Tausa, pueblo conocido como la Cumbre de Cundinamarca, es uno uno de los municipios más altos de Colombia y del mundo, con una altura entre los 2.800 y 3.600 metros sobre el nivel del mar. Está ubicado en la provincia de Ubaté, aproximadamente a unos 78 kilómetros al norte de Bogotá, con una población de más de 8.600 habitantes que viven del cultivo de papa y maíz, de la ganadería y la minería.
Allí, el Gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey, conjuntamente con la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), en cabeza de Alfred Ignacio Ballesteros, crearán el primer Jardín Botánico con especies de alta montaña del departamento.
De acuerdo con lo manifestado por el director de la CAR, Alfred Ballesteros, el objetivo de esta estrategia es proteger y dar a conocer la riqueza natural de dichos ecosistemas, que son fundamentales para la conservación del agua.

Con el proyecto se busca intervenir y conservar alrededor de 209 hectáreas. La investigación encontró 21 grupos de plantas clasificadas por categorías, que serán conservadas en condiciones naturales de páramo, y buscan convertirse en referente nacional e internacional para la conservación de especies emblemáticas de este tipo de ecosistemas.
La iniciativa contará con una inversión cercana a los $28.000 millones con una formulación integral como parte del proceso, donde la Corporación Regional de Cundinamarca invertirá la suma de $2.000 millones para la elaboración de los estudios y diseños de detalle, con el fin de complementar la formulación existente del proyecto.
Dentro de sus componentes, la iniciativa prevé la implementación de catorce colecciones botánicas especializadas, una zona para la propagación de las especies nativas, con una red de senderos interactivos que permitirán la integración entre los ciudadanos, la ciencia y los ecosistemas estratégicos de alta montaña.
Entre las colecciones más representativas se encuentran la de frailejones, que reúne las 21 especies existentes en los territorios que son jurisdicción de la CAR, de las cuales 6 son exclusivos de la región. Sobre el tema, Ballesteros dijo que el jardín botánico de ecosistemas de alta montaña representa una apuesta a largo plazo para la conservación, la investigación, la educación ambiental, la generación de conocimiento y un legado para las futuras generaciones del país.

Con la construcción de este proyecto, la CAR fortalece su compromiso para proteger la biodiversidad y la consolidación de sus estrategias ambientales que respondan a los actuales retos frente al cambio climático y garanticen la conservación de los recursos naturales.
Además, por medio de la realización de los estudios y diseños, la entidad ambiental ya contaría con un proyecto completamente estructurado y, de ese modo, permitiría la gestión de recursos de cofinanciación con las entidades públicas y privadas involucradas en el proyecto y los organismos de cooperación internacional, para avanzar en la conservación de los ecosistemas de alta montaña.
Las 21 especies de frailejones protegidos, identificadas por la entidad ambiental, en los páramos de Chingaza y Sumapaz, lse destacan por su capacidad para retener agua y albergar diversidad. Entre las 6 especies endémicas se encuentran el frailejón orejudo, el plateado de Cundinamarca, el repollo y el plateado boyacense. Aparte de las distintas especies de frailejón, en los ecosistemas de alta montaña existen otras especies exclusivas de los paramos cundinamarqueses como la paja ratona, el bambú enano, los cardones, el mortiño y los musgos, plantas que son las más representativas de las altas montañas Andinas colombianas
Anuncios.


