Fueron al menos tres las jornadas de protesta que los ciudadanos de Bogotá organizaron frente a la sede principal de Vanti (Calle 71A # 5 – 38 de Bogotá), a lo largo de 2025. Allí, con pancartas y quejas, los indignados hicieron sentir su inconformidad contra un aumento del 36 % en el cobro del servicio en las facturas de gas natural.
La protesta fue el último recurso, pero ya habían interpuesto derechos de petición a la compañía. Vanti, que hoy tiene en la presidencia a Rodolfo Anaya Abello, había respondido que el incremento del 36 % en el valor de la factura era consecuencia de la escasez de gas. Sin embargo, la Comisión de Regulación de Energía y Gas en Colombia (CREG), había aprobado a Vanti un aumento en la operación de transporte de gas, lo que se vio reflejado en las facturas de los usuarios del servicio.
La CREG es una unidad especial adscrita al Ministerio de Minas y Energía que en el pasado había autorizado a las empresas transportadoras de gas un aumento en los costos de operación. Con esa decisión, firmas transportadoras como TGI —filial del Grupo de Energía de Bogotá— y Promigas —vinculada al Grupo Aval— incrementaron los precios del servicio, lo que se vio reflejado en los cobros a los usuarios. No obstante, meses después revirtió la decisión y le ordenó a Vanti devolver a los usuarios el sobrecosto, una cifra cercana a los 150.000 millones de pesos.
Vanti hace parte del fondo de inversión de Brookfield Asset Management, conglomerado canadiense que tiene como presidente designado a Connor Teskey. Los canadienses habían adquirido Isagén durante el gobierno de Juan Manuel Santos en 2016 por $ 6,49 billones de pesos, y luego adquirieron el 54 % de Vanti en 2018 y terminaron de adquirir el resto en 2020.
En su momento el ministro de Minas Edwin Palma aseguró: “(Con esta decisión) estamos defendiendo a los usuarios. No es aceptable que los hogares colombianos hayan asumido un sobrecosto en el transporte de gas. La decisión es clara: esos recursos deben devolverse y las tarifas deben reflejar condiciones justas y transparentes”. Por ahora, Vanti, debería responderles a los clientes descontando una suma que está por definirse a través del recibo del gas. Sin embargo, aún no se ha definido cuánto dinero le corresponde a cada usuario, ni a partir de cuándo se harán los pagos. También la decisión, en primera instancia, puede ser impugnada y Vanti no esta obligada a dar un peso a ningún cliente.
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