Delgado, sin demasiada presencia física y lejos de parecer el delantero dominante que hoy intimida a cualquier defensa. Así era Erling Haaland cuando comenzó a jugar al fútbol. Tenía un olfato goleador poco común, una inteligencia que sorprendía para su edad y una pasión desbordante por el balón.

De esa manera lo recuerdan algunos de sus primeros entrenadores, entre ellos Espen Undheim, quien lo dirigió en el Bryne FK, el modesto club noruego donde empezó a construir su historia.
Aquel muchacho, que entonces parecía uno más entre cientos de jóvenes futbolistas, hoy ocupa las primeras planas de los medios deportivos del mundo. El "Vikingo", como muchos lo conocen, acaba de convertirse en el verdugo de la verdeamarelha en el Mundial de 2026. Lo hizo con la paciencia que siempre ha caracterizado su juego, esperando el momento exacto para atacar.
También lo llaman "el Androide". No por su frialdad, sino por la mezcla de potencia física y precisión con la que juega. Sin embargo, fuera de la cancha está lejos del estereotipo de una superestrella. No celebra con extravagancia como Kylian Mbappé ni vive rodeado del espectáculo que acompaña a otras jóvenes figuras como Lamine Yamal. No suele protagonizar fiestas, escándalos o compras millonarias que llenen titulares ni sean el objetivo de los paparazzis. Su cuerpo tampoco está cubierto de tatuajes como el de muchos futbolistas de élite que compiten por la luz de los reflectores como estrellas de Hollywood.
Aunque disfruta de los carros de lujo, mantiene un perfil mucho más reservado que el de la mayoría de las estrellas del fútbol europeo.
El "vikingo" que conquistó Inglaterra y ahora quiere conquistar el mundo
La Premier League es considerada por muchos como la liga más exigente del planeta. Es un torneo físico, intenso, donde cada balón se disputa como si fuera el último. Allí no basta con tener talento; también hace falta fortaleza mental y una enorme capacidad para adaptarse.

Para Haaland, esa alta exigencia nunca representó un obstáculo. El 7 de agosto de 2022, debutó oficialmente con la camiseta de Manchester City. Toda Inglaterra quería comprobar si aquel goleador, que venía de Alemania, realmente estaba preparado para dominar el campeonato inglés.
El estreno fue exactamente como muchos imaginaban. El West Ham, un club de media tabla, resistía hasta que, al minuto 35, un penalti cambió el rumbo del partido. Haaland tomó el balón, respiró y definió con absoluta tranquilidad para marcar su primer gol en la Premier League. Aquel tanto fue apenas el inicio de una colección de récords.
@mancity When Haaland introduced himself to the @Premier League! 🧘♂️⚒️ #ManCity #ManchesterCity #Haaland #ErlingHaaland #PremierLeague ♬ original sound - Manchester City
Desde entonces, consiguió la mayor cantidad de goles en una temporada del campeonato inglés en su larga historia de 34 años, se convirtió en el jugador más rápido en alcanzar los 100 goles con el Manchester City, firmó la mayor cantidad de hat-tricks en una campaña y ganó consecutivamente las Botas de Oro en sus dos primeras temporadas en Inglaterra.
Con Pep Guardiola conquistó prácticamente todo a nivel de clubes: Premier League, Copa de Inglaterra, Champions League, Supercopa y Mundial de Clubes.
Ahora su objetivo es distinto. Quiere llevar a Noruega a escribir la página más importante de toda su historia futbolística.
La herencia deportiva que convirtió a Haaland en una máquina de hacer goles
El apellido Haaland ya era conocido mucho antes de que Erling comenzara a marcar goles por toda Europa.
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Su padre, Alf-Inge Haaland, construyó una respetable carrera en el fútbol inglés. Nunca alcanzó el nivel mediático de su hijo, pero sí se ganó el reconocimiento por su entrega. Defendió las camisetas del Nottingham Forest, Leeds United y Manchester City, hasta que una grave lesión, provocada tras una fuerte entrada de Roy Keane, aceleró su retiro en 2003.
Fue él quien acercó a Erling al fútbol desde muy pequeño. Sin embargo, buena parte del carácter competitivo del delantero parece haber llegado por otro camino. Su madre, Gry Marita Braut, fue una destacada atleta noruega especializada en heptatlón, considerada una de las pruebas más exigentes del atletismo por reunir siete disciplinas. distintas. Llegó a ser campeona nacional y desarrolló una carrera deportiva marcada por la organización y el sacrificio.

