El candidato Abelardo de la Espriella propone volver al pasado. Propone una reestructuración del estado que implicaría despedir 700,000 empleados públicos. Dicha reestructuración consiste en reducir de 216 entidades públicas a solo 82. Eliminar 13 de los 19 ministerios, 5 de las 10 superintendencias, privatizar el grupo Bicentenario y 27 entidades públicas más de diversa orden, así como la privatización de la educación pública.
Propone además desconocer y eliminar al sindicalismo y a cualquier otro tipo de organización social y política, que se oponga a sus designios. Para ello acudirá a los viejos métodos del uribismo y el duquismo de estigmatizar, perseguir, prohibir, engañar y reprimir la protesta social.
Ello nos recuerda los 7837 falsos positivos en la época de Uribe y los 86 asesinados y la pérdida de uno de los ojos de100 jóvenes en la época de Duque.
Además solicitó apoyo del presidente de los EE. UU. Donald Trump y éste procedió a darle respaldo a su candidatura, con lo cual se constituye en una clara violación de la soberanía nacional y una abierta posición de lacayo, que gobernará así para los intereses de Trump y por eso ya propone el dólar para el manejo monetario, hecho que favorece a los intereses gringos.
En términos laborales viene señalando la inconveniencia del salario mínimo vital y de la aprobada reforma laboral y propone, frente a ello, la adopción en Colombia del contrato por horas.
El contrato por horas acaba con el código sustantivo del trabajo, eliminando la estabilidad laboral, la seguridad social y por tal, no habrán cesantías, vacaciones, pensiones y prestaciones sociales. Este ha sido el viejo sueño del uribismo desde cuando Iván Duque a través de su ministra de trabajo Alicia Arango, presentó dicha modalidad, que por fortuna, gracias a la oposición del sindicalismo y la movilización social logró desmontarse.
Sostiene la inconveniencia de los derechos para las diversidades sexuales, el matrimonio igualitario, el aborto, así como una negación a la igualdad y los derechos de las mujeres.
Es la extrema derecha de antiderechos.
Propone una reducción del déficit fiscal sobre la base de reducir los gastos, reducir los impuestos a los megarricos, con lo cual la ecuación sigue siendo desfavorable y por lo cual acudirá, a ponerle más impuestos por la vía del IVA a la población, la vieja fórmula de Iván Duque y Alberto Carrasquilla, de impuestos a la comida, lo que desató un gran estallido social en el 2021.
Todas estas medidas de la campaña de Abelardo de la Espriella son absolutamente regresivas, que en el pasado nos han llevado a la precariedad, a la desigualdad, al desempleo, a la exclusión y a la falta de acceso a los derechos fundamentales.
Por el contrario la candidatura de Iván Cepeda, basado en los logros del gobierno de Gustavo Petro, propone profundizarlos.
De esta manera profundizaría en la reforma agraria, en la reforma laboral, en la reforma pensional, en el salario mínimo vital, en los subsidios a los sectores más vulnerables, en los derechos fundamentales y de los diversos sectores poblacionales, desarrollaría una política económica del desarrollo productivo y de los sectores empresariales, tanto agropecuario como Industrial, pero nacionales, con todo lo cual mejoraría la economía colombiana, el empleo, los ingresos de los sectores populares y de la clase trabajadora.
Aplicaría una política de cero corrupción y frente a los conflictos ahondaría en el diálogo
Aplicaría una política de cero corrupción y frente a los conflictos ahondaría en el diálogo, la negociación y la concertación, garantizando los derechos a la protesta social pacífica, en ningún caso la reprimiría.
Es decir, seguirá construyendo un país para los sectores populares y para la clase trabajadora y no solo para los privilegiados de siempre. Será una política de más y mejores derechos, y en defensa de la democracia y la soberanía.
De esta manera no podemos volver al viejo país y por consiguiente debemos votar el 21 de junio por Iván Cepeda, para ganar en la segunda vuelta.
Posdata: el próximo 11 de junio están convocadas concentraciones de luces y linternas, en todas las plazas públicas del país a partir de las 6 pm para defender el empleo, lo publico y la vida. En Bogotá será en la plaza de Bolívar.
X: fabioariascut
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