John Gómez, el creador de Papeles Familia también se inventó la fábrica PQP y sus herederos que la conservan producen los exitosos productos de aseo que vende D1

 - Una poderosa familia paisa está detrás de Bonaropa, el detergente barato de D1 que les ganó la pelea a Fab y Ariel

Bonaropa apareció en los estantes de las tiendas D1 sin hacer ruido. No llegó con campañas publicitarias masivas ni con comerciales en televisión. Un día simplemente estaba ahí: una bolsa de detergente más barata que muchas de las marcas tradicionales. Con el tiempo se volvió habitual verla en los carritos de mercado de miles de hogares colombianos. Hoy es uno de los productos más vendidos de la cadena de descuento y una señal clara de cómo han cambiado los hábitos de consumo en el país.

La historia de Bonaropa, hoy en manos de la familia Gómez Jaramillo, fundadores del popular Grupo Familia y hoy liderada por Álvaro Gómez Jaramillo, está estrechamente ligada al crecimiento de D1. La famosa cadena de tiendas de descuento transformó el comercio minorista en Colombia y desde 2015 quedó mayoritariamente en manos de la poderosa familia Santo Domingo a través del holding Valorem. El modelo de negocio de la cadena se basa en ofrecer productos de marca propia a precios bajos, con una estructura de costos eficiente y menos intermediarios. Bonaropa es uno de los ejemplos más claros de cómo funciona esa estrategia.

Mediciones y datos

Según el seguimiento a la evolución del consumo masivo en Colombia realizado por NielsenIQ, Bonaropa se convirtió en líder en las categorías de detergentes y desmanchadores para el cuidado de la ropa. El estudio sobre el comportamiento del Fast Moving Consumer Goods (FMCG) en el país evidencia un cambio profundo en las decisiones de compra de los consumidores: cada vez más colombianos están dispuestos a reemplazar marcas tradicionales por marcas propias si encuentran una buena relación entre calidad y precio.

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Las cifras reflejan esa transformación. El 68 % de los consumidores considera que las marcas propias son una alternativa válida frente a las marcas tradicionales, mientras que el 66 % asegura que ofrecen una buena relación entre calidad y precio. En ese contexto, Bonaropa terminó desplazando del liderazgo a marcas históricas del mercado colombiano como Fab o Ariel, que durante años dominaron las ventas en supermercados y grandes superficies.

El fenómeno no se explica solo por el precio. Detrás de la marca hay una empresa colombiana con décadas de experiencia en la industria química y de productos de limpieza. Bonaropa no es fabricada directamente por la cadena D1, cuya operación en Colombia está a cargo de Koba Colombia S.A.S., sino por un productor especializado que trabaja bajo las especificaciones de la marca propia.

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La empresa encargada de su fabricación es Productos Químicos Panamericanos S.A., conocida en el sector como PQP. Se trata de una compañía colombiana con una trayectoria amplia en la producción de químicos industriales, detergentes y productos de aseo, que hoy tiene presencia comercial en más de quince países.

De Colombia para el Caribe

Desde Colombia, PQP exporta productos a mercados como Estados Unidos, México, Guatemala, El Salvador, Honduras, Costa Rica, Panamá, República Dominicana, Puerto Rico, Santa Lucía, Guyana, Venezuela, Ecuador, Perú y Haití. La expansión internacional se apoya en clientes directos y en tres filiales estratégicamente ubicadas en Ecuador, Perú y República Dominicana, desde donde se atienden distintos mercados de la región.

Parte de esa expansión se explica por la ubicación de sus centros de producción en Colombia, cercanos a puertos estratégicos que facilitan el acceso tanto al océano Atlántico como al Pacífico. Esto ha permitido a la compañía consolidarse como un exportador relevante de productos químicos y de consumo masivo en Suramérica, Centroamérica y el Caribe.

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La historia de PQP comenzó varias décadas antes de que Bonaropa apareciera en los supermercados. Su origen se remonta a la unión entre una empresa estadounidense y un fabricante colombiano. La compañía norteamericana Philadelphia Quartz Company, conocida como P.Q. Corporation, decidió adquirir el 48 % de las acciones de Productos Alkalinos, una empresa que contaba con dos plantas de producción: una en Envigado, Antioquia, y otra en Tocancipá, Cundinamarca.

De esa alianza nació Productos Químicos Panamericanos S.A., con el objetivo de producir, distribuir e importar materias primas químicas, así como exportar una amplia gama de productos industriales. En sus primeros años, la compañía se concentró en la fabricación de sulfato de aluminio para el tratamiento de agua potable y silicato de sodio, un insumo clave para la producción de detergentes en polvo.

Con el paso del tiempo la empresa fue ampliando su capacidad industrial. Una de las decisiones más importantes fue el traslado de parte de sus operaciones a una nueva planta en Girardota, en las afueras de Medellín, que se sumó al centro productivo que ya existía en Tocancipá.

Diversificar es la clave

El proceso de expansión continuó con la apertura de una planta en Barranquilla pensada para facilitar las operaciones internacionales gracias a su cercanía con la costa Caribe. En paralelo, la compañía adquirió Acider S.A., ubicada en el municipio de Sibaté, la única planta productora de ácido sulfúrico en el centro del país, una materia prima clave para distintos procesos industriales.

La compañía también fortaleció su presencia en otros sectores. Con la apertura de una planta en Jamundí comenzó a producir sulfatos destinados al tratamiento de agua y a industrias como la papelera. Más adelante creó unidades de negocio enfocadas en el sector agropecuario y desarrolló fertilizantes, enmiendas agrícolas y productos para la alimentación animal.

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Uno de los cambios más importantes en la estructura de la empresa ocurrió en el año 2000. En ese momento la familia Gómez Jaramillo, que ya era propietaria del 51,7 % de PQP, decidió comprar el 48 % que aún estaba en manos de P.Q. Corporation. Con esa operación la compañía pasó a ser completamente de inversionistas colombianos.

A partir de entonces el crecimiento continuó con nuevas líneas de productos, expansión internacional y la consolidación en el negocio de fabricación para terceros. PQP se convirtió en uno de los principales fabricantes de marcas privadas para cadenas de supermercados y grandes superficies, al mismo tiempo que desarrolló marcas propias en diferentes segmentos.

La experiencia acumulada en la producción de detergentes en polvo abrió la puerta a nuevas categorías dentro del mercado de productos de limpieza. La empresa comenzó a fabricar detergentes líquidos, suavizantes, limpiadores, lavalozas y blanqueadores, ampliando su portafolio de productos para el cuidado del hogar.

Hoy la compañía cuenta con operaciones industriales en varias regiones del país, con plantas en Bogotá, Barranquilla y Girardota, además de otras operaciones en municipios como Jamundí, Neiva y Muña. Esta red de producción permite atender tanto el mercado colombiano como los pedidos internacionales. En ese entramado industrial se produce buena parte de Bonaropa, el detergente que terminó convirtiéndose en uno de los productos más representativos de las tiendas D1. Cada bolsa que llega a los estantes de la cadena pasa antes por las plantas de PQP, donde se formula, se mezcla y se empaca bajo los estándares definidos para la tienda de la poderosa familia Santo Domingo.

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