Todas las historias, todas las miradas, desde todos los rincones

Los amores lesbis de La vendedora de rosas

La cárcel y el sufrimiento le dieron a Lady Tabares la confianza para destapar su gusto por las mujeres que la llevó finalmente a casarse con Cristina Londoño

Por:
Enero 10, 2017
Los amores lesbis de La vendedora de rosas

A los cuatro años se enamoró de una niña por primera vez. Era una vecina en el inquilinato donde vivía con su mamá en el barrio Niquitao de Medellín. Ambas se escaparon una noche y entre la plaza San Diego y el barrio Guayaquil se perdieron. Durante cuatro años la madre de Lady María Tabares no supo nada de ella. Ignoraba que la niña pedía limosna en las esquinas de los semáforos y que aprendía las lecciones de la vida en la dureza de la calle. Cuando volvió a su casa no volvió a ver a su amiguita. Ni siquiera se acordaba como se llamaba.

Lady sabía que lo normal era que le gustaban los niños por eso sufría porque, a los nueve años, cuando se encontró de nuevo encerrada en un reformatorio, volvió a enamorarse de una mujer diez años mayor que ella. En las noches lloraba desconsolada, soñaba con abrazarla, con estar cerquita de ella. Era un amor imposible. Tres años después, cuando conoció a Victor Gaviria y empezó a rodar La vendedora de rosas dio su primer beso. Era una de sus compañeras en la película y el amor nunca trascendió. Cuando tenía 15 años y La vendedora se convirtió en una obra maestra que se paseaba por los festivales del mundo, Lady se ennovió con el Zarco y ambos fumaban marihuana en la parte de atrás de los aviones en pleno vuelos transcontinentales y despreciaban la langosta y los camarones que le servían en el restaurante de Mel Gibson en Cannes exigiéndole a los meseros, en su paisa de comuna, que les sirvieran arrocito con huevo.

La pasión del Zarco por Lady nunca fue correspondida, lo suyo eran las mujeres

La pasión del Zarco (izquierda) por Lady nunca fue correspondida, lo suyo eran las mujeres

El zarco se enamoró perdidamente y Lady no hizo otra cosa que partirle el corazón. Conoció a Ferney Ortega, un muchacho de 22 años con el que quería casarse y tener los dos hijos con los que había soñado. José nació pero la pareja nunca fue feliz. Ferney era celoso, la insultaba, la empujaba, lo desesperaba verla como se quedaba mirando a las muchachas que pasaban por las calles de Bello, el municipio en donde la pareja vivía. Cuando José tenía seis meses dos hombres entraron a la casa y apuñalaron y abalearon a Ferney hasta matarlo. Lady, que había visto a tantos de sus amigos caer abatidos en la Medellín de Pablo Escobar, quedaría marcada para siempre. Los que la conocen dicen que nunca volvió a ser la misma.

Cuatro meses después, en el velorio de otro de sus amigos, conoció a Edisson Castañeda. Sin estar enamorada, anhelando la normalidad, se cuadró con el muchacho. Volvió a quedar embarazada, ésta vez de Julián a quien lo tendría en la cárcel porque las acusaciones que la señalaban de estar implicada en el asesinato del taxista Oscar de Jesús Galvis. La condenaron a 26 años de cárcel por homicidio agravado y hurto calificado. En el Buen Pastor de Bogotá no la disminuía compartir siete duchas entre 350 reclusas, ni el hacinamiento asfixiante, lo que le partía el alma era estar lejos de José y amamantar en una celda a Julián.

lady-tabares-boda

Una de las pocas cosas buenas que le sucedió en la cárcel fue conocer a Eliza Roldán, una rolliza paisa que había sido condenada por narcotráfico. En el 2012, después de que Roldán bajara cuarenta kilos y ya estuviera libre, trabajando en un negocio de celulares, se cuadró con Lady. La relación se afianzó tres años después cuando Tabares pudo beneficiarse con la casa por cárcel. Luis y Edisson jugaban con ella, la relación iba tan bien que en febrero del 2016, cuando ya Lady disfrutaba de la libertad condicional, decidieron salir del closet y posar para una sesión de fotografías de la revista Vea.

A Eliza ese reportaje le hizo mal. Ver su fotografía en la portada de una de las revistas más leídas del país le infló el ego. Lady, quien ya había conocido a Cristina Londoño. A mediados del año pasado confesó que había terminado con Eliza Roldán. El amor con Cristina lo copó todo y por eso, en la primera semana del 2017, Lady se vistió con un smoking blanco y se casó con su novia. En la ceremonia no estuvieron los medios ni los fotógrafos, tan solo sus familiares y los amigos de siempre. Subieron las fotos a Instagram y cuando los medios la llaman para preguntar por Cristina ella no responde nada: ya ha tenido que pagar 15 años de cárcel y perder a sus amores más queridos por culpa de la fama. Ahora Lady lo único que quiere es ser feliz y desaparecer de esas cámaras que tanto daño le han hecho.

Publicidad
0
18459
Los comentarios son realizados por los usuarios del portal y no representan la opinión ni el pensamiento de Las2Orillas.CO
Lo invitamos a leer y a debatir de forma respetuosa.
-
comments powered by Disqus
VIDEO: Lady Tabares se destapa, “A Cristina no la conoci en la cárcel”

VIDEO: Lady Tabares se destapa, “A Cristina no la conoci en la cárcel”

La vendedora de rosas se aburrió de las especulaciones mediáticas y habló en libertad desde su casa en Medellín, después de su matrimonio con Cristina
Esta foto le costó la libertad a la vendedora de rosas

Esta foto le costó la libertad a la vendedora de rosas

Lady Tabares confirmó que había estado por fuera de su casa y un juez la mandó nuevamente a la cárcel del Pedregal
Lady Tabares: una niña prodigiosa y una maleta

Lady Tabares: una niña prodigiosa y una maleta

La historia de cómo se apagó la llama que la llevó a Cannes para terminar en la cárcel El Pedegral a las afueras de Medellín.
Fátima Tabares, una mujer hambrienta de afecto

Fátima Tabares, una mujer hambrienta de afecto

'Como madre lucha por sacar adelante a sus hijos, y como mujer se aferra como náufrago a un tablón a quien se lo prodigue'