Muchos consideran que esa combinación entre el fútbol del padre y el alto rendimiento de la madre terminó moldeando al delantero que hoy deslumbra al planeta. Aquel joven delgado que recorría las canchas de Bryne terminó convirtiéndose en un atacante explosivo, veloz, coordinado y con una capacidad física extraordinaria.
No por casualidad decidió llevar ambos apellidos en su camiseta. Por eso luce el nombre Braut Haaland, un homenaje permanente a los dos pilares que marcaron su formación.
El "androide" que silenció a Brasil en el Mundial
Después de Francia 1998, Noruega tardó casi tres décadas en volver a disputar una Copa del Mundo.

Su regreso tiene un gran responsable. El Vikingo Haaland. Desde el inicio del torneo asumió el papel de líder absoluto. Marcó un doblete frente a Irak y fue elegido el mejor jugador del compromiso. Después volvió a anotar dos goles frente a Senegal.
La derrota apareció ante Francia sin que pudiera hacer nada, pues su director técnico decidió que viera el partido desde el banco para dejarlo descansar de cara a las rondas finales.
Sin embargo, El momento que quedará grabado en la memoria de los noruegos llegó en los octavos de final. Brasil aparecía como amplio favorito. Del otro lado estaba una Noruega disciplinada, paciente y convencida de que podía sorprender. Entonces apareció Haaland.
Al minuto 79 ganó por arriba y conectó un cabezazo imposible para el arquero brasileño. Cuando el partido agonizaba, volvió a aparecer al 90 para sentenciar la clasificación y eliminar al equipo dirigido por Carlo Ancelotti.
Con siete anotaciones, el delantero se consolidó como uno de los máximos goleadores del Mundial y confirmó que, aunque muchas veces parezca caminar durante largos pasajes del partido, siempre encuentra el momento indicado para atacar.
Quizá, mientras espera ese instante, recuerda aquellos inmensos potreros donde empezó a jugar al fútbol en Noruega.
O tal vez vuelve mentalmente a las canchas del Bryne FK, donde un entrenador descubrió que aquel muchacho delgado tenía algo diferente.
Porque Haaland nunca necesitó ser el más fuerte ni el más llamativo para convertirse en una estrella. Le bastó con tener paciencia.
La mujer que ha acompañado a Haaland lejos de los reflectores
Mientras su nombre crecía por toda Europa, su vida personal siguió un camino muy distinto al de muchas estrellas del fútbol.
Su historia de amor comenzó en Bryne, cuando ambos coincidían en las categorías juveniles del club. Isabel Haugseng Johansen no se fijó inmediatamente en él. En realidad, quien llamaba su atención era otro de los futbolistas del equipo.
Todo cambió durante un partido en el que Erling marcó cuatro goles.
Aquella actuación despertó la curiosidad de Isabel, quien terminó acercándose al delantero. Él no la buscó primero, pero ese encuentro terminó siendo tan decisivo como cualquiera de los goles que marcaría años después.
La relación se fortaleció con el paso del tiempo y soportó la distancia cuando Haaland fichó por el Borussia Dortmund en 2019.
Hoy comparten su vida lejos del ruido mediático. Isabel mantiene un perfil muy bajo y rara vez concede entrevistas o busca protagonismo. Prefiere acompañarlo desde la discreción, celebrar sus triunfos y mantenerse alejada de los reflectores que persiguen permanentemente al delantero noruego.

Mientras millones de personas hablan de los goles del "androide", ella sigue ocupando el mismo lugar que ha tenido desde el principio: el de una compañera silenciosa que ha estado presente en cada uno de los pasos que llevaron a Erling Haaland a convertirse en una de las grandes figuras del Mundial de 2026.
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