Celebrando su paso a la segunda vuelta presidencial y sellando el momento con un fuerte abrazo junto a José Manuel Restrepo, su fórmula vicepresidencial, Abelardo de la Espriella se preparó para acercarse a los barranquilleros de una manera poco convencional. El abogado llegó al Malecón del Río fuertemente escoltado y a bordo de una embarcación que rara vez se ve en actos políticos. Pe
Gracias, Colombia. 🇨🇴
— José Manuel Restrepo Abondano (@jrestrp) May 31, 2026
Hoy comienza una nueva etapa y estamos convencidos de que @ABDELAESPRIELLA será el próximo presidente de Colombia.
Este es el momento de unirnos como nación y tener claridad sobre lo que está en juego.
La democracia se defiende en las urnas, y no podemos… pic.twitter.com/bYD328uNpZ
De forma llamativa y alejada de los escenarios tradicionales de campaña, como ha sido su estilo durante la campaña presidencial, el candidato apareció sobre un ferry desde donde saludó a sus seguidores y posteriormente dio un discurso acompañado de su familia. Como ha ocurrido en otros eventos públicos, permaneció protegido detrás de un amplio vidrio blindado que lo resguardaba tanto a él como a sus acompañantes. Aunque, se ha sabido que este fue su plan de último minuto, al ver como le negaron la posibilidad de montar un tarima en el Gran Malecón.
La sorprendente imagen no pasó desapercibida. Montado en una embarcación de gran tamaño, escoltado por personal de seguridad y rodeado de simpatizantes, Abelardo convirtió al río Magdalena en el escenario de una de las postales más comentadas de la jornada electoral.

Incluso, en un primer momento algunos observadores llegaron a pensar que se trataba de una de las embarcaciones operadas por RioBús, empresa dedicada a recorridos turísticos sobre el Magdalena. Sin embargo, las características visibles del navío parecen diferenciarlo de las embarcaciones habitualmente utilizadas por esa compañía.
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La estructura observada en las imágenes recuerda más a una embarcación fluvial de trabajo o multipropósito adaptada para eventos que a un catamarán turístico convencional. De hecho, su diseño guarda cierta similitud con algunos de los barcos que operan en labores logísticas y portuarias sobre el río Magdalena.
Más allá de la embarcación, el evento tuvo una fuerte carga simbólica. Abelardo de la Espriella utilizó uno de los escenarios más representativos de Barranquilla para reforzar una de las propuestas que ha defendido durante su campaña presidencial: la recuperación de la navegabilidad del río Magdalena.

Según ha explicado el candidato, su intención sería impulsar labores de dragado que permitan convertir nuevamente al río en un eje logístico de gran escala. El objetivo es fortalecer la conexión entre el interior del país y la región Caribe, reducir costos de transporte y potenciar sectores como la agricultura, la industria y el comercio exterior.
Sin embargo, la propuesta también ha despertado cuestionamientos. Expertos y sectores ambientales han advertido sobre los retos técnicos, los posibles impactos ecológicos y los elevados costos que implica mantener un proyecto de esta magnitud a largo plazo. Además, persisten dudas sobre su viabilidad económica y sostenibilidad futura.
Lo cierto es que, en medio de la recta final de la campaña presidencial, Abelardo de la Espriella logró convertir al río Magdalena en algo más que un telón de fondo: lo transformó en un escenario político desde el cual busca proyectar una de las iniciativas más ambiciosas de su programa de gobierno.
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