A las 2:14 de la tarde del 18 de abril, una jornada de grabación en el barrio Los Laches, en la localidad de Santa Fe, se transformó en un escenario de violencia real. Lo que estaba programado como parte del rodaje de la cuarta temporada de Sin senos sí hay paraíso terminó con tres personas muertas y una investigación en curso que intenta reconstruir cada segundo del ataque.
Ese día, el equipo técnico trabajaba en vía pública, en inmediaciones del Instituto Roosevelt. La producción avanzaba con normalidad hasta que un hombre, identificado como Josué Cubillos García, de 24 años, apareció en la zona. Sin mediar palabra, el agresor atacó por la espalda a uno de los trabajadores, marcando el inicio de una cadena de hechos que escalaron en cuestión de minutos.
Cronología del ataque en el rodaje de Sin senos sí hay paraíso
La primera víctima fue Henry Alberto Benavides Cárdenas, de 45 años, conductor de uno de los vehículos de la producción. Según la reconstrucción de las autoridades, el hombre no estaba participando en el rodaje de ninguna escena en ese momento, sino que se encontraba en la zona de parqueo cuando fue atacado por Cubillos García con un arma cortopunzante, presuntamente un bisturí.
Tras herir mortalmente a Benavides, el agresor caminó aproximadamente 20 metros dentro del mismo perímetro. En ese trayecto, varios integrantes del equipo reaccionaron al percatarse de lo ocurrido. El intento de auxiliar a la primera víctima derivó en un segundo ataque, esta vez contra Nicolás Francisco Perdomo Corrales, de 18 años, asistente de producción, quien también falleció como consecuencia de las heridas.
En medio del caos, al menos una persona más resultó herida y fue trasladada a un centro asistencial, donde permaneció bajo atención médica. La situación generó pánico entre quienes se encontraban en el set de Sin senos sí hay paraíso y obligó a suspender de inmediato el rodaje.
La reacción del equipo fue determinante en el desenlace. Varios trabajadores persiguieron al agresor dentro del parqueadero del instituto. Las cámaras de seguridad registraron cómo el atacante fue alcanzado y reducido por el grupo, en un forcejeo que terminó con su muerte en el lugar de los hechos.
El saldo final fue de tres fallecidos: el agresor y dos miembros del equipo técnico.
Revelaron imágenes del ataque a los trabajadores de una producción audiovisual en el centro de Bogotá y la posterior reacción de las víctimas. La tragedia dejó tres personas muertas. https://t.co/if1kX8q65f pic.twitter.com/oDA7e54pjC
— Revista Semana (@RevistaSemana) April 20, 2026
El perfil del agresor y los antecedentes previos
Las primeras versiones señalaron que el atacante era un habitante de calle, pero esa información fue desmentida. La Secretaría de Integración Social confirmó que no existía ningún registro del joven en bases de datos de población vulnerable, ni en programas sociales del Distrito.
Por el contrario, se estableció que Cubillos García vivía con su familia en el barrio Nuevo Muzú, en la localidad de Tunjuelito, y que tenía formación académica como tecnólogo. Además, estaba afiliado al régimen contributivo de salud.
El componente clave en la investigación es su historial clínico. El agresor presentaba antecedentes de trastornos psiquiátricos, con al menos cuatro ingresos a centros médicos por episodios relacionados con salud mental y consumo de sustancias psicoactivas. Dentro de su diagnóstico figuran cuadros psicóticos y un posible diagnóstico diferencial de esquizofrenia.
Un vecino del barrio Muzú, a quien Cubillos también habría intentado atacar el pasado 2 de abril, señaló que “era una persona que se veía normal, pero a veces tenía comportamientos extraños y hablaba solo”, una percepción que coincide con los reportes médicos conocidos por las autoridades. En la misma línea, un familiar del joven aseguró que había tenido episodios difíciles en los últimos meses y estaba en tratamiento, aunque evitó profundizar en detalles sobre su condición.
La hipótesis central del ataque en el set de Sin senos sí hay paraíso
Un punto clave de la investigación asegura que un día antes del ataque, el 17 de abril, Cubillos García protagonizó un incidente en el mismo Instituto Roosevelt. Según el reporte oficial, acudió al lugar para solicitar su historia clínica, pero no pudo obtenerla debido a inconsistencias en su identificación. El episodio terminó en una confrontación con el personal de seguridad, quienes tuvieron que retirarlo del sitio.
Durante ese altercado, la Policía le incautó un arma blanca y le impuso un comparendo. Sin embargo, el joven abandonó el lugar visiblemente alterado.
Por esto, la principal línea investigativa apunta a que el agresor regresó al día siguiente con la intención de buscar represalias. Las autoridades sostienen que habría confundido a miembros de la producción de Sin senos sí hay paraíso con personal de seguridad del instituto, debido a su ubicación en el parqueadero.
El análisis técnico incluyó 35 horas de grabaciones de cámaras de seguridad, la revisión de 45 fotogramas y la realización de ocho entrevistas presenciales. Estos elementos permitieron establecer que el ataque fue directo, sin provocación evidente en el momento.

Capturas, judicialización y proceso en curso
Tras los hechos, la Policía capturó a cuatro personas. Dos de ellas, identificadas como Jorge Alexander Correa, de 19 años, y Nelson Alfonso Sanabria, de 29, fueron judicializadas por la muerte del agresor.
Ambos pertenecen al equipo de producción de la serie y enfrentan cargos por homicidio. Sin embargo, un juez de control de garantías decidió dejarlos en libertad mientras continúa el proceso. La defensa argumenta que actuaron bajo legítima defensa, una tesis que deberá ser evaluada en el desarrollo del caso.
Por el momento, la Fiscalía General de la Nación mantiene abierta la investigación para esclarecer la secuencia exacta de los hechos y determinar responsabilidades individuales.
Impacto en la producción y el sector audiovisual colombiano
Por último, cabe recordar que el rodaje de la serie fue suspendido inmediatamente después del ataque. Además, se conoció que la productora no había solicitado acompañamiento de la Policía para ese día, lo que significó que no existiera un esquema de seguridad formal en el lugar.
El caso generó una reacción en cadena dentro del sector audiovisual. Gremios y sindicatos solicitaron revisar los protocolos de seguridad en rodajes, especialmente aquellos que se desarrollan en espacios abiertos, mientras que desde el Ministerio de Cultura también se emitió un pronunciamiento oficial rechazando lo ocurrido y expresando solidaridad con las familias de las víctimas.
Mientras tanto, los cuerpos de los fallecidos fueron trasladados a Medicina Legal, donde permanecen junto al del agresor en el proceso de identificación y entrega a sus familiares.
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