A partir de ahora, los miles de asistentes que hacen fila o compran sus entradas para los conciertos y eventos del Movistar Arena estarán vinculados a un negocio controlado por un único grupo empresarial: BeatHub, conglomerado económico de eventos musicales.

El recinto cerró 2025 con cifras relevantes. Durante el año, acogió 168 eventos públicos y privados, que reunieron cerca de 900.000 asistentes. Los espectadores pagaron entradas con precios que oscilaron entre los 150.000 pesos y los seis millones de pesos para algunos palcos exclusivos, con el objetivo de disfrutar de artistas nacionales e internacionales.
La agenda del escenario estuvo marcada por una amplia oferta musical. En total se presentaron 70 artistas internacionales, entre ellos el puertorriqueño Rauw Alejandro. Por el lado colombiano, uno de los espectáculos destacados fue el del rapero bogotano Penyair. Esta combinación de talento local y extranjero consolidó al Movistar Arena como una de las plazas de entretenimiento más relevantes del país.
En medio de ese crecimiento, se produjo un cambio accionario significativo. La firma chilena Fidelitas Entertainment SpA, que controlaba el 50 % de Venues Colombia, decidió vender su participación a BeatHub Entertainment. Con esta operación, Eduardo Olea, presidente de BeatHub, asume el control total de Colombiana de Escenarios S.A.S., compañía encargada de operar el Movistar Arena.
Hasta antes de la transacción, la mitad de la empresa pertenecía al conglomerado chileno Fidelitas Entertainment, vinculado principalmente al ejecutivo Daniel Hiller Gostling. La salida de los inversionistas chilenos deja a BeatHub como único propietario de una de las organizaciones más importantes del negocio de espectáculos en Colombia.
BeatHub es el resultado de la integración de varias compañías enfocadas en diferentes áreas del entretenimiento. Dentro de su ecosistema figuran Tuboleta, Movistar Arena, Arena Primavera en Medellín, Thunder Production, Breakfast Live y Venues Snacks. Gracias a esta estructura, el grupo participa en todas las etapas de un espectáculo, desde la venta de entradas y la producción hasta la gastronomía y la administración de los recintos.
La historia empresarial de Eduardo Olea comenzó décadas atrás. Tras cursar algunos semestres de Administración de Empresas en Colombia, viajó en 1988 a Estados Unidos para finalizar sus estudios. Allí desempeñó diversos trabajos, incluyendo labores con una organización vinculada a competencias automovilísticas. Esa experiencia resultó fundamental para entender la logística y operación de grandes eventos.
En 1994, regresó al país para emprender en el sector metalmecánico. Sin embargo, mantenía la idea de crear una plataforma tecnológica para la venta de entradas, inspirada en modelos como Ticketmaster. El proyecto tomó forma a finales de la década y, en el año 2000, nació Tuboleta, una empresa que transformó la comercialización de boletos para espectáculos en Colombia.
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Actualmente, el grupo genera empleo directo para cerca de 400 personas. Además, los eventos que organiza pueden mover ingresos cercanos a los 5.000 millones de pesos en promedio. La apuesta de la compañía va más allá de llevar público a un concierto: busca integrar toda la experiencia de consumo, desde la compra de la entrada hasta los alimentos, bebidas y servicios ofrecidos dentro del recinto.
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