Colombia estaba a punto de debutar. Sobre la cancha, los 26 jugadores de la Selección lucían la camiseta azul diseñada para su estreno en el Mundial de 2026. Bastaron apenas 41 minutos para que aquella prenda quedara grabada en la memoria de millones de aficionados. Un golazo de Daniel Muñoz encaminó la victoria y la convirtió en una pieza histórica: fue la que acompañó el primer triunfo de la Tricolor en esta Copa del Mundo.

Lo que pocos saben es que detrás de esa prenda hay una historia empresarial que comienza lejos de los estadios mundialistas, en el Valle del Cauca. Allí, una compañía colombiana ha logrado algo que durante años parecía reservado para las grandes maquilas asiáticas: fabricar las camisetas oficiales de algunas de las selecciones más importantes del planeta.
Las camisetas de la Selección Colombia nacen en Cali, en las plantas de Supertex, una empresa con raíces que se remontan a Jorge Herrera Barona, empresario reconocido por haber sido uno de los fundadores de Fanalca, junto a Joaquín Losada. Sin embargo, Herrera no solo tenía visión para los negocios. También fue un apasionado del deporte, al punto de presidir el Comité Olímpico Colombiano y la Liga Vallecaucana de Natación.

Esa mezcla entre industria y deporte terminó marcando el rumbo de una compañía que comenzó en 1987 bajo el nombre de Fanaltex. En aquellos años producía prendas de algodón para Adidas, una relación comercial que parecía importante, aunque todavía distante de lo que vendría después. Convertirse en la empresa encargada de fabricar las camisetas de la Selección Colombia era un sueño que tardaría varias décadas en hacerse realidad.
La garra caleña que terminó convenciendo a Adidas para producir la camiseta de Colombia
La experiencia no fue suficiente en el primer intento. Ya convertida en Supertex, la compañía buscó acercarse a Adidas en 2013 con un objetivo claro: quedarse con la producción de las camisetas de la Selección Colombia.
La respuesta fue negativa. Los fabricantes asiáticos ofrecían costos más bajos y una estructura de producción que parecía difícil de igualar. Por entonces, gran parte de las camisetas de la Tricolor eran elaboradas en países como Vietnam, uno de los gigantes mundiales de la confección deportiva.
Sin embargo, ese rechazo terminó convirtiéndose en combustible para la empresa caleña. En lugar de abandonar la idea, comenzaron a trabajar para competir de tú a tú con las fábricas que dominaban el mercado global.

Cuatro años después volvieron a tocar la puerta. En 2017, Adidas abrió nuevamente la posibilidad y ambas compañías iniciaron un proceso que exigía estándares de calidad internacionales, estrictos protocolos de seguridad y absoluta confidencialidad. De hecho, durante meses nadie podía revelar que la producción de las camisetas se estaba realizando en Colombia.
Supertex incluso desarrolló una línea de producción exclusiva para este proyecto. Paralelamente buscó proveedores nacionales de telas, hilos e insumos, fortaleciendo una cadena productiva que permitiera competir en precio y calidad frente a Asia.
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La apuesta funcionó. Adidas terminó confiando en la empresa caleña y desde entonces Supertex se convirtió en uno de los principales protagonistas detrás de las camisetas que han vestido los jugadores de la Selección Colombia en los últimos años.
Detrás de ese crecimiento también aparece una segunda generación familiar. El encargado de liderar la expansión de la compañía ha sido Eduardo Herrera, hijo de Jorge Herrera Barona, quien transformó a Supertex en un jugador de alcance internacional.
Eduardo Herrera, el sucesor y artífice del crecimiento de Supertex
El nombre de Eduardo Herrera es ampliamente conocido en el sector empresarial vallecaucano. Además de asumir las riendas de la compañía familiar, ha ocupado posiciones relevantes en juntas directivas de organizaciones como Banco de Occidente, Grupo Fanalca y Zona Franca Palmaseca. Desde 2014 también ejerce como cónsul honorario de Suiza en Cali.

Ingeniero industrial de la Pontificia Universidad Javeriana y con estudios de posgrado en EAFIT, Herrera impulsó una estrategia de expansión que llevó a la empresa a aumentar significativamente su capacidad productiva. Hoy Supertex no solo fabrica en Colombia, sino que también cuenta con operaciones en países como Perú y El Salvador.
La siguiente generación ya empezó a asumir responsabilidades. Daniel Herrera Rivera, hijo de Eduardo, ocupa cargos estratégicos dentro de la organización y representa la continuidad de un negocio familiar que ha logrado posicionarse entre los grandes jugadores de la industria textil deportiva.
La marca caleña que también viste a la Argentina de Lionel Messi
La presencia de Supertex ya supera ampliamente las fronteras colombianas. La compañía fabrica prendas para clubes de la MLS, equipos de la liga mexicana y organizaciones deportivas de otros países de América Latina.
En las eliminatorias rumbo al Mundial de 2026 también estuvo detrás de las camisetas de las selecciones Perú y Chile.
Su alcance va aún más lejos. Durante esta Copa del Mundo, la empresa no solo estuvo presente en el debut victorioso de Colombia, sino que también acompañó a otra de las grandes protagonistas del torneo: Argentina. Las camisetas utilizadas por la selección liderada por Lionel Messi también son fabricadas por la compañía caleña, que además participa en la distribución global de estas prendas.

Su portafolio incluye la elaboración de productos para marcas internacionales como Nike, Under Armour y Patagonia. Un negocio que trabaja lejos de los reflectores, pero que logró algo que parecía improbable hace apenas una década: competir contra los gigantes asiáticos y convertir a una empresa nacida en Cali en una pieza clave de la industria deportiva mundial.
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