¿Qué les espera a las personas de El Salado?

"Para los adultos que vivieron durante "la edad de Oro", el presente es nefasto, para los jóvenes que sufrieron el exilio, en cambio es bienestar"

Por: OMAR CORDERO DURANGO
febrero 21, 2020
Este es un espacio de expresión libre e independiente que refleja exclusivamente los puntos de vista de los autores y no compromete el pensamiento ni la opinión de Las2Orillas.
¿Qué les espera a las personas de El Salado?
Foto: Las2orillas

Esta semana de febrero, una vez más las personas de El Salado en Montes de María conmemoran dos sucesos igual de cruciales: la masacre del año 2000 y el retorno en 2002. Y es que ambos hechos han inspirado en la comunidad un amplio debate del cual Colombia no puede ser ajeno: de una parte, el doloroso recuerdo del despojo a sangre y fuego que acompañó la ruina de uno de los pueblos más prósperos de finales de los años noventa (al Salado le decían venezuelita debido a la circulación comercial entonces de tabaco negro), y de otra, la resistencia al olvido, retornando al territorio donde la nueva realidad obligó a su gente a re interpretar todo significado del pasado.

Con el mismo poder con que los paramilitares del bloque "Héroes de Montes de María" decidieron que debían marcharse un 18 de febrero del año 2000, dos años después, quienes prevenían de El salado decidieron que debían volver y eligieron también un 18 de febrero. Y desde entonces, por estas fechas, reunidos en torno a un monumento conmemoran la masacre y el retorno, reflexionan sobre el pasado y el presente, hacen un homenaje a la muerte y la vida.

Durante dos décadas han debido restablecer sus lazos con la tierra que ahí sigue (con otros dueños) y la gente que no volvió, en el imaginario persiste el doloroso discurso de inocentes y culpables, la desconfianza por no saber la identidad de los encapuchados que durante la masacre dictaban sentencias de muerte, la perplejidad por no sembrar ya tabaco negro sino rubio, la pugna por jugar o no en la misma cancha que cubrieron de sangre entre gritos y gaitas.

Un debate entre lo que alguna vez fueron, lo que pudieron haber sido, lo que hoy son y lo que quieren seguir siendo. Una realidad más allá de la academia, la política o el desarrollo, que abarca de un lado los mayores que retornaron con sus viejas historias de opulencia, corralejas, ganaderías y factorías de tabaco, y en el mismo espacio las nuevas generaciones que solo conocieron el destierro en El Carmen, Sincelejo o Cartagena; y entre ambos un punto común: la promesa de mejores tiempos. Para los adultos que vivieron durante "la edad de Oro" el presente es nefasto, para los jóvenes que sufrieron el exilio, en cambio es bienestar.

Y ahí, en ese instante de historia, en ese pedacito de Colombia, es cuando apareció la sociedad civil, reapareció el Estado y nació la cooperación. Dos décadas de "intervención sin daño", "laboratorios", "responsabilidad social empresarial", "copamiento territorial", "re institucionalización", caridad, generosidad... Hoy se puede mencionar al menos tres grandes iniciativas: el piloto nacional de Reparación Colectiva, liderado en principio por la Comisión Nacional de Reparación y hoy por la Unidad de Victimas, el programa de Consolidación Territorial desde el ministerio de Defensa y el programa de Reconstrucción apalancado por la Fundación Semana.

Tres apuestas: reparación material y simbólica, seguridad e institucionalidad y desarrollo económico. Aun así, más allá de los esfuerzos de planeación y ejecución, es válido preguntarse si todo -Reparación, Consolidación y Reconstrucción- ha llevado a la Reconciliación, la única apuesta posible que debemos seguir haciendo. No se trata de un balance institucional, se trata del sentimiento colectivo, de las agendas territoriales, de la percepción que Colombia tenga sobre su pasado mirando por el retrovisor y nuestro futuro.

Si encuentras un error de sintaxis, redacción u ortográfico en el artículo, selecciónalo y presiona Shift + Enter o haz clic acá para informarnos. ¡Muchas gracias!

-Publicidad-
0
1100

Si encuentras un error de sintaxis, redacción u ortográfico en el artículo, selecciónalo y presiona Shift + Enter o haz clic acá para informarnos. ¡Muchas gracias!

Los comentarios son realizados por los usuarios del portal y no representan la opinión ni el pensamiento de Las2Orillas.CO
Lo invitamos a leer y a debatir de forma respetuosa.
-
comments powered by Disqus