Opinión

Ya van 54

Por alguna razón que lleva a sospechas perversas, solo se sabe que hay pesquisas exhaustivas: 54 muertos en una madrugada… en la Cárcel de Tuluá. Como si nada.

Por:
julio 07, 2022
Este es un espacio de expresión libre e independiente que refleja exclusivamente los puntos de vista de los autores y no compromete el pensamiento ni la opinión de Las2Orillas.
Ya van 54
El silencio aumenta el misterio y deforma cada día la realidad

Ya son 54 los muertos que arroja la tragedia vivida en la Cárcel de Tuluá la madrugada del 27 de junio. Hasta ahora solo ha podido reconstruirse mediáticamente lo sucedido por los testimonios recogidos entre algunos sobrevivientes, o por el desgarrado relato de los familiares de los muertos o por las escuetas y muy maquilladas declaraciones de los responsables del estado. Por alguna razón, que lleva a sospechas perversas, no se conoce sino que los organismos estatales para averiguar eventos criminales como la Fiscalía o la Procuraduría, están realizando igual que siempre, exhaustivas pesquisas. Como eran presos ni le duelen a Colombia ni hay afán.

Pero son ya 54 muertos en una sola noche, 54 en una ciudad de 220.000 habitantes, a 200 metros del cuartel de la policía y todos los 54 muertos, por mandato de la ley, estaban bajo la responsabilidad del estado ya que eran ciudadanos legalmente ingresados a prisión. Son 54 presos muertos y ni el país se conmovió ni el presidente ni sus ministros reaccionaron con dolor o con actos gubernamentales verticales ante semejante carnicería. Menos las siempre prestas oficinas de Derechos Humanos. Parecería que los presos dejaron de ser humanos aunque todos siguen investigando y mientras tanto ni el Inpec ni Medicina Legal ni  la Fiscalía ni la revista Semana ( que todo lo sabe filtrar) han mostrado segregadamente cuál porcentaje  de esos 54 ciudadanos  presos  muertos pasaron a ser cadáveres por las heridas causadas con armas cortopunzantes, cuántos por asfixia o por quemaduras o cuántos por alguna bala y así entender lo que pasó.

________________________________________________________________________________

Tampoco nos han dicho si las versiones coincidentes de que antes de lo que se llama ahora “incendio” se habría dado una pelea pactada por el dominio entre las dos plumas en ese patio

_______________________________________________________________________________

El silencio aumenta el misterio y deforma cada día la realidad. Tampoco nos han dicho si las versiones coincidentes de que antes de lo que se llama ahora” incendio “se habría dado una pelea pactada por el dominio entre las dos plumas (o capos) que dirigían sendos grupos presos en ese patio. Menos que se van a atrever a contarnos si esas dos plumas, u otros presos del patio 8, tenían celulares para llamar a pedir auxilio o a solicitar órdenes cuando la batalla crecía y la conflagración los abrumaba. No pueden porque si lo admiten tendrían que dar explicaciones de quién y por cuánto se autorizó su ingreso. Tampoco nos han dicho si acaso existe registro de llamadas desde fuera o desde otras cárceles hacia los celulares que pudieran haber poseído los reclusos.

Ya van 54 muertos y nadie se conmueve a contarnos cuál es el reglamento del Inpec que obligaba a los guardas a no abrir las puertas y gasear con lacrimógenos la batalla campal. Menos que se aceptará que en todas las cárceles del mundo los presos amotinados cuando son gaseados incendian los colchones para que el humo disminuya el efecto de los lacrimógenos porque en esta no tenían extintores. Obviamente nunca nos dirán si los guardianes llamaron a sus superiores y si estos superiores consultaron lo que debían hacer con algún ministro o en tan extremo caso con el presidente Duque. Es que eran 54 muertos en una sola madrugada… y el país los ha dejado pasar como si se hubiese tomado un vaso de agua.

-.
0
2000
Doña Segunda, la reina del 'Fritanga Fest' en la Plaza del 12 de Octubre

Doña Segunda, la reina del 'Fritanga Fest' en la Plaza del 12 de Octubre

La ataques de ansiedad que convirtieron a Juan Luis Guerra en un pastor evangélico

La ataques de ansiedad que convirtieron a Juan Luis Guerra en un pastor evangélico

Pirry sin fama, sin gran salario y peleando contra la depresión

Pirry sin fama, sin gran salario y peleando contra la depresión

Todo lo que usted necesita saber de Juanes en un libro

Todo lo que usted necesita saber de Juanes en un libro

Los comentarios son realizados por los usuarios del portal y no representan la opinión ni el pensamiento de Las2Orillas.CO
Lo invitamos a leer y a debatir de forma respetuosa.
-
comments powered by Disqus