En 2008, Nicky Jam llegó a Colombia con su carrera destruida. En Medellín encontró el impulso para volver a la cima y hoy, junto a Argos, quiere devolverle al país

Split image: left panel shows two men in a yellow taxi inside a parking garage; right panel shows a tattooed rapper on stage holding a microphone. - La segunda oportunidad en Colombia que sacó a Nicky Jam de la pobreza y lo volvió un gigante del reguetón

En 2008, Nick Rivera Caminero abordó un vuelo con destino a Colombia con una maleta, un puñado de canciones y una carrera que parecía haber quedado atrás. Años antes había tocado el cielo de la música urbana junto a Daddy Yankee, su compañero en el icónico dúo Los Cangris. Ahora, una de las voces de un reguetón que empezaba a conquistar el continente aterrizaba en Medellín buscando una oportunidad.

YouTube player

Nicky Jam ya había llenado discotecas. También sabía lo que era perderlo casi todo. Entre finales de los años noventa y comienzos de la década del 2000, junto a Daddy Yankee, había convertido canciones como En la cama y Sábanas blancas en himnos de las pistas de baile latinas. La dupla ayudó a construir los cimientos de un género que todavía estaba lejos de convertirse en la maquinaria global que es hoy.

Two young men in white sleeveless shirts and bandanas pose for a selfie, wearing accessories and sunglasses. - La segunda oportunidad en Colombia que sacó a Nicky Jam de la pobreza y lo volvió un gigante del reguetón
Daddy Yankee junto a Nicky Jam

El ascenso de Nicky fue tan vertiginoso como su caída. Los excesos se adueñaron de su vida. El cantante desarrolló adicción al Percocet y, según ha contado públicamente, llegó a consumir hasta tres decenas de pastillas al día. A eso se sumaron el alcohol, los problemas personales y los tropiezos con la ley, que terminaron llevándolo a prisión.

Cuando Los Cangris se separaron en 2004, Nicky Jam entró en una de las etapas más difíciles de su vida. Mientras Daddy Yankee comenzaba una conquista internacional con Barrio Fino, su antiguo compañero se alejaba cada vez más de la música y caía en depresión.

Smiling man in a black shirt with a silver chain posing for a group selfie at a party - La segunda oportunidad en Colombia que sacó a Nicky Jam de la pobreza y lo volvió un gigante del reguetón

Para 2007, la industria puertorriqueña prácticamente le había cerrado las puertas. Las disqueras no confiaban en él, el dinero se había esfumado y su imagen estaba muy lejos de la de aquel joven que años antes había formado parte de uno de los dúos más importantes del género. Pesaba más de 130 kilos.

Entonces comenzó a mirar hacia Colombia. Sus viejas canciones todavía sonaban en algunas emisoras y discotecas del país. En Medellín, encontró algo que en Puerto Rico parecía imposible: fans.

La ciudad que encontró a Nicky Jam cuando ya no quedaba mucho

Cuando llegó a la capital antioqueña, Nicky no encontró estadios llenos ni un equipo esperando para recibirlo. Tampoco tenía una gran disquera detrás. En algunos momentos, como él mismo ha recordado, llegó prácticamente “con un bolso atrás y un CD”.

Sigue a Las2orillas.co en Google News

Las presentaciones llegaron en pequeñas discotecas de barrio y en establecimientos de Bello, Envigado e Itagüí. Por ellas cobraba cifras muy inferiores a las de sus mejores años y se movía de un lugar a otro en taxi.

En aquella época tampoco tenía dinero para llevar un DJ personal. Antes de salir a cantar, tenía que acercarse al encargado del sonido del establecimiento y explicarle cómo debía poner cada pista. En medio de la presentación, cuando llegaba el momento de pasar a la siguiente canción, Nicky soltaba una palabra que se convirtió en parte de la anécdota de su regreso: “¡Zumba!”.

No había efectos especiales ni grandes producciones. Solo un artista intentando recuperar el lugar que había perdido. En ocasiones, el cansancio podía más y terminaba dormido en el asiento trasero del taxi que lo llevaba de una presentación a otra. Incluso, según ha quedado registrado en algunas de sus propias historias, le pedía al conductor que no lo dejara justo frente a la discoteca, sino a una esquina de distancia. Quería evitar que las personas lo vieran llegar de aquella manera.

Para alguien que años antes había sido una figura del reguetón, la escena podía parecer una derrota. Sin embargo, en Medellín estaba ocurriendo algo que Nicky no podía medir.

La ciudad comenzaba a convertirse en uno de los nuevos centros de la música urbana en América Latina. Productores, artistas y empresarios construían una industria que todavía estaba lejos del tamaño que tiene hoy en día. Allí, encontró un grupo de personas que creyeron en él.

