La decisión de retirar las obras del Museo Nacional no solo provocó una ola de rechazos, sino que terminó llegando a los juzgados de Bogotá. Este lunes, el juez César Osorio Ortiz ordenó al Ministerio de Cultura y al Museo Nacional no desmontar más piezas mientras estudia una tutela presentada por tres personas: Gabriel Becerra, representante a la Cámara del Pacto Histórico; Jorge Virviescas, miembro del colectivo LGBTQ+ llamado León Zuleta; y Kevyn Muñoz Torres, de la organización trans Revolución Rosa.
Además, ordenó que las obras ya retiradas no pueden ser destruidas, alteradas ni trasladadas hasta que se resuelva el caso. El Ministerio cuenta con un día hábil para manifestarse.
Esto ocurrió después de que, el mismo día en que por orden de Abelardo de la Espriella fueron retiradas al menos treinta obras de tres salas de exposición del Museo Nacional, distintos colectivos organizaran una jornada de protesta, prepararan arengas, alistaran banderas e imprimieran imágenes de las obras que habían sido guardadas.

En la otra orilla de la protesta, los agentes del Escuadrón Móvil Antidisturbios (Esmad) se prepararon para vigilar la situación. Al día siguiente, cuando los primeros manifestantes llegaron al Museo, alrededor de las 11 a.m., se encontraron con los agentes, que habían llegado al lugar desde muy temprano en la mañana.
Poco a poco se llenó el frente del Museo Nacional. Aproximadamente, llegaron 500 personas. Había jóvenes, adultos y hasta niños. Las banderas LGBTQ+ le pusieron el color a la protesta que poco a poco se fue ambientando con las arengas: pollo asa’o para el artista que está emputa’o.

Del mismo modo, los museos de arte moderno de Medellín, Bogotá, Cartagena, Barranquilla, el Tolima y el Museo El Rayo se unieron para solicitarle a la ministra de Cultura que garantice la independencia y la autonomía de las instituciones artísticas.
Según el comunicado, las obras de arte y los objetos de memoria “hacen presentes experiencias, luchas y vidas que forman parte de Colombia”.
Nos unimos el Museo de Arte Moderno de Bogotá (MAMBO), el Museo de Arte Moderno de Barranquilla (MAMB), el Museo de Arte Moderno de Cartagena, el Museo de Arte Moderno de Medellín (MAMM), el Museo Rayo, y el Museo de Arte Moderno del Tolima para emitir una declaración conjunta... https://t.co/xx39mFDiIq
— Museo de Arte Moderno de Bogotá (@_mambogota) October 17, 2026
Hacia las 6 de la tarde del sábado pasado, la noche empezó a caer sobre el Museo Nacional y una tanqueta del Esmad disparó chorros de agua para dispersar a los manifestantes. Las aturdidoras también fueron disparadas.
Unas cuantas personas intentaron responder lanzando piedras a los agentes del Esmad. En algunos puntos hubo enfrentamientos. Los manifestantes denunciaron excesos por parte de los agentes.
¡Vuelve y juega, represión en el Museo Nacional! Repito absurda, desproporcionada e injustificable la reacción de ADLE. Alcalde @CarlosFGalan, Ministro @Rodrigo_Lara_ ¿que les pasa? O es que como no son sus padres los censurados, los que quieren desaparecer, entonces los muertos nuestros no importan. ¡Su silencio es inaceptable! ¿No importa nuestro dolor y nuestra historia? ¿Porque se reprime a quienes reivindican la memoria de los candidatos presidenciales que también asesinaron? https://t.co/W3z0GkafsW
— María José Pizarro Rodríguez (@PizarroMariaJo) October 18, 2026
En cuestión de una hora no había manifestantes, únicamente quedaron los carteles de reclamo, las fotos impresas de las piezas desmontadas. Todo fue destruido por los agentes del Esmad.
A esa voz colectiva de rechazo se sumaron diferentes instituciones como la Universidad del Rosario, que también expresó su preocupación por el retiro de las piezas del Museo. Del mismo modo, el Consejo Internacional de Museos en Colombia, que agrupa más de 16 instituciones artísticas, aseguró que la orden dada por Abelardo de la Espriella era una “falta al Código de Ética para los museos”.
Puede ver también: El abogado, mano derecha de la ministra de Cultura, que desmontó las 30 obras del Museo Nacional
Además, importantes voces del mundo político y cultural como María Paz Gaviria, exdirectora de ARTBO e hija del expresidente César Gaviria, aseguró que el desmonte de las obras fue un improvisado acto de censura, pues quitaron los pósters de Carlos Pizarro y Bernardo Jaramillo, pero dejaron una camisa del líder de la Unión Patriótica, asesinado el 1990.
1. Alrededor de 50 piezas–no hay un inventario–han sido retiradas de cuatro salas la muestra permanente del @museonacionalco posterior a una alocución presidencial sobre “la batalla cultural” que hasta ahora ha estado basada en un supuesto intento por eliminar el tono ideológico de los espacios culturales y se ha convertido en un acto de violencia simbólica a través de un discurso descuidado, acciones desordenadas y sin claridad sobre los criterios que deciden qué partes de la historia pueden seguir siendo vistas. Va un hilo 🧵
— Maria Paz Gaviria (@MariaPazGaviria) October 17, 2026
Tras la orden del juez, se espera la respuesta del Ministerio de Cultura.
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