Expedición Avina -

Los niños cineastas de la Amazonía

En la Escuela Audiovisual Infantil de Belén de los Andaquíes se disfruta, narra y se cuida el territorio.

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octubre 17, 2014
Los niños cineastas de la Amazonía

AvinaSi disfrutas algo, eres más propositivo. Por eso, el cuidado del territorio comienza con disfrutarlo. Eso es lo que enseñan a través del cine los niños y las niñas de la Escuela Audiovisual Infantil de Belén de los Andaquíes, un pequeño municipio al sur de Florencia, Caquetá. Todo es un goce, los rodajes en el río, el video sobre la cotidianidad de la abuela y hasta los encuentros para ver cine, leer o cocinar.

Imagen tomada de https://es-la.facebook.com/pages/Escuela-Audiovisual-Infantil/129654637055616

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Allá no hay horarios, tampoco pupitres paralelos y mucho menos uniformes. Hay muchos niños y niñas creando en una casa grande, cuya fachada es un mural pintado por todos, así como las paredes internas. De día y de noche, los niños y niñas pueden trabajar con la tecnología para contar sus historias a través del cine. Allá están las máquinas, pero lo principal no son ellas, sino el que está detrás y lo que tiene para contar. De ahí el lema de la Escuela: Sin historia no hay cámara.

La escuela tiene una sala de cine. Imagen tomada de http://escuelaaudiovisualinfantil.blogspot.com/

La escuela tiene una sala de cine. Imagen tomada de http://escuelaaudiovisualinfantil.blogspot.com/

El que hace cine tiene que sentarse con escritores, músicos y mecánicos. Y tiene que entender que nadie es más y nadie es menos, comenta Alirio González, el fundador de la Escuela. Eso como ejercicio pedagógico es fabuloso, añade.   Trabaja cada quien desde lo que sabe y le gusta, y todos con un objetivo común.

Imagen tomada de https://es-la.facebook.com/pages/Escuela-Audiovisual-Infantil/129654637055616

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Porque a Alirio le parece absurdo que todo en el mundo se esté segmentando. Yo no puedo separar el río de la música, anota.  Y por eso, ha aprendido muchas cosas en su vida sin encerrarse en ninguna. Es músico de la Universidad Nacional, saxofonista. Aparte, estudió serigrafía y estampados. Todo esto en Bogotá, pero luego decidió regresar a su tierra natal. Bajó de la montaña al piedemonte caqueteño como lo hicieron los Andaquíes, que son los indios del interior que en tiempos de conquista española se refugiaron por esas tierras amazónicas.

Alirio comenzó entonces con la radio comunitaria, tras dos duros años de convencer a la gente de apoyar el proyecto. En la Radio Andaquí hablaban los niños de lo que quisieran. Y no porque los niños sean el futuro, dice Alirio. Así como los viejos no son el pasado. Los niños son niños, los viejos son viejos. En la radio no se decía “la hora en Colombia”, sino “la hora en territorio Andaquí”. Esto para que la gente fuera interiorizando la palabra territorio, que en Belén es riquísimo. Al menos seis ríos que nutren la Amazonía nacen ahí.

El proyecto ha pasado por las duras y las maduras de la región. Alirio ponía la música la noche del 31 de diciembre de 2002, cuando los frentes Timanco y 49 de las Farc se tomaron por distintos lados el pueblo para arrebatarle su control a los paramilitares. En esa época no había ejército. Los guerrilleros confundieron una caravana familiar que atravesaba el puente con los paramilitares, y eso les causó tal alboroto que se dispararon entre sí. Alirio informó a la gente del ataque y luego sintonizó villancicos. La gente se volcó a las calles y sacó los parlantes, y los borrachitos gritaban “queremos paz”. Los combatientes terminaron dispersos entre cientos de civiles y con cuatro guerrilleros asesinados por ellos mismos, y les tocó irse. El párroco hizo misa a las nueve al aire libre y el año terminó en medio de la fiesta. La guerrilla no olvidó el episodio y durante dos años disparó ráfagas desde el cerro al pueblo. El terror armado nunca le impuso a Alirio una visión de víctima, porque le parece de mal gusto. A pesar de todo, nunca ha dejado de reivindicar el derecho a la alegría.

Alirio cree que a la mayoría de la gente no le gusta la forma como se cuentan las historias y por eso siempre piensa siempre en cómo contarlas de forma divertida.

Alirio cree que a la mayoría de la gente no le gusta la forma como se cuentan las historias y por eso  piensa siempre en cómo contarlas de forma divertida.

En cambio, entendió que con la llegada de los celulares y del internet, la imagen era fundamental. De forma autodidacta, aprendió a hacer fotos y cine, y fundó la Escuela Audiviosual Infantil. Lo más importante fue haber desarrollado los sentidos con el estudio de la música, explica. Luego, lo demás viene, hablando con gente, buscando por internet y viendo muchas películas. Y ese es el mensaje a los niños y niñas. En la fotografía, lo importante es saber muy bien qué se quiere ver y qué se quiere mostrar. La técnica, el enfoque, la luz, vienen por añadidura. Y así aprenden los niños a escribir guiones, hacer animaciones, rodar e incluso preparar los estrenos.

Imagen tomada de https://es-la.facebook.com/pages/Escuela-Audiovisual-Infantil/129654637055616

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Por añadidura vienen también los premios. Un estudiante de la escuela, Luis Alfredo Capera, se ganó el primer premio a mejor corto regional y segundo en fotografía en el festival de cine Mambe, realizado en Florencia la semana pasada. Y en 2013, la Escuela se ganó el premio India Catalina de Mejor Producción en Televisión Comunitaria, por “Telegordo”, una serie de ocho películas hechas por 15 niños. Y como si fuera poco, obtuvo el Premio de Periodismo Semana por ser el Mejor edio Comunitario del país. La Escuela tiene un canal de televisión que en Belén se puede sintonizar las 24 horas diarias y un canal en youtube. Uno de los nuevos proyectos es la película “Píntala como quieras”:

Con los quince millones ganados del premio de Semana, la Escuela compró las máquinas para la “fábrica de juguetes”, donde los niños y las niñas pueden dar rienda suelta a su creatividad para crear juguetes y luego rodar películas sobre ellos.

Recientemente, se unió a la escuela Benjamín Casadiego de la Fundación Raíces Mágicas quien ha dedicado parte de su vida a buscar cómo la literatura puede enamorar a la gente por fuera de los salones de clase.

Imagen tomada de https://es-la.facebook.com/pages/Escuela-Audiovisual-Infantil/129654637055616

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En la escuela hay espacio para la creatividad de mucha gente. Hay huertas que trabajan mujeres del pueblo y hay espacio para reuniones de gente del pueblo sobre temas que les interesan a todos, como el agua. Así, los niños y las niñas son los protagonistas y los narradores de su historia y la del territorio andaquí.

En la escuela se reunió la Comisión por la Vida del Agua de Belén de los Andaquíes. Imagen tomada de http://escuelaaudiovisualinfantil.blogspot.com/

En la escuela se reunió la Comisión por la Vida del Agua de Belén de los Andaquíes. Imagen tomada de http://escuelaaudiovisualinfantil.blogspot.com/

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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