Los 18 millones 840 mil colombianos que acudieron a las urnas el pasado 31 de mayo encontraron en sus mesas de votación todo el material necesario para ejercer la elección de su candidato presidencial.
El principal contrato que realizó la Registraduría Nacional del Estado Civil para proveer la logística integral de las jornadas electorales de 2025 y 2026 fue asignado el 9 de julio de 2025 a la Unión Temporal Integración Logística Electoral 2026 (UT ILE 2026) por una suma de $2,1 billones de pesos.
Aunque inicialmente diez empresas manifestaron su interés en participar en el proceso, finalmente solo la UT ILE 2026 presentó una oferta formal dentro del plazo establecido. Pese a que se formularon diversas objeciones técnicas al pliego de condiciones, la Registraduría terminó desestimando la totalidad de las observaciones.
La UT ILE 2026 está conformada por nueve empresas y es liderada por el conglomerado Thomas Greg & Sons, a través de siete firmas pertenecientes a su propio grupo empresarial. Las participaciones internas del grupo se distribuyen de la siguiente manera: Thomas Greg & Sons Limited (Guernsey) con el 59,91%; Thomas Greg & Sons de Colombia con el 11%; Thomas Processing & Systems con el 8,38%; Thomas Greg Express con el 5%; Sociedad Operadora Opesa con el 2,92%; Securid con el 1%; y Manejo Técnico de Información con el 7,15%, porcentaje que le fue cedido por parte del Grupo Asesoría en Sistematización de Datos – ASD. Las únicas dos firmas independientes del consorcio acumulan apenas el 4,63% de la participación total: la Compañía Colombiana de Seguridad Transbank (perteneciente al grupo español Prosegur) con el 1% y Colombiana Telecomunicaciones (actualmente integrada a la multinacional luxemburguesa Millicom) con el 3,64%.
Thomas Greg & Sons posee una amplísima trayectoria en esta área específica, ya que ejecutó la logística de los comicios de 2018 y de las elecciones de 2022 en las que participó y resultó ganador Gustavo Petro. El objeto de este nuevo contrato abarca tareas fundamentales como la impresión de las tarjetas electorales y la elaboración completa de los kits de votación (que incluyen formularios E-14, actas de escrutinio, bolígrafos, resaltadores y listados de votantes).

Además, contempla el transporte, distribución y posterior recolección de estos elementos en todas las mesas de votación del territorio nacional y en las de los 180 países con representación consular. Con miras al control de los documentos, el sistema incorpora chips de seguridad para el rastreo en tiempo real y códigos de barras impresos en cada tarjetón.
Quien es Thomas Greg & Sons
Los orígenes del grupo se ligan a su fundador, Gregorio Bautista, quien siempre tuvo nexos estrechos con el Reino Unido. La compañía nació en 1960 operando como firma de representación de la británica Thomas de la Rue —una de las imprentas más antiguas del mundo—. Por esos días, enfocaba sus actividades en la impresión de documentos y, más adelante, en la producción de papeles de valor.
En 1991, Bautista adquirió el control total de la operación en Colombia, rebautizando la empresa como Thomas Greg & Sons. Para 1995 se constituyó formalmente ante la Cámara de Comercio de Bogotá, repartiendo sus acciones entre Gregorio Bautista y sus hijos Felipe, Camilo, Fernando y Patricia. En dichos folios se constató que la matriz Thomas Greg & Sons ya figuraba registrada desde 1991 en la isla de Guernsey, un reconocido centro financiero offshore de primer nivel y paraíso fiscal.
Si bien Guernsey es una dependencia de la Corona británica —que maneja su representación internacional y defensa—, opera de forma autónoma con su propio parlamento, gobierno y sistema legal. Desde allí, el grupo participa en licitaciones internacionales aprovechando que el régimen tributario ofrece una tasa impositiva fija del 20% para personas naturales y del 0% para la mayoría de las empresas.
Bajo la dirección de su representante legal, Felipe Bautista, la compañía se volvió más compleja e incrementó su músculo de coordinación logística. Individualmente, la empresa participó en al menos 28 licitaciones entre 2016 y 2023, llegando a reportar una facturación de $192.478 millones de pesos en el año 2024.
Autenticación de los votantes
De forma paralela a la distribución del material, la Registraduría implementó un sistema de validación y autenticación biométrica facial y dactilar en municipios y departamentos previamente seleccionados, con el objetivo de mitigar el riesgo de suplantación, agilizar el ingreso a las urnas y robustecer la transparencia. Este ecosistema tecnológico no cubrió el 100% de los puestos de votación del país, pero donde operó lo hizo de una manera más ágil que muchos de los biométricos utilizados por el sector bancario o notarial.

El principal proveedor de la plataforma de biometría es la corporación francesa Idemia, fabricante directo de los dispositivos de reconocimiento de huellas y facciones. Para la operación de estos servicios de validación, la autoridad electoral se respaldó en firmas aliadas como Certicámara, OlimpIA y Securid.
Idemia emergió en el año 2017 como fruto de la fusión entre Oberthur Technologies y Morpho. Morpho arrastraba una historia en biometría desde la década de 1920 y fue pionera en sistemas automatizados de huellas dactilares utilizados incluso por agencias de seguridad como el FBI. La firma pertenecía al grupo Safran Identity & Security antes de ser adquirida por el fondo de inversión Advent International en 2017. Oberthur Technologies, en cambio, destacaba como el principal proveedor del estándar de seguridad global EMV para tarjetas de pago con chip.
Previamente, en el año 2011, el Grupo Carvajal había vendido a Morpho sus divisiones de manufactura de tarjetas bancarias y de identificación, incluyendo la planta de Valores Plasticar en Yumbo (Valle del Cauca). Con la posterior fusión de 2017, este complejo industrial pasó a manos de Idemia, convirtiéndose en el epicentro de producción de plásticos de crédito y débito de América Latina, destinando el 15% de su volumen al consumo interno colombiano y exportando el 85% restante. Actualmente, Idemia Colombia se especializa en proveer soluciones en servicios financieros, biometría e identidad aumentada.
En cuanto a los demás operadores del sistema de validación, Certicámara figura como la firma pionera en certificados de firma digital en el país, contando con el respaldo de la Cámara de Comercio de Bogotá y las demás cámaras de comercio a nivel nacional.
Dicha entidad se enfoca en resguardar la autenticidad de documentos electrónicos, proteger portales web, asegurar transacciones y verificar identidades digitales. Por su parte, OlimpIA —del Grupo Colpatria— es una empresa tecnológica fundada en 2005 en Bogotá que desarrolla herramientas digitales enfocadas en ciberseguridad, inteligencia artificial, identidad digital y experiencia ciudadana. Por último, Securid opera directamente como parte de la estructura corporativa de Thomas Greg & Sons, dedicándose a la validación de identidad mediante el acceso a la base de datos biométrica más robusta y actualizada de Colombia.

Le podría interesar: Otros negocios de Thomas Greg & Sons: los exámenes de las Pruebas Saber y el recaudo de peajes
Anuncios.


