El resultado de la segunda vuelta muestra dos modelos de país enfrentados desde que llegó Gustavo Petro al gobierno y logró su máxima expresión en estas elecciones

 - Miti-miti

Miti-miti, es el resultado de la segunda vuelta presidencial del pasado 21 de junio, con una ligera ventaja, 0,95% en más de 26,5 millones de votantes, del candidato Abelardo De la Espriella frente a Iván Cepeda.

Es un resultado sin antecedentes en las segundas vueltas presidenciales en nuestro país y muestra el desarrollo y el desempeño de dos modelos de país enfrentados desde que llegó Gustavo Petro al gobierno y que llegó a su máxima expresión en la segunda vuelta presidencial.

Es el resultado de 4 años de oposición irracional de la extrema derecha y la ortodoxia neoliberal frente a todas las propuestas de cambio, para recuperar derechos y parte de la institucionalidad colombiana, que presentó el presidente Gustavo Petro.

En este marco se desenvolverán los próximos 4 años de gobierno en Colombia.

Abelardo de la Espriella insistirá en su política de destripar la izquierda y sus opositores. De defender la constitución pero aceptando respaldos de gobiernos extranjeros y solicitar que EE. UU. sea quien haga justicia por presuntos delitos en nuestro país. Defender la institucionalidad del país pero si el congreso no funciona para su odiosa política les echará encima al pueblo. Y la seguridad será estableciendo el "orden" sin mayores precisiones. Y reducirá el estado que implicará despedir 700.000 servidores públicos y con ello se abandonará los territorios a su suerte y no habrá quien atienda los reclamos de la población.
Y tal como les dijo a Petro y Cepeda “Hagan sus maletas y prepárense para ejercer la oposición” después de decir que haría un gobierno para todos los colombianos. Como la Chimoltrufia, así como dice un cosa, dice la contraria. Etcétera.

Cepeda, en contrario, profundizará en la reformas sociales que ha desarrollado el gobierno del cambio de Gustavo Petro. Insistirá en la reforma agraria y en la de la salud. En buscar la paz y profundizar en la democracia y la soberanía del país no arrodillándose ante ningún gobierno extranjero como el de Estados Unidos y mucho menos  ante el arrogante y prepotente presidente de los Estados Unidos, Donald Trump.

Es decir, continuará una lucha, muy equilibrada, entre el pasado de lo que representó Uribe y Duque, el fascismo y lo que ha representado Gustavo Petro y hoy Cepeda, la democracia.

La pregunta más importante, es si, esta lucha se mantendrá en  los canales civilistas y democráticos

O si el fascismo en medio de su de su desbordado afán por cumplirle a los privilegiados de siempre con su ortodoxia neoliberal, recurrirá a la razón o a la fuerza para imponer dicha política.

Las fuerzas democráticas recurrirán, dentro del marco constitucional y legal actual, al legítimo derecho de la protesta social y exigirán garantías para su ejercicio.

Abelardo ha insistido en destripar, que se debe entender  que acudirá a los 7837 falsos positivos de Álvaro Uribe Vélez y a los 86 asesinatos y los 100 jóvenes que perdieron uno de sus ojos en medio del estallido social, producto de la represión del gobierno de Iván Duque.

El espectro político antes de la llegada de Gustavo Petro, se lo disputaban entre las derechas.
El miti miti de hoy, muestra que se ha consolidado una fuerza de la izquierda y un sector del centro politico que no existía. Esta es una realidad que hoy no se puede desconocer en la gobernalidad de Colombia.

X: fabioariascut

Del mismo autor: Por qué no votar por De la Espriella y sí por Cepeda

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Por Fabio Arias Giraldo

Presidente de la Central Unitaria de Trabajadores- CUT. Representante de los trabajadores ante la OIT-CSI-CSA. Ingeniero Químico de la Universidad Nacional. Comentarista en programas de opinión. @fabioariascut