¿En verdad el clima está cambiando?

El clima está determinado por un sinnúmero de variables, cualquier actividad humana que altere la composición de la atmósfera lleva a la retención del calor en la Tierra

Por: Omar Alirio escobar
septiembre 18, 2017
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¿En verdad el clima está cambiando?

El cambio climático es una percepción de las condiciones atmosféricas por parte de los seres humanos. Dado que los ciclos del clima no son compatibles con los ciclos del desarrollo humano, se tiene una apreciación subjetiva sobre las condiciones climáticas en cuanto a tiempo y espacio.

Sin embargo, el desarrollo económico de la sociedad demanda una fuente de energía y es así como desde la Primera Revolución Industrial se utilizó como fuente básica de energía las provenientes del petróleo y carbón. Posteriormente, y de manera paralela al desarrollo industrial, se suman otros elementos químicos como el metano y los Clorofluorocarbonos (CFC), entre otros, contribuyendo al efecto invernadero y por ende al calentamiento global.

El panorama es desalentador en las primeras fases del desarrollo capitalista. Sin embargo, en 1972, surge en Estocolmo-Suecia, la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y en la Cumbre de Rio de Janeiro en 1992 se obliga al mundo a dar un salto cualitativo en la forma de ver y afrontar los problemas del ambiente y del desarrollo. Pero han de transcurrir más de dos décadas para que las Naciones Unidas, en agosto de 2015, adopte una nueva “Agenda 2030” para el desarrollo sostenible, instaurando 17 objetivos y 169 metas que deben cumplir las naciones miembros en los próximos 15 años. Recordemos que nuestro país, con la Ley 629 del año 2000, adoptó el "Protocolo de Kioto” de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el “Cambio Climático”

De igual manera, se expone el concepto de Emisiones Netas Evitadas como una alternativa que tienen los países del tercer mundo frente a la devastación histórica de sus fuentes y recursos naturales por parte de países depredadores que hoy son las grandes potencias económicas del mundo. 

Introducción

Entre los campos de investigación más complejos, y que han evolucionado significativamente en los últimos años, se encuentra el estudio del clima. Aunque las variaciones más importantes se han llevado a cabo en distintas escalas temporales, actualmente estamos frente a fenómenos alarmantes que son causados por la intervención del hombre. En la actualidad este es uno de los factores más relevantes que generan debate sobre la magnitud del problema y los esfuerzos necesarios para prevenir sus consecuencias.

Según algunos científicos el calentamiento global de la Tierra es ya un hecho que está produciendo, y producirá, graves consecuencias en el clima, la atmósfera, la biodiversidad. A partir de estas diferentes investigaciones y estudios realizados por científicos de todas partes del mundo se tiene claro que la producción y el consumo energético que mantiene funcionando a la civilización, tal como la conocemos, está alterando el clima a nivel global. Dichas consecuencias se pueden evidenciar en el estado de la Tierra.

Con el fin de concientizar sobre los daños que se están generando es necesario comprender términos como el “efecto invernadero”, que básicamente se trata de la retención del calor que es producido por el Sol en la atmósfera terrestre. Algo que solo es posible gracias a una capa de gases compuesta por dióxido de carbono, óxido nitroso y metano. Esto es imprescindible, ya que permite que el planeta se encuentre a una temperatura adecuada para la existencia de vida. El problema es que estos gases también son liberados en procesos industriales, en la agricultura y mediante el uso de combustibles fósiles. De este modo, su concentración ha aumentado en un treinta por ciento en comparación al siglo pasado, pues la naturaleza, que se encargaba de equilibrar estas emisiones, es incapaz de seguir el ritmo que caracteriza al mundo industrializado en el que vivimos.

Este trabajo analizará la problemática del Cambio Climático Global, las bases teóricas, sus posibles efectos futuros, las medidas tomadas y las medidas recomendadas para enfrentar adecuadamente el problema.

