La misión Artemis II se convirtió en uno de los hitos más comentados de 2026. No solo por el regreso de los astronautas a una órbita lunar después de décadas, sino por todo lo que despertó: avances tecnológicos, dudas, curiosidades y hasta debates sobre algo tan terrenal como el salario de quienes se suben a una nave y salen del planeta.
Aunque la tripulación ya completó su travesía, una de las preguntas que más ronda es cuánto gana realmente un astronauta por participar en una misión de este nivel. Para muchos, debería ser una fortuna; para otros, el pago no parece corresponder al riesgo ni a la preparación que exige.
Este fue el salario de los astronautas que volaron en Artemis II
En esta histórica misión participaron Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen. Tres de ellos pertenecen a la NASA, mientras que Hansen hace parte de la Agencia Espacial Canadiense, lo que marca una diferencia en su esquema salarial.
Uno de los datos que más sorprende es que estos profesionales no reciben pagos adicionales por participar en misiones espaciales. Es decir, no hay bonificaciones por riesgo, ni horas extra, ni compensaciones especiales por el tiempo que pasan fuera de la Tierra. Su salario funciona como el de cualquier empleado público federal en Estados Unidos.
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En el caso de los astronautas de la NASA, estos suelen ubicarse en las escalas GS-13 a GS-15, que corresponden a los rangos salariales más altos dentro del sistema gubernamental. Para 2026, esto se traduce en ingresos anuales que oscilan entre los 104.000 y los 161.000 dólares, dependiendo de la experiencia, antigüedad y responsabilidades.
En pesos colombianos, esa cifra puede ir aproximadamente entre $373 millones y $578 millones al año. Un salario que, visto desde afuera, puede parecer alto, pero que toma otra dimensión cuando se pone en contexto: años de formación, exigencias físicas y mentales extremas, y misiones que implican riesgos considerables.
Existen otros reportes que amplían el rango salarial, ubicándolo entre los 86.000 y los 183.500 dólares anuales. La diferencia depende del contrato, la trayectoria profesional e incluso la especialización de cada astronauta dentro del equipo.

En el caso de Jeremy Hansen, su salario estaría en un rango distinto, al depender de la Agencia Espacial Canadiense. Se estima que sus ingresos podrían oscilar entre los 97.000 y casi 190.000 dólares al año, lo que incluso lo pondría ligeramente por encima de algunos de sus colegas estadounidenses.
Más allá de las cifras, el debate sigue abierto. Para algunos, se trata de un salario que no compensa el nivel de riesgo ni la responsabilidad de representar a la humanidad en el espacio. Para otros, es el reflejo de una vocación donde el dinero no es el principal motor.
Lo cierto es que, mientras la misión Artemis II sigue siendo recordada como un paso clave en el regreso del ser humano a la Luna, también dejó claro que, incluso en las alturas del espacio, hay temas tan humanos como el salario que siguen generando conversación.
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