo; y porque mostramos que no es volviendo hacia sí mismo, sino siempre buscando fuera de sí un fin que es tal o cual liberación, tal o cual realización particular, como el hombre se realizará precisamente como humano”. (Sartre. 2006. Pág. 19).

Es decir, nos necesitamos entre todos los hombres para poder realizarnos. Para que el niño no tenga que truncar su vida e imaginación por los horrores de una pérdida familiar. Que los soldados regresen a sus hogares y no que no lo hagan o en peores condiciones. Que puedan los ciudadanos de los campos estudiar sin miedo a pensar porque existe un régimen de terror en sus municipios. Sartre entonces nos invita en sus palabras a unirnos como seres humanos, a tomar las riendas de nuestro destino en conjunto, y que a pesar de ires y venires, apoyar este proyecto que apunta a la realización plena de los seres humanos, el cual es la vida en paz y sana convivencia, el cual está consagrado en las bases axiológicas de este acuerdo.

Finalmente, Sartre también expresó una frase muy interesante, la cual es “Somos lo que hacemos con lo que han hecho con nosotros”. Y esa es la apuesta, la sociedad colombiana tiene dos opciones. O seguir la versión que han vendido que el acuerdo es un desastre y que existe una impunidad de los excombatientes. O por el contrario seguir la postura de la implementación del acuerdo. Lo que significa el respaldo del mismo y apoyar a la realización de millones de ciudadanos que en estado de paz. Podrían estudiar, mejorar su productividad económica, las necesidades de higiene, la participación política y las libertades de seguridad y libre expresión que con la implementación de este acuerdo de paz, modernización y reformas rurales pueden cumplirse.

Y sobre ello, al igual que el 26 de septiembre de 2016 en Cartagena, en donde acompañé al igual que cientos de jóvenes la firma del acuerdo de paz inicial. Elijo e invito a pesar de tanta artimaña y trabas, apoyar esta oportunidad de lograr las máximas realizaciones de las mujeres, hombres y niños más afectados por los estragos de esta guerra.

Referencias
• Sartre, J. P. (2006). El existencialismo es un humanismo (Vol. 37). UNAM.

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