Man wearing a black T-shirt and cap sits on a rooftop, with a cityscape and distant mountains in the background. - La segunda oportunidad en Colombia que sacó a Nicky Jam de la pobreza y lo volvió un gigante del reguetón

Una de las más importantes fue Saga WhiteBlack, quien se convertiría en su mano derecha dentro del estudio y tendría un papel determinante en la construcción del nuevo sonido de Nicky Jam. DJ Nesty también fue una pieza clave de aquel proceso.

El cantante encontró además el respaldo de una escena emergente en la que nombres como J Balvin y Reykon se abrian camino. Medellín le ofreció algo contactos y trabajo. 

Lejos de Puerto Rico, el artista empezó a alejarse de los hábitos que habían terminado por destruir su carrera. Allí, recuperósu disciplina, voz y confianza. La ciudad que había recibido a un artista en ruinas se convirtió poco a poco en el lugar donde comenzó a reconstruirse.

La canción que le devolvió la voz

La reinvención no fue inmediata. Nicky tuvo que pasar varios años trabajando para volver a entrar en las listas de éxitos. Desde 2011, canciones como Piensas en mí, Juegos prohibidos y Curiosidad comenzaron a mostrar que algo estaba cambiando.

El punto de quiebre llegó en 2013. Voy a beber, una canción grabada y producida en Colombia, se convirtió en un fenómeno radial en América Latina. Era la confirmación de que Nicky Jam ya no estaba simplemente intentando sobrevivir con las canciones del pasado, sino resurgiendo del olvido.

YouTube player

Un año después llegó Travesuras. El tema terminó por consolidarlo nuevamente como una figura de alcance internacional y su video oficial superó los mil millones de reproducciones en YouTube. El hombre que pocos años antes viajaba en taxi para cantar en discotecas pequeñas recuperabalos grandes escenarios.

Promotional album cover showing a man in a backward cap seated against a colorful graffiti wall, with the bold script 'Travesuras' across the image. - La segunda oportunidad en Colombia que sacó a Nicky Jam de la pobreza y lo volvió un gigante del reguetón

El regreso alcanzó su punto más alto en 2015 con El Perdón, junto al cantante español Enrique Iglesias. La canción permaneció 30 semanas consecutivas en el primer lugar de la lista Hot Latin Songs de Billboard y terminó de devolver a Nicky Jam al centro de la industria musical.

YouTube player

Después llegaron Hasta el amanecer, en 2016, y El amante, en 2017, canciones que alcanzaron certificaciones de diamante. Ese mismo año publicó Fénix, el álbum que, resume su historia de resurgimiento de las cenizas.

El trabajo fue nominado al Grammy y terminó consolidando la resurrección de un artista que había llegado a Medellín cuando su carrera parecía terminada.

Después de Colombia, el mundo volvió a abrirse. Nicky Jam terminó interpretando, junto a Will Smith y Era Istrefi, Live It Up, una de las canciones oficiales de la cita mundialista de fútbol disputada en Rusia en 2018. También llegó a Hollywood con producciones como: xXx: Return of Xander Cage y Bad Boys for Life.

YouTube player

Cuando Colombia volvió a necesitarlo

Pasaron los años y el hombre que llegó a Medellín con un bolso terminó cantando en algunos de los escenarios más grandes del mundo. 

La relación con Colombia se ha mantenido a la par del crecimiento profesional. Ahora, tras el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el país el pasado 10 de agosto y dejó graves afectaciones en regiones como Chocó, el Eje Cafetero y el Valle del Cauca, Nicky Jam volvió a poner sus ojos sobre el territorio que le dio una oportunidad cuando pocos confiaban en él.

Esta vez no llegó buscando reconstruir su carrera. Llegó para ayudar a reconstruir hogares. El cantante se unió al Grupo Empresarial Argos y a la Fundación Grupo Argos para impulsar la campaña “Adopta un Hogar”, una iniciativa destinada a apoyar la reconstrucción y el mejoramiento de las viviendas afectadas por el terremoto.

Le puede interesar también en Las2orillas: Así son las casas que Argos y Nicky Jam construirán para los damnificados del terremoto

La historia tiene, así, un círculo difícil de ignorar. Hace 18 años, un hombre descendió de un avión en Colombia intentando salvar una carrera que parecía acabada. El país lo recibió en discotecas pequeñas, lo llevó a estudios de grabación, lo puso nuevamente frente a un micrófono y terminó acompañando una de las resurrecciones más grandes que ha visto la música urbana.

Anuncios.

Por Daniel Murcia

Periodista de Las2Orillas, apasionado por contar historias que conectan con la realidad cotidiana y dar voz a quienes pocas veces son escuchados.