Desarrollo

“El clima está cambiado”, es la frase que se ha vuelto rutinaria en el lenguaje entre nosotros, que las temporadas de frío y lluvias son más intensas y pasadas del tiempo… al menos esta es mi percepción. La verdad es que la temperatura de la superficie terrestre se ha incrementado en menos de 1 grado centígrado en los últimos 110 años y se prevé un máximo de 1,4 grados para los próximos 100 años, de acuerdo con la Academia de Ciencias de Estados Unidos. Si la temperatura aumenta gradualmente hasta los 2º C, los seres humanos seremos capaces de mantener y controlar nuestro sistema de vida tal como está planteado, pero una elevación mayor a los 2º C causará estragos y nos obligará a generar otras formas de desarrollo, advierte Carlos Costa Posada, miembro de la Convención Mundial del Cambio Climático.[1]

Cabe anotar que dado el avance tecnológico en meteorología, hoy en día, el clima no es impredecible. Sus cambios obedecen a los ciclos históricos que se han mantenido a lo largo dela historia de la civilización y cambian cada diez o veinte años. Por tanto, habrá décadas de más lluvias como de sequías, por tal razón, las personas no las recuerdan con exactitud y esa percepción lleva a pronunciar frases, como la inicial o “nunca había llovido tanto en toda mi vida que llevo en esta ciudad”.

Para el caso en Latinoamérica, fenómenos como “El niño”, sucedido en la década de los 90, causaron largas sequías, causando impacto en la producción de energía hidroeléctrica, afectando el sector productivo industrial de los países, de allí que mucho países impulsaron como políticas de Estado, la inversión e incentivo para desarrollar energías alternativas y vincularon al régimen jurídico los conceptos de sostenibilidad

El clima está determinado por un sinnúmero de variables, cuya complejidad es asombrosa, y esto se ve reflejado en la vivencia cotidiana dentro de una misma ciudad, en donde se presenten zonas con lluvia y otras con sol, unas con frio y otras con calor. Por tanto, es importante acercarnos a una definición de clima, y según el mismo IDEAM, el clima es la manera como se comporta la atmosfera alrededor de los seres humanos, y se expresa en términos de temperatura, nivel de humedad y de lluvias.[2]

El clima está controlado por variables naturales como el Sol, la interacción entre el océano y la atmósfera, y la acción humana. Este último, es el factor que interviene sobre la atmósfera del planeta, por tanto, el uso de energía fósil (autos), la tala de bosque, alteran el clima, así como por ejemplo la construcción de una ciudad hace que se eleve la temperatura porque el concreto absorbe el calor y lo mantiene, como una batería. Esta inmensa combinación de factores, altera el clima, en cada ciclo del mismo. En este orden, toda actividad humana que altere la composición de la atmósfera conlleva a la retención del calor en la tierra y a esto lo llamamos el Cambio Climático (CC).

La actividad humana desde la Primera Revolución Industrial ha incrementado la cantidad de gases de efecto invernadero en la atmósfera, conduciendo a un aumento del CO2, del metano, ozono, los Clorofluorocarbonos (CFC) y óxido nitroso. (De acuerdo con un estudio publicado en 2007, las concentraciones de CO2 y metano han aumentado en un 36 % y 148 % respectivamente desde 1750).[3]

Pero, ¿cuáles son sus efectos? Cuando la tierra retiene más calor, y en consecuencia, aumenta la temperatura, esto incide en el comportamiento hidrológico (nubes y agua en la atmósfera), haciendo que las zonas secas, sean más secas en el futuro o las zonas húmedas, sean más en el futuro. Por otra parte, el calor, está derritiendo glaciares, dando pies a la elevación del nivel del mar, la cual fue en 20 cm por año en el siglo XX, según el Centro Nacional del Clima del Instituto de Meteorología de Cuba.[4]

Desde el punto de vista económico, los efectos del cambio climático actúan como un bumerán hacia la civilización humana, puesto que los extremos climáticos nos son benignos, en especial para países tropicales, puesto que las condiciones climáticas alteran el proceso vegetativo de las materias primas del sector primario, lo cual encarecería el costo de ellas, se vería disminuida su producción, alterando las variables macroeconómicas como la calidad de vida de los habitantes de un país.

El científico estadounidense Stephen Hawkin anticipó que los seres humanos buscarán otro planeta, dado que la Tierra se volverá un lugar “abrasador”. Esta visión catastrófica, ya se avizoraba en los 90 y es por ello que el Protocolo de Kioto se establecen metas para controlar la emisión de gases efecto invernadero. La meta estaba dirigida a disminuir la contaminación en el año 2012, al 95% en los países más ricos del planeta. Sin embargo, dichos países en sus procesos de producción industrial están generando gas carbónico mediante la utilización de combustibles fósiles (carbón, gasolina) que al acumularse en la atmosfera, retienen calor  y generan cambio climático. Otra actividad económica que genera más metano, alterando la atmosfera, es la actividad agropecuaria, en los procesos de descomposición orgánica, en plantas de tratamiento de aguas residuales y basureros. El Protocolo de Kioto, hace una distinción entre dos tipos de países; los que tienen una responsabilidad histórica porque durante largos años han generado gases efecto invernadero y los que no tienen ese compromiso y los conforman los países en desarrollo. Por tanto, son los países desarrollados, los que deben asumir, mayores esfuerzos y obligaciones para reducir las emisiones, pero eso al parecer no les importa, porque están buscando otros vecindarios, es decir otras colonias.

Según expertos, lo que vivimos, corresponden a ciclos normales del clima, y los efectos de mayor intensidad se verán en 20 años o más, aproximadamente, y se verá en la oferta de agua, especialmente en los páramos, en la alteración de los pisos térmicos, las prácticas agropecuarias, la vida submarina, cambios en el régimen hidrológico, las costumbres culturales de los pueblos, la oferta de energía, las enfermedades, la migración de aninlaes y alteración del ecosistema. No ha llegado pero ya empezó.

Si bien nos han vendido la idea que el Cambio Climático es un problema de cada uno de nosotros, tampoco podemos olvidar que medidas de tipo estructural, requieren de gran inversión como  Reducción de la emisión de GEI, cambios en la infraestructura de transporte masivo, reubicación de viviendas, empresa e industrias, campañas informativas, medidas sanitarias para controlar vectores, entre otras, son de competencia del Estado o de instituciones supranacionales.

El expresidente ecuatoriano, Rafael Correa, hace una análisis muy interesante sobre a lo concertado en Kioto, dando a conocer que los  incentivos acordados en esa cumbre, fueron insuficientes, ineficientes e injustos. “Por ejemplo en temas de reforestación, el sistema premiaba a los países que reforestaban, pero impedía compensar a los países que no habían deforestado y cuyos bosques ya estaban contribuyendo al almacenamiento de carbono” es decir, la ausencia teórica y metodológica, no permitía desarrollar un concepto que definiera exhaustivamente qué es lo que había que compensar. Ese  concepto exhaustivo es el de Emisiones Netas Evitadas (ENE).[5]

El concepto de las ENE, surge de una ponencia del expresidente hacia las Naciones Unidas, y se refiere a: “son las emisiones que pudiendo ser realizadas en la economía de cada país, no son emitidas; o las emisiones que, existiendo dentro de la economía de cada país, son reducidas. Por lo tanto, es el balance neto el compensable…El concepto permite conciliar las compensaciones iniciales de Kyoto y  el mecanismo REDD (reducing emissions from deforestation and forest degradation), un programa de Naciones Unidas que compensa por evitar deforestación. El mecanismo REDD aporta algo importante: la compensación por abstención, es decir, el no hacer algo a lo que se tiene derecho, pero solo compensa el conservar el carbono en la superficie de la tierra, omitiendo, por ejemplo, el  compensar el mantener el  carbono bajo tierra,  como es el caso de la no explotación de combustibles fósiles. ENE implica compensaciones por acción y abstención, y  engloba todas  las actividades económicas que involucren la explotación, uso y aprovechamiento de recursos renovables y no renovables.”

Dice Correa: “un ejemplo concreto sería la iniciativa Yasuní-ITT que buscaba dejar bajo tierra las más grandes reservas petroleras comprobadas del Ecuador. Se pedía una compensación por la no explotación y evitar así enviar a la atmósfera más de 400 millones de toneladas de CO2. La compensación solicitada era apenas la mitad del rendimiento financiero de la explotación del petróleo, y los fondos se utilizarían para más conservación”.

Esta propuesta va más allá de la simple retórica en la que han caído los presidentes de los últimos años, pues se fundamenta en un enfoque ambiental, puesto que habla del balance neto, porque no ensuciar el medio ambiente equivale a limpiarlo. Y desde el punto de vista las compensaciones por generar o mantener bienes ambientales, los cuales por ser bienes de libre acceso no tienen precios explícitos de mercado, se fundamenta en la necesidad de compensar la generación de valor y no tan solo la generación de mercancías, para así lograr la maximización del bienestar social.

Bajo el concepto de ENE, si un país no tiene la obligación de realizar una acción que individualmente no le es deseable, pero sí lo es en términos planetarios, es decir, produce externalidades positivas, es legítimo que sea compensado para que realice esta acción.

La propuesta del expresidente Correa, es una solución concreta, pero no quiere decir que sea la única, pues se necesita fortalecer instituciones del orden supranacional, enfocadas al cumplimiento de los objetivos del desarrollo sostenible, pues la ausencia de mecanismos judiciales, ha hecho que mandatarios de grandes naciones, como Donal Trump, actúen con irresponsabilidad y tozudez, dado el desconocimiento en la materia y el afán de lucro que persigue su élite de poder… y nadie puede sancionarlo o descertificarlo.

Conclusiones

Las concepciones del teocentrismo y antropocentrismo, enfocadas al desconocimiento del derecho de la naturaleza, fueron bases de la acción económica humana, lo cual contribuyó a la depredación de los recursos naturales. Hoy gracias al progreso en las tecnologías se busca aminorar el impacto negativo en la naturaleza y erradicar por completo las prácticas humanas que aún, pero en menor medida, siguen violando el derecho del resto de las especies.

Países como Bolivia, Ecuador han consagrado en su Carta Magna, como capítulo especial “el derecho de la naturaleza”,  con base en la cosmovisión andina del Sumak Kawsay (Buen Vivir) que está en correspondencia con el biocentrismo que pretende reivindicar el valor primordial de la vida.

No obstante, es necesario que hayan naciones líderes con propuestas concretas y verificables a la luz de conocimiento científico, para que estos objetivos sean una realidad y así evitar que los mandatarios de países desarrollados se burlen de cumplir con el deber que tenemos como hijos de la naturaleza.

En este marco, el desarrollo de conceptos como la Emisiones Netas Evitadas, permite construir un modelo teórico frente a la problemática de compensaciones históricas y la devastación de la naturaleza. Así mismo, la creación de comisiones u organismos judiciales bajo la ONU, permitirá hacer cumplir lo pactado en la Agenda 30 sobre desarrollo sostenible. Es decir, el camino por recorrer aún es largo y pedregoso… pero debemos dar el paso.

Lista de referencias

Correa, Rafael. Ponencia del presidente ecuatoriano economista Rafael Correa Delgado en el taller sobre la dimensión moral del cambio climático. Estado Vaticano, 28 de abril de 2015. http://www.presidencia.gob.ec/wp-content/uploads/downloads/2015/06/2015-04-28-PONENCIA-EN-EL-VATICANO.pdf

INSTITUTO METEOROLÓGICO DE LA REPÚBLICA DE CUBA. 04/09/2017, en http://www.met.inf.cu/asp/genesis.asp?TB0=PLANTILLAS&TB1=PERSPECTIVASC&TB2=/clima/

RIVEROS DIAZ, Los peligros del Cambio Climático. Revista Señales, 2006.

IDEAM, El cambio climático, 04/09/2017, en http://www.ideam.gov.co/web/cambio-climatico/

WIKIPEDIA. Calentamiento Global, 04/09/2017, enhttps://es.wikipedia.org/wiki/Calentamiento_global

[1] RIVEROS DIAZ, Los peligros del Cambio Climático. Revista Señales, 2006.

[2] IDEAM, El cambio climático, 04/09/2017, en http://www.ideam.gov.co/web/cambio-climatico/

[3] Wikipedia. Calentamiento Global, 04/09/2017, en https://es.wikipedia.org/wiki/Calentamiento_global

[4] Instituto Metereológico de la República de Cuba. 04/09/2017, en http://www.met.inf.cu/asp/genesis.asp?TB0=PLANTILLAS&TB1=PERSPECTIVASC&TB2=/clima/

[5] Correa, Rafael. Ponencia del presidente ecuatoriano economista Rafael Correa Delgado en el taller sobre la dimensión moral del cambio climático. Estado Vaticano, 28 de abril de 2015. http://www.presidencia.gob.ec/wp-content/uploads/downloads/2015/06/2015-04-28-PONENCIA-EN-EL-VATICANO.pdf